Movimientos sociales y políticos: una alternativa de representatividad en Colombia y América latina

Sábado, 08 Noviembre 2014 12:51

Los movimientos sociales y políticos en Colombia y América Latina han representado a través de ideologías de izquierda o de derecha el querer del pueblo. Esa lucha por promocionar nuevas  ideas o por defender algunos derechos, históricamente ha sido acogida por movimientos estudiantiles, indígenas, de negritudes o campesinos.

||| ||| Foto: Carlos Rincón/PlazaCapital|||
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  • Coautor 1: Alejandro Soler de la Fuente
  • Coautor 2: Felipe Varela Jimenez

Los movimientos sociales y políticos han adquirido mayor relevancia por sus llamativas iniciativas en pro de los derechos y la representatividad de distintos grupos sociales en Colombia y  América latina. Dichas colectividades sociales han generado cambios en la manera de hacer política, creando choques con los partidos políticos tradicionales.

Para entender mejor dichos procesos políticos, Plaza Capital  consultó a la profesora Nathaly Jiménez, politóloga de la Universidad del Rosario con maestría en Sociología Política, quién considera que “los movimientos sociales y políticos por representar nuevas ideas o ideologías, reafirman una lógica de la amenaza que existe en nuestra sociedad en cuanto a aquello que desconocemos”.

Esto se ejemplifica en la percepción de amenaza que tienen los partidos tradicionales con respecto a los movimientos sociales. A partir de lo anterior, la docente afirmó, “pienso que los partidos políticos tradicionales verán siempre como una amenaza a  los movimientos políticos, porque son los que detentan el poder y le temen a los nuevos movimientos que se enmarcan en otras ideologías por el hecho de desconocerlas”.

En relación al mismo tema, Plaza Capital consultó al profesor Fredy Cante, docente asociado a la Facultad de Ciencia política y Gobierno de la Universidad del Rosario, quien considera que la posición histórica de los partidos tradicionales con respecto a los movimientos políticos es “muy desafortunada, ya que tanto desde la izquierda como desde la derecha, se ha pensado más en construcción de partidos y en reclutamiento de militantes. Esto ha contribuido a descabezar procesos sociales y permitir el surgimiento de facciones, organizaciones que más adelante se vuelven militantes y luego militaristas.”

En la actualidad, a través de los medios de comunicación la ciudadanía percibe que las nuevas generaciones son las principales promotoras de los derechos de las minorías, de los derechos de las comunidades LGBTI  y del cambio en el modelo educativo. Este tipo de acciones son evidentes en países como Colombia y México y se ejemplifican en la existencia de movimientos como la MANE en Colombia.

A  partir de lo anterior, la politóloga y docente Nathaly Jiménez asegura, “yo le apuesto a las nuevas generaciones de jóvenes, las cuales tienen una necesidad de creer y hacer algo. El hecho de que exista una motivación por parte de los jóvenes de hacer algo y no dejar que las cosas pasen por encima, como lo que pasa en México, tiene un gran valor“.

Con respecto a la legitimidad de los movimientos sociales liderados por jóvenes la profesora expresó: “más allá de  un movimiento político o de un partido político, hablamos de colectividades que están desarrollando un trabajo político que es más legítimo que cualquier partido político hoy, porque lo están haciendo desde varios temas o sectores importantes.”

A pesar de la gran importancia que representan los movimientos políticos y sociales en la constitución y promoción de derechos, dichas colectividades han afrontado enormes obstáculos para lograr sus cometidos, como consecuencia del conflicto armado y de la reducida participación de la ciudadanía en pro de sus proyectos, lo cual se pudo evidenciar en las recientes elecciones llevadas a cabo en Colombia.

Según la profesora Nathaly Jiménez, “actualmente en Colombia no existe un movimiento político que sea suficientemente representativo. Ni el movimiento MIRA, ni los pequeños movimientos que representan a las minorías indígenas logran altos niveles de representación, presentando muchos altos y bajos”.

Para el profesor Fredy Cante, con respecto a la poca acogida de los movimientos políticos y sociales “lo desafortunado en Colombia es que no han existido unos movimientos sociales amplios. Si han existido, lo han hecho de una manera más esporádica, los movimientos sociales tanto de izquierda como de derecha han tenido siempre la tendencia a radicalizarse y se han integrado en la lucha armada”.

Por las razones expuestas anteriormente y a pesar de la importancia y legitimidad que puedan detentar los movimientos políticos y sociales, aún tienen mucho por renovar para alcanzar las metas propuestas, en pro del mejoramiento de nuestras sociedades.