El club de running que cambió el significado de “corre como chica”

Domingo, 08 Febrero 2026 15:12
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Mujeres en Bogotá, que dedican gran parte de su tiempo al hogar, encuentran en el running un espacio para sí mismas y para construir amistades femeninas.  

 

Merch oficial de Girls Run Club||| Merch oficial de Girls Run Club||| Elaborada por María Paula Rivera|||
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Cada domingo, la gran ola rosa se apodera de la capital. Camisetas fucsias, medias estampadas y sus icónicos lazos rosa, llenan las calles durante la mañana. Mujeres desde los 12 hasta los 70 años, corren juntas en un espacio que para ellas es símbolo de libertad, vitalidad y seguridad femenina.  

“El club es una parte muy importante de mi vida porque me hace sentir muy viva. Ya no me siento como esposa, ni como mamá, me siento de verdad como mujer” asegura Chelsin Garzón, embajadora de Girls Run Club. 

Para mujeres como Garzón correr es más que una actividad física, es el tiempo que se dedican a sí mismas mientras se acompañan unas a otras, como recordatorio de que no están solas. Por eso cada domingo se levantan temprano, dejan los almuerzos para sus familias preparados y en ocasiones asisten a entrenos entre semana, con sus amigas y vecinas. 

“En el running, lo que te pesa es la cabeza. Dudas de que puedes lograrlo, pero cuando corres con ellas te sientes acompañada y segura, siempre miramos que nadie se quede atrás, vamos hablando y cuando menos lo piensas corriste 10 km”, afirma Sandy Pachón, embajadora y líder en la localidad de Suba. 

¿Qué es Girls Run Club?  

El club de running femenino más grande de Bogotá empezó en el 2024 como una propuesta en redes sociales para que mujeres corredoras principiantes crearan vínculos y salieran a desayunar juntas. A su primer encuentro, asistieron 254 mujeres. Hoy en fines de semana, el grupo reúne cerca de 500 deportistas y, en sus redes sociales, han creado una comunidad de  de 24 mil mujeres corredoras que tiene presencia en nueve sectores de la ciudad y consolida más de 30 embajadoras. 

“Rosita hizo un TikTok para las chicas que corren solas, que por qué no nos uníamos, nos veíamos en Colina y llevábamos nuestro moñito rosado. Me animé y fui. ¡Oh, sorpresa!: éramos más de 200 chicas”, cuenta Garzón.  

Rosa Daniela Murcia o Rosita, como todas la conocen, es una economista y contadora publica de la Javeriana con pasión por la creación de contenido, los podcasts y las carreras de running. Empezó en las redes sociales como apoyo a su primer emprendimiento, una tienda de accesorios online. Con el tiempo, el emprendimiento terminó, pero su pasión por la creación de contenido se mantuvo, lo que la llevo a grabar el video que daría origen a su comunidad.  

En su entrevista con Running desde cero, Rosa Daniela contó que no esperaba que dicho video tuviera tanto acogimiento: “Me acosté a dormir y cuando desperté había explotado, muchas chicas querían salir a correr con otras mujeres, así que les escribí y cree un grupo de WhatsApp para nuestra primera salida”.  

Ellas aprendieron a correr juntas porque eso las hace sentirse más fuertes y las ayuda a olvidarse de los estereotipos de género en el mundo del deporte. Por eso, al correr, llevan orgullosamente escrito en sus medias “Run like a girl” que, en español, traduce “corre como chica”, una frase que históricamente ha respaldado la percepción de una baja resistencia, velocidad y consistencia femenina en el running, llegando a ridiculizar lo femenino, tal como lo analizan los profesores Joan Úbeda-Colomber y Javier Monforte de la Universidad de Valencia y que ahora es un concepto que ellas transforman. 

“Las medias se agotaron rápido. Es algo muy bonito ir por la ciclovía y de repente ver una mujer con ellas porque las chicas corremos bonitas, somos rápidas, somos resistentes y eso es correr como una niña”, afirma Rosa Daniela, fundadora de la comunidad.  

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Más que un club de running una comunidad de bienestar 

Algunas de ellas corren al menos siete carreras por año desde que se unieron al club. Sin embargo, retos físicos como la media maratón requieren meses de dedicación, por lo que, cuando llegan a la meta, las esperan “las porras”, una iniciativa dentro de la comunidad que busca apoyar a quienes se esfuerzan durante largos periodos por completar la carrera.  

“No hay nada más bonito que ir en una carrera y encontrarte con alguien qué está ahí para apoyarte. Ellas gritan, ponen carteles, música y realmente te hacen porras”, asegura Rosa Daniela, quien desde su comunidad ha priorizado la generación de espacios de bienestar para las corredoras. Ella busca que cada deportista encuentre un lugar donde se sienta segura y realice actividad física, mientras comparte con otras mujeres.  

En varios de sus encuentros Rosita promueve charlas, en las que las mujeres aprenden a entrenar sus cuerpos en sincronía con sus ciclos, a reaccionar antes situaciones de acoso y a retarse a través del running. Es así como, en Bogotá, las mujeres ya no corren solas: corren juntas, se esperan las unas a las otras y se convierten en la gran ola Rosa 

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