Menos ‘maneles’ y más voces femeninas en los debates

Viernes, 16 Octubre 2020 15:42

Desde conferencias web hasta programas de opinión, la participación masculina sigue siendo mayoría en Colombia. Ante este panorama, las mujeres periodistas y profesionales se han unido bajo los hashtags No Sin Mujeres” y “No Más Manel para visibilizar la poca o nula convocatoria femenina en los espacios de discusión

||| ||| Karina Gómez Fattah|||
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El 5 de octubre, la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) dio inicio a un ciclo de conferencias web sobre “Lecciones y desafíos de la actual crisis: un análisis económico”. El cartel del evento tuvo amplia difusión en redes sociales y llamó la atención: de los 7 expertos invitados, ninguno era mujer. “Las mujeres somos cerca del 35 por ciento de la población de los economistas del país y más del 50 por ciento de la población. Las cifras muestran que también hemos sido las más afectadas durante la crisis. Estamos haciendo esfuerzos por cambiar la participación. Esperamos cambios”, tuiteó a la UPB María del Pilar López, profesora e investigadora de economía de la Universidad de los Andes.  

“En los paneles, simposios y debates que vemos a diario, tanto de entidades públicas como privadas, encontramos que hay muy baja participación de las mujeres y que la mayoría de los expertos que se invitan son hombres”, afirma Paola Urueña, abogada y asesora en asuntos de género y equidad. El manel o los maneles son paneles de expertos que participan en debates en el que la mayoría totalidad - son hombres. “El ‘manel’ o panel solo para hombres aún no ha llegado a las páginas de los diccionarios, pero primero despegó como hashtags en las redes sociales a principios de 2010”, explica Holly Else, periodista británica, en uno de sus artículos en la Revista NatureEste concepto fue adoptado de su versión en inglés manels que está construido con male, en español significa hombrey panels que traduce paneles.  

La firma encuestadora Cifras y Conceptos publicó en julio de este año un estudio que analiza 6 programas de opinión en Colombia: Semana en Vivo, de Revista Semana; Hora 20, de Caracol Radio; Voces RCN, de RCN Radio; Vicky Dávila, de La W y Revista Semana; Zona Franca, de Red Más Noticias, y Sí o No, de RCN Televisión. Los resultados revelan que, del total de los participantes, solo el 24 por ciento es de mujeres y el 76 por ciento es de hombres. El programa con mayor participación femenina es Voces RCN con el 28 por ciento y Sí o No con apenas el 15 por ciento.  

Luego de estos resultados, Daniel Pacheco, director de Zona Franca, dedicó una transmisión de su programa para la autocrítica en la que afirma que los ‘maneles son oportunidades perdidas para tener debates más ricos en visionesy que la primera responsabilidad de un equilibrio de voces sí es de los directores. No creo que se deban entender esas cuotas como una camisa de fuerza, no se trata de estar en un cálculo permanente. Creo que cada programa tiene su estilo”, sostiene Daniel.  

21% de mujeres columnistas

Cifras y Conceptos publicó el septiembre pasado una investigación que analiza la sección de columnas de opinión en 47 medios de comunicación ubicados en 17 ciudades del paísentre enero y agosto de 2020. Los resultados muestran que, de un total de 1256 columnistas, el 79 por ciento es de hombres y solo el 21 por ciento es de mujeres. Cuando nosotras denunciamos “esto es un manel” hay mucha gente que responde de manera agresiva. Lo preocupante es que ni siquiera hemos llegado al punto de una reflexión sobre esto por parte de la sociedad”, dice María Angelica Prada, abogada y docente universitaria. 

Frente a este tema, Diego García Ramírez, profesor de Periodismo y experto en opinión pública, considera que la ausencia de mujeres en los espacios de opinión limita la comprensión de los problemas a la perspectiva masculina. Así como también refuerzan el imaginario que en Colombia los temas importantes solo pueden ser discutidos por hombres. Agrega que “la situación es más grave si los debates son de temas en los que las mujeres tienen mayor incidencia como, por ejemplo, los relacionados con el aborto o la prostitución”. 

La escasa representación femenina en los paneles de opinión es resultado de los sesgos de género. Según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), las mujeres gastan en trabajo no remunerado (labores domésticas y de cuidado) 7,1 horas diarias, mientras que los hombres gastan 3,2 horas al día. Esta doble o triple jornada laboral en las mujeres dificulta que puedan asistir debates y más si son por la noche. Otra razón que explica el bajo índice de participación es la poca representación en los cargos de poder. Por ejemplo, el Congreso de la República está compuesto por 80 por ciento hombres y 20 por ciento mujeres. 

Una desigualdad de género evidente

Además de otros factores menos visibles, como la suposición de que las mujeres no tienen las mismas capacidades que los hombres para debatir determinados temas, también se presentan actitudes discriminatorias que desincentivan su asistencia. La interrupción, la infantilización o el menosprecio de las calidades de las invitadas, el mansplaining que es cuando no se reconoce lo que dice la mujer y luego un hombre recapitula lo que ella dijo sin darle créditos por la idea, apelativos como niña’ o ‘pilaafirma María Adelaida Ceballos, abogada e investigadora de temas de género en el ámbito jurídico. 

Aunque en Colombia las mujeres, en promedio, cuentan con más años de escolarización que los hombres, en los debates como en muchas otras áreas se siguen reflejando las desigualdades de género. “Parte importante que explica esto es que a las mujeres no nos invitan porque es mucho más cómodo para los medios y para los organizadores de las conferencias invitar a los que ya conocen, es decir, a los de su círculo y muchas veces ese círculo es mayoritariamente masculino”, señala María Adelaida Ceballos.  

estas dificultades, se suman otras. “A las mujeres no nos crían para estar acostumbradas a hablar en público, eso tiende a ser más de la educación de los hombres. Otra cosa que he visto es que las mujeres somos más precavidas al momento de dar una opinión que los hombres. También tendemos a tener más el síndrome del impostor que los hombres, afirma María Angelica Prada. El síndrome del impostor fue descubierto en 1978 por las psicólogas Pauline Clance y Suzanne ImesSu investigación reveló que, a pesar de que muchas mujeres han obtenido grandes logros académicos y profesionales, sienten que su éxito se debe a la suerte y no a sus talentos.