Los nombres cuestionables del nuevo Congreso

Martes, 13 Marzo 2018 20:26

A pesar de las advertencias de organizaciones, veedurías, fundaciones y medios de comunicación, las maquinarias políticas lograron posicionar algunas de sus fichas en Senado y Cámara. 

Estos son algunos de los herederos políticos que llegaron al Congreso. Montaje: Julián Ríos||| Estos son algunos de los herederos políticos que llegaron al Congreso. Montaje: Julián Ríos||| |||
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Había casi 3.000 candidatos aspirando a una curul en este Congreso, que va a tener una labor fundamental -tal vez más que anteriores legislaturas- en la construcción del futuro del país luego de la firma del acuerdo de paz del Gobierno con la Farc.

Pero los retos del Congreso no solo tienen que ver con la implementación del Acuerdo o con la incursión de la Farc en la política, sino también con la difícil tarea de limpiar la imagen de un cuerpo legislativo que en las últimas décadas se ha visto salpicado por un sinnúmero de escándalos de corrupción, nexos con grupos armados ilegales, clientelismo y otras irregularidades que han puesto en tela de juicio la transparencia de la Rama Legislativa y otras instituciones del Estado.

Según un informe de la Fundación Paz y Reconciliación, en las listas había más de 60 candidatos cuestionados o que habían sido investigados por sus presuntos nexos con grupos paramilitares o empresarios condenados, o por su participación en casos de corrupción. Aunque la mayoría de esos 60 aspirantes no alcanzaron la votación suficiente para ocupar una curul, casos como el del hermano de Musa Besaile o el hijo del coronel (r) Hugo Aguilar, que sí fueron elegidos, brillaron por su caudal electoral.

De acuerdo con Jorge Hernández, coordinador del área de democracia de la Fundación, “la primera reacción podría ser de felicidad, porque muchos de esos cuestionados se quemaron, pero uno lo que ve de fondo es que hay un relevo de candidatos clientelistas por otros”.

Efectivamente, en muchos casos lo que se evidencia es que los nuevos congresistas son herederos de matronas y barones electorales que se han visto involucrados en escándalos judiciales. Plaza Capital menciona algunos de los candidatos que salieron electos a pesar de sus controvertidas relaciones:

Jhonny Besaile

Aunque en apariencia no tiene deudas con la Justicia, está investigado por sus relaciones con Otto Bula (uno de los exsenadores procesados  en el escándalo de Odebrecht), quien era su socio en ByB, una compañía de abarrotes.

Además, Jhonny fue secretario del Interior durante la gobernación en Córdoba de Alejandro Lyons, procesado por participar en el llamado 'cartel de la hemofilia' y quien, en ejercicio de su principio de oportunidad, ha declarado que Jhonny Besaile también aparecerá en sus declaraciones ante los entes judiciales.

Adicionalmente, Jhonny es hermano del congresista Musa Besaile, procesado por el escándalo del 'Cartel de la Toga' y por parapolítica, Su otro hermano, Edwin, quien era gobernador de Córdoba, fue suspendido por corrupción.

Andrés García Zuccardi

Es hijo de Juan José ‘Juancho’ García y de Piedad Zuccardi. El primero estuvo 20 años en el Congreso y, luego de su retiro, fue condenado por peculado por apropiación ilegal de recursos. Por su parte, Piedad Zuccardi, quien ocupó la silla de su esposo durante 15 años, resultó capturada por recibir apoyos de dos frentes de las AUC. Además, Andrés es sobrino de Álvaro 'El Gordo' García, condenado a 40 años de prisión por la Corte Suprema de Justicia como responsable de la masacre de Macayepo.

Pese a que desde 2013 Piedad Zuccardi enfrenta un proceso penal por 'parapolítica', los electores de la Costa Caribe eligieron a su hijo apenas un año después. Ahora, repetirá curul en el Senado.

Richard Aguilar

Es hijo de Hugo Aguilar, coronel retirado de la Policía y exgobernador de Santander, que fue destituido e inhabilitado durante 20 años por la Procuraduría. Además, la Corte Suprema de Justicia lo condenó a nueve años de prisión por el delito de concierto para delinquir agravado. A Hugo Aguila enfrenta actualmente un proceso penal por los delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos.

Samy Mehreg

Fue elegido por el Partido Conservador. En 2016 fue investigado por sus presuntos vínculos en el escándalo de los Papeles de Panamá (Panama Papers). También suena en la lista de cuestionados porque su hermano, el exsenador Habib Merheg, es prófugo de la Justicia por sus presuntos vínculos con el narcotráfico y grupos paramilitares.

Según documentó el portal La Silla Vacía, Habib fue mencionado en una sentencia de Justicia y Paz, en la que declaraciones de los excomandantes paramilitares Iván Roberto Duque, alias ‘Ernesto Báez’ y David Hernández López, alias ‘Diego Rivera’ lo señalan de haber recibido 200 mil dólares de Naranjo Carlos Mario Jiménez, alias ‘Macaco’, jefe del Bloque Central Bolívar.

Alfredo Cuello

También elegido por el Partido Conservador, es uno de los caciques del ‘Clan Gnecco’ en el Cesar. Cuello tiene una investigación preliminar por irregularidades en la celebración de contratos y, además, fue mencionado en declaraciones de Eleuberto Martorelli, el expresidente de Odebrecht en Colombia. En noviembre de 2017, la Fiscalía compulsó copias a la Corte Suprema de Justicia contra Cuello y otros siete congresistas que habrían recibido coimas de la multinacional brasileña.

Antonio Guerra de la Espriella

Al igual que Cuello, Antonio Guerra ha sido mencionado en el caso Odebrecht, por lo que la Corte Suprema de Justicia le abrió indagación preliminar. En 2011 el mismo alto tribunal le cerró un proceso en el que se le acusaba de tener nexos con el Bloque Héroes de Los Montes de María de las AUC. No obstante, tres años después aparecieron nuevas evidencias de sus vínculos con grupos paramilitares.

Según reportes de Paz y Reconciliación, “su caso fue ‘engavetado’ durante años en la Corte, asunto que ha sido revelado por los hechos relacionados con el denominado ‘Cartel de la Toga’”.