¿Qué tan potable es el agua en Colombia?

Martes, 15 Octubre 2019 13:32

A pesar de ser una potencia en el recurso hídrico, la falta de atención a los monitoreos, regulación sobre su uso y la minería ilegal, hacen que Colombia se raje en el manejo del líquido.

||| ||| Juan Sebastián Jiménez|||
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  • Coautor 1: Wilson Camilo Espitia Bernal

Usualmente la alarma sonaba faltando 15 para las seis de la mañana. Eduard Montes se levantaba, no sin antes arrodillarse frente a su cama para encomendarse al de arriba. El despertar continuaba. Un café y de desayuno lo que hubiera. Después, alistar la maleta. Toalla, jabón, champú, crema dental y cepillo. Antes de ir al trabajo, debía hacer una parada previa en el Río Palo, ubicado en la frontera entre el departamento del Tolima y Cauca. Para llegar Montes caminaba 40 minutos. Una duchada de a ‘tutumadas’ y recargaba dos baldes con el líquido. Regresaba a su casa y ahora sí, emprendía rumbo hacia la parte urbana de Villarrica, Tolima, el municipio con el agua más contaminada de la zona central del país.               

“Allá el problema principal es que todo se lo llevan los de las haciendas que hay cerca. Para ellos sí hay vías, policía y agua. Eso sí, puede que esté el acueducto, pero uno sabe que el agua es sucia”, comenta Montes quien hace tres meses está en Bogotá. Ahora trabaja de domiciliario en una cigarrería del norte de Bogotá. En Villarrica nadie responde por el agua. El único sustento de la población en materia hídrica es el río, o las bolsas que venden en las tiendas. Si no, se deberá hervir el agua.

Según el Índice de Riesgo de la Calidad del Agua (IRCA), entregado por el Instituto Nacional de Salud, el agua en este municipio del sur de Tolima es “inviable sanitariamente”. Esta calificación se otorga después de hacer una caracterización fisicoquímica y microbiológica del agua tratada. De acuerdo a la resolución 2115 de 2007, se asignan unos puntajes a cada variable. Esto, según la peligrosidad que pueda representar cada parámetro en la salud humana.

La situación hídrica de Villarrica es repetitiva en varias regiones del país. La salubridad a nivel nacional es alarmante. De los 1019 municipios investigados, en 738, incluyendo Bogotá, se deben mejorar las condiciones microbiológicas para que el agua sea totalmente apta para el consumo humano. Las categorías entregadas por el estudio son riesgo “bajo”, “medio”, “alto” e “inviable sanitariamente”.

Los departamentos más afectados por esta condición son Bolívar, Caquetá, Cesar, Magdalena y Nariño. De estos, la situación más grave se presenta en el departamento del pacífico, donde, de sus 64 municipios, no hay ninguno que no tenga riesgo alguno en cuanto al agua potable. Dos tienen un nivel “inviable sanitariamente”, 53 tienen un “riesgo alto” y solo seis tienen un “riesgo medio”.

Para Marysol González Hormiga, referente del Sistema de Información de la Vigilancia de la Calidad del Agua para Consumo Humana, SIVICAP, la única categoría que podría dar un parte de tranquilidad es la que no expresa riesgo alguno. “Esta solo exige que los entes de control presten vigilancia a los cuerpos de agua. En cambio, las otras tres categorías, exigen intervenciones del Gobierno Nacional, de los cuerpos regionales o de los prestadores del servicio para garantizar que el agua sea consumible”.

Solo 281 municipios en el país cumplen con los requisitos para que su agua sea totalmente apta para el consumo. Esta cifra representa el 28% de los municipios que conforman el territorio nacional. Al estar en Villarrica, Tolima, Eduard Montes no se salvaba de convivir alrededor de un agua que atenta contra su salud. Ahora, tampoco. Bogotá tampoco cuenta un recurso hídrico 100% confiable para su consumo.

González invita a las entidades del orden Nacional a prestar atención sobre este índice. En el análisis del IRCA se detectan químicos como fósforo, cianuro, cobre, plomo, níquel e hidrocarburos que “son directamente nocivos, e incluso mortales”. Por ejemplo, Magüi, Nariño, ha sido calificada como “inviable sanitariamente” desde el 2010, año en el que fue registrado por primera vez en el índice publicado por el Instituto Nacional de Salud.

Con lo anterior, en Colombia 17 municipios están incumpliendo, de manera radical, las normas que regulan el uso y distribución de agua potable. Su registro señala que son “inviables sanitariamente” según el Decreto 1575 de 2007 y la Resolución 2115 de 2007. Estas establecen los valores máximos permisibles de contaminantes en el agua para ser considerada una fuente que puede ser consumida para consumo humano.

A continuación, encontrará un mapa de Colombia donde puede detallar el estado del agua por municipio. Las áreas sin color son porque o no hay plantas de tratamiento de agua o no se tomaron registros. El color más claro denota que no hay riesgo y por lo tanto aparecerá “Sin riesgo”. El más oscuro significa que el municipio es “inviable sanitariamente”. Entre estas dos calificaciones también están riesgo “alto”, “medio” y “bajo”.

Andrés Contreras, ingeniero ambiental y sanitario y docente de la Universidad de La Salle, explica que en los resultados expuestos por el IRCA varios factores están fuera de los parámetros para la salubridad del recurso hídrico. “En cuanto a la Turbiedad, el puntaje máximo permitido es de 2 NTU. De los 17 municipios calificados como “inviable sanitariamente” solo Argelia, Antioquia, es aceptable en este factor, pues cuenta con 1,1 NTU”, afirmó. Este parámetro indica que el agua puede ser engañosa en tanto puede parecer limpia, pero está infectada con químicos peligrosos para la salud.

Montes recuerda que, en el último lapso que estuvo en su tierra, la condición del agua se hizo más precaria. “Cuando uno la servía la idea era dejarla que se quedara quieta en un balde. Ahí se empezaba a hacer una espuma gruesa en el agua y ya uno cogía esa agua para lavar o cosas así”. En su hogar preferían caminar al río para conseguir el agua para cocinar. Así sentían más confianza. “Esa agua, por lo menos, no hace la espuma del agua de la llave.”

Sobre el cloro residual, Contreras afirmaba que “este tiene un rango permitido entre 0,3 y 2 mg/L en donde así se garantiza que el agua tenga un riesgo bajo en la distribución de residuos. Aunque el municipio de Argelia estaba bien posicionada en cuanto a turbiedad, en el cloro tiene una pésima situación, pues su resultado es 0,01 mg/L”.

Desde la visión de Contreras, no se están haciendo los esfuerzos suficientes en esta región por desinfectar el agua, más aún si se tiene en cuenta que el cloro es el desinfectante hídrico de más bajo coste y de fácil uso que hay en el mercado global.

En cuanto a la cantidad de materia fecal que contiene el agua, Contreras afirma que “ningún municipio, de los 17 inviables sanitariamente, garantiza un valor de cero coliformes. Esto es consecuencia de una inadecuada desinfección”. Dado a lo anterior, el ingeniero ambiental y sanitario asevera que estos descuidos “pueden generar serias complicaciones en los organismos que ingieren estas aguas”. A pesar de que la situación se muestra aislada en estos municipios, según el último Estudio Nacional del Agua, al menos 6,2 millones de personas consumen agua que puede presentar algún riesgo para la salud, y 368 mil están expuestas a consumir residuos de materia fecal o sustancias tóxicas.

La licenciada en biología Leonor Cubides afirma sobre el PH, que el rango aceptable está entre 6 y 7. Sin embargo, dentro de los municipios declarados como “inviable sanitariamente”, Santa Catalina (Bolívar) y Dibulla (La Guajira) cuentan con un resultado de 8. “Si está sobre 7 el agua podría generar alteraciones en el organismo, además de matar microorganismos benéficos para el humano”.

El agua también muestra el abandono estatal de una región. Más aún si se tiene en cuenta que estas cifras son emitidas por las plantas de tratamiento de agua potable municipales. La infraestructura existe, pero no están funcionando de manera eficiente debido a que estudios como el del IRCA no tienen algún peso más allá del monitoreo científico. A esto, vale sumar la poca regulación que el Estado ha establecido para poner en regla la cuestión en sectores como el minero, el hotelero y el agropecuario (que es el sector que más agua consume). Quizás, si a este tipo de indicadores se les prestara más atención, también, se podrían identificar factores de riesgo para prevenir problemas futuros. El Estudio Nacional del Agua alertó, además, que este uso desigual del líquido expone a un tercio del país a sufrir desabastecimiento de agua en época de sequía.

A pesar de que Colombia viene persiguiendo los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS, estipulados por las Naciones Unidas, el contexto ambiental nacional es alarmante. Mientras tanto, Montes seguirá en Bogotá trabajando de domiciliario para que en la próxima quincena pueda enviarle a su familia un filtro de agua eléctrico. “Es que eso de andar arreglando el agua con filtros de café y coladeros ya está mamón”, finaliza mientras sonríe.