Biblioteca de Escritoras Colombianas: un recorrido desde la Colonia hasta la primera mitad del siglo XX

Lunes, 04 Abril 2022 06:10
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 En total son 18 títulos que rescatan a diferentes escritoras colombianas del olvido.

Libros presentes en la colección||| Libros presentes en la colección||| Foto:Camila Charry.|||
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En el marco del mes de la mujer, el Ministerio de Cultura lanzó el pasado 8 de marzo, por medio de un evento realizado en la Biblioteca Nacional, el proyecto editorial de la Biblioteca de Escritoras Colombianas. Esta es una colección de 18 títulos, escritos por autoras nacionales de diferentes regiones del país, dentro de la cual se pueden encontrar obras de literatura, opinión, cuentos, teatro, poesía y autobiografías.

En un intento por mostrar a las escritoras y ser una colección con talentos diversos, este proyecto editorial rescata los trabajos de 18 mujeres cuyas historias deben ser destacadas. En la lista se encuentran autoras que van desde la Colonia hasta autoras del siglo XX.

Nacimiento y desarrollo de la Biblioteca de Escritoras Colombianas

La idea nació de una conversación entre Pilar Quintana, escritora colombiana y ganadora del Premio Alfaguara de Novela, y María Orlanda Aristizábal, encargada de literatura en el Ministerio de Cultura. Como comenta Camila Charry, poeta y asistente editorial del proyecto, a espaldas de estas dos mujeres se encontraba la colección de literatura afro y “entonces se imaginan cómo sería una biblioteca de escritoras colombianas y planean todo el proyecto”.

 

Sin embargo, el proceso no queda allí. Durante dos años Pilar Quintana, editora general; Camila Charry, asistente editorial, Natalia Mejía, asistente editorial e investigadora, y un grupo de diferentes profesionales, estuvieron haciendo un arduo trabajo detrás de la creación de la Biblioteca.

Por ejemplo, para la elección de las obras que debían estar en el proyecto se indagó en librerías, y lugares que giran alrededor de la lectura, indicadores tales como qué tanto se lee a mujeres, a cuáles se lee, o por qué no se les lee. Luego, como comenta Camila, se creó un tanque de pensamiento “con diversas mujeres investigadoras, profesoras, escritoras y académicas que habían trabajado sobre el ensayo, la crítica, la narrativa o la poesía en Colombia y podían arrojar datos fundamentales de autoras”.

A la decisión de las autoras publicables se llegó gracias al conocimiento del comité asesor y al uso de acciones afirmativas a la hora de votar. Siempre teniendo en cuenta que, como comenta Natalia Mejía, “nosotras sabíamos que ante todo esta biblioteca tenía que ser diversa y debía incluir escritoras, no solamente privilegiadas, blanco mestizas o de Bogotá, sino también de las regiones; raizales e indígenas, para que en lo posible representaran esa diversidad”.

Estos dos primeros momentos fueron las fases iniciales del proyecto que dieron paso a la tercera y, actual fase: la estrategia de socialización y pedagogía. En este momento, la Biblioteca se encuentra siendo divulgada y promocionada en conversatorios, entrevistas y foros.

Por su parte, la pedagogía se está llevando a cabo con talleres en los cuales se invita al público académico, y general, a que conozcan de la iniciativa. “Esto con el objetivo de que las autoras comiencen a ser más leídas y que se renueve un poco lo que se trabaja con los estudiantes en estos espacios académicos”, afirma Camila Charry.

Aporte y logros del proyecto editorial

Con la motivación inicial de conocer a las autoras, buscarlas y encontrarlas, la Biblioteca comenzó su camino en 2020. Con la entrega de los 18 títulos se espera poder mostrar las historias y realidades que cuentan estas mujeres, a través de sus textos, para poder ampliar el espectro sobre lo que se lee”, afirma Camila Charry. Por su parte, Natalia Mejía expresa que “esta biblioteca es un intento por acercar a los lectores a este legado […] cada libro es un paso para recuperar esa historia que no ha sido contada”.

Uno de los grandes aportes que trae esta biblioteca para la sociedad es que, como afirma Camila Charry, “se va a tener acceso a una parte negada de la literatura y a estas realidades específicas. Entonces, después de que los lectores podamos tener acceso a ese universo, podremos comprender esa realidad incompleta que teníamos donde solo predominaba lo masculino”. Esto se traduce, para las editoras, en una “búsqueda del equilibrio entre lo femenino y lo masculino”.

Con este proyecto, las editoras afirman que esperan que a futuro “las personas conozcan a las autoras y la lean, que a partir de ahí tengan curiosidad y ya no tengan excusa para decir que no saben quiénes son ellas, ni dónde se encuentran”. Y, para poder aportar a esta meta, la Biblioteca seguirá siendo socializada en diferentes espacios que reúnan a académicos, amantes de la literatura, jóvenes y público en general. Ejemplo de ello, será el espacio que se le dedicará en la próxima edición de la Feria Internacional del Libro de Bogotá. Allí habrá conversatorios, presentaciones de los libros y también se podrá presenciar la lectura dramática de la obra de teatro Los hijos de ella, de Amira de la Rosa.

La acogida que ha tenido la Biblioteca, según las editoras, ha sido muy positiva. No obstante, esperan que esto se traduzca en resultados. “Cada libro merece ser leído por distintas razones, cada uno tiene lo suyo y eso se contagia. Ojalá que esto se traslade a lectores que efectivamente las lean y no se quede simplemente en lo mediático, sino que ellas lleguen a estar en las lecturas de las personas”.

Contenido de la Biblioteca de Escritoras Colombianas

Luego de investigar y trabajar de la mano con el comité asesor, se logró tener una noción clara para decidir sobre las autoras que integrarían esta colección. En un año fueron editadas las 18 obras, luego de ello se creó una asociación con Tragaluz editores y Laguna Libros. Los primeros fueron los encargados de idear el diseño, mientras que los últimos se centraron en la producción de las impresiones y la parte litográfica.

Finalmente, se compilaron en la colección las siguientes obras:

La autobiografía Su vida, de Francisca Josefa de Castillo; la novela Una holandesa en América, de Soledad Acosta de Samper; los textos periodísticos Déjenos tranquilas, de Sofía Ospina de Navarro; la obra de teatro Los hijos de ella de Amira de la Rosa; las columnas Autobiografía de una uña, de Emilia Pardo Umaña y la novela Mi Cristo Negro, de Teresa Martínez de Varela. Así mismo, en la biblioteca se pueden encontrar los cuentos Ángela y el diablo, de Elisa Mújica y los textos de poesía Acá empieza el fuego, de Emilia Ayarza, Ninguna voz repetirá la mía, de Meira Delmar y El nombre de antes, de Maruja Vieira.

En la colección también se destaca la novela Mi capitán Fabián Sicachá, de Flor Romero de Nohra; los cuentos La m de las moscas, de Helena Araújo; la novela bilingüe Sail Ahoy!!!(¡Vela a la vista!), de Hazel Robinson; la novela Dos veces Alicia, de Albalucía Ángel y la novela Tengo los pies en la cabeza, de Bereichá (Esperanza Aguablanca).

Finalmente, la Biblioteca se complementa con el texto de poesía Oficio de vivir, de María Mercedes Carranza, la novela La mujer que sabía demasiado, de Silvia Galvis y los cuentos Mido mi cuarta y me paro en ella, de Amalialú Posso Figueroa.

Los textos se pueden encontrar para consulta en todas las bibliotecas públicas del país y, gracias a alianzas comerciales, once títulos de esta saldrán a la venta a partir del mes de abril.