El vinilo volvió para quedarse

Martes, 19 Marzo 2019 17:58

Plaza Capital habló con algunos expertos sobre el tema, para que, desde su perspectiva, expliquen por qué la gente se está interesando nuevamente en este formato.

Tornamesa, en una tienda del Centro Comercial Omni 19||| Tornamesa, en una tienda del Centro Comercial Omni 19||| Daniel Camilo Camargo|||
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Volver al pasado y descubrir la magia de lo que en su momento fue atractivo y llamativo, pero que con el tiempo se perdió entre las modas y pasó a ser un objeto relegado. El cassette, luego el CD y ahora el streaming, han transformado la forma de escuchar música. A pesar de esto, el vinilo está de regreso. 

Empresarios, melómanos, aficionados, músicos. Son muchos los que sienten que se ha avivado la llama de la nostalgia nuevamente con los vinilos. Estos son algunos que sienten que el LP o Long Play, es decir, disco de larga duración, ha regresado para no morir.

Muchas personas prefieren escuchar música en este formato, y para algunos esto no es algo extraño, debido a que “ese fue el primer sonido, por lo que es más puro y más nítido”, según afirma Ricardo León, uno de los co-fundadores de Tower Records Colombia, miembro de los almacenes La Música y músico del grupo Cardona Hermano, el cual lleva más de 30 años en el mercado discográfico. León considera que los compradores nunca han desaparecido, pero que ahora se ve un incremento en las ventas sobre todo en el país, que es en donde prácticamente no se consiguen vinilos nuevos, ya que, en el resto del mundo sí se siguen produciendo.

Aunque existen muchas especulaciones sobre la decadencia de los vinilos, datos recogidos por RIAA (Asociación de Industrias de Grabación de América), asociación encargada en Estados Unidos de recopilar datos de compra de música, indican que se dio por la incursión del cassette, el CD y las aplicaciones P2P, como por ejemplo Ares y NapsterEn el año 1973 las ventas de vinilos equivalían al 82,4% del mercado musical en Estados Unidos, es decir, 508 millones de unidades. De acuerdo con la información proporcionada por RIAA, el año 2001 resultó ser el peor de la industria. Solo se vendieron 7 millones de vinilos, es decir, el 0,8% del mercado. Por su parte, el CD alcanzó su pico más alto con ventas de más de 880 millones, adueñándose del 90% del mercado discográfico.

Ahora el vinilo se tiene que enfrentar a plataformas como Deezer y Spotify. De acuerdo a RIAA, a partir del año 2013 se empezó a ver un incremento en las ventas de LP. Estas, en el año 2018, abarcaron el 3,2% del mercado en Estados Unidos, es decir, 17 millones de ventas frente a las 448 millones de compras de música a través de plataformas como iTunes.

Esta gráfica muestra cómo ha cambiado la venta de formatos musicales en Estados Unidos entre 1973 y 2018. Tomada de RIAA (clic para interactuar con la gráfica).

El co-fundador de la discografía Tower Records Colombia, la cual duró en el mercado alrededor de 15 años y ya cerró sus puertas, considera que este incremento se da “gracias a que la gente se ha instruido en el tema y se ha dado cuenta que todo lo que se decía era mentira”. Además, señala que, como ya no existen prensadoras en Colombia, los discos que están llegando importados son muy costosos, debido a los precios del dólar y del euro. León añade que esta podría ser una de las razones por la que las disqueras colombianas se encuentren en quiebra.

Estas disqueras dijeron que el vinilo, como le llaman hoy en día —o LP, como siempre se le ha conocido—, “iba a desaparecer porque era obsoleto, estaba pasado de moda y era un estorbo debido a que era muy grande, por lo que no había nada mejor como el CD”, menciona León. Las empresas dejaron de lado la producción de la música en este formato pues “la mayoría de los dueños de las disqueras fueron tan ‘inteligentes’ que ellos mismos se creyeron el cuento que le decían a la gente, además de que les pareció fácil deshacerse de las prensadoras”.

En la foto: Ricardo León 

Por lo anterior, Ricardo León afirma que el declive del mercado de LP se debió justamente a que las disqueras les mintieron a los compradores cuando el CD iba a entrar al mercado. Pero, también es cierto que el paso de los discos de vinilo a nuevos formatos se dio tanto por el cambio e innovación de tecnologías como por las necesidades y dinámicas de sus audiencias las cuales querían acogerse a las nuevas modas.

Según León, quien se ha dedicado a la música toda su vida, la mala propaganda que se le hizo a los LP era mentira pues, “el sonido en este formato es mejor y resulta más fácil que desaparezca el CD que el LP, pues su duración puede ser de toda la vida”. Explica que el CD tiene cierto tiempo de circulación, en donde existen cuestiones como el moho, que se presentan en este y no en los vinilos.  

Es importante aclarar que la calidad del sonido no siempre depende de dónde se reproduzca —LP, CD, cassette o plataformas digitales— sino en el formato para el que fue pensado y grabado en un primer momento.  

El auge reciente del vinilo se da principalmente por dos fenómenos, el primer motivo sería que el sonido de este formato es más fiel y cálido. Segundo, que existe una cultura entorno al vinilo que no se presenta en ningún otro formato, la interacción con las carátulas que son obras de arte diseñadas por reconocidos artistas, las letras que vienen impresas con el álbum y, en pocas palabras: “Lo fundamental del vinilo es el romanticismo y la nostalgia que genera”, cuenta Manolo Bellon, uno de los melómanos más conocidos de Colombia. 

Bellon, experto y amante de la música, que cuenta con una colección de más de 2.500 vinilos y 1.500 CDs, es conocido también por ser "la persona que más sabe sobre The Beatles en el país". Él cuenta que los vinilos en su momento fueron un formato tremendamente exitoso, el cual cayó con la llegada de nuevas plataformas para escuchar música. Además, señala que uno de los factores que llama la atención de las personas para adquirir LP es el cuidado y atención que requieren estos objetos. “El hecho de que uno con el vinilo tiene la oportunidad de manipular la carátula, sacar el disco, limpiarlo y colocarlo, es una magia que lo hace irremplazable”.

¿Cómo comprar vinilos?

En la foto: Vinilos Centro Comercial Omni 19 

Con el auge del vinilo han surgido nuevamente los mercados de venta de discos que hasta hace un tiempo estaban destinados al olvido. Ahora la oferta se ha ampliado, por lo que se pueden encontrar puntos de venta físicos y virtuales. Tiendas dedicadas a la venta de LP, CDs y tornamesas como la de Ricardo León o como las 12 tiendas del segundo piso Centro Comercial Omni 19, ubicado en la calle 19 con carrera Octava que aún mantienen vivo el romance por el vinilo.

En cuanto a tiendas virtuales, hay una gran variedad. Este es el caso de T-REC Music, la cual vende vinilos, CDs y cassettes. Uno de sus dueños es Javier Castillo, quien cuenta que T-REC Music, al ser una tienda virtual, trabaja por encargo. Las personas acceden a su perfil en Instagram (@tiranosaurio_rec_music), observan las publicaciones, preguntan por los precios y si están interesadas, se les hace llegar el LP.

Si ellos no tienen algún producto solicitado, se encargan de conseguirlo, pero depende del género musical o de lo antiguo del álbum. “Más que todo me piden rock, pero también vallenato y salsa. Lo complicado con estos dos últimos es encontrar los vinilos en buen estado debido a que, por lo general, son usados, y nuevos ya no se encuentran”, afirma Castillo.

Un comprador habitual de vinilos en la actualidad es Felipe Reyes, quien lleva dos años en esta afición. Cada cuatro meses, aproximadamente, adquiere más de un disco, especialmente de rock. “El sonido me parece mucho mejor, de mayor calidad, además que siempre tiene el factor melancólico y algo 'retro'”.

En su colección se encuentran entre 35 a 40 álbumes, algunos con dos o tres vinilos. Algunos de los LP fueron herencia de su mamá y sus tíos, en los que se encontraban más que todo discos de salsa, merengue, vallenato y un poco de rock. Cada vez que logra conseguir un muy buen precio por un disco que quiere, lo compra. Menciona que antes los compraba en Bogotá, en tiendas cerca de la 85, por el Parkway o el Centro. “Ahora los compro online en subastas y me llegan por envío”.

La compra en los establecimientos, tanto de discos nuevos como de segunda mano, es más cara. Los precios oscilan entre $200.000 y $300.000 mil pesos. Al pedirlos por encargo y sin intermediario, cuestan entre $80.000 a $100.000 mil pesos, dependiendo del disco. En este caso, el ahorro era del 60 o 70% en comparación a la compra en las tiendas discográficas, afirma Reyes.

¿Cuánto cuesta un vinilo?

En la foto: Vinilo MEGADETH Almacén La Música

En la tienda W. Records Music Store, ubicada en el Centro Comercial Omni 19, se pueden conseguir vinilos usados o nuevos. Los precios de los usados oscilan entre $5.000 hasta $100.000 o $200.000 pesos, los nuevos van desde $20.000 a $200.000, esto depende del artista y género musical. “No necesariamente un disco nuevo es caro y no necesariamente uno usado es barato”, afirma William Rodríguez, dueño del lugar. También pueden conseguir consolas o tornamesas usadas —en muy buen estado— por un valor de $200.000 o nuevas, desde $350.000 en adelante.

Personas de todas las edades se acercan a comprar vinilos. “Dependiendo de la edad varían sus gustos, por ejemplo, los más viejitos vienen por lo general buscando boleros”, cuenta Rodríguez, quien lleva aproximadamente 33 años en el negocio. Los precios también varían de acuerdo al establecimiento. En la tienda de Ricardo León, los costos de discos de segunda se encuentran desde $15.000 en adelante. Los nuevos, es decir, importados, cuestan desde $100.000 pesos en adelante. En el caso de los tornamesas, se encuentran a partir de $400.000 pesos.

El legado y amor por los discos de vinilo se ha transmitido de generación en generación, pero ahora, habría tomado más fuerza en los últimos cinco años. La cercanía y apropiación que se puede tener con los LP, sus carátulas, diseños y la posibilidad de tenerlos en las manos, lograron no solo más cercanía con la música, sino que, a su vez, que los discos de vinilo hayan regresado para quedarse.

Información adicional

  • Coautor 1: Lily Alejandra Tobo Piña