GHB: el nuevo éxtasis líquido

Martes, 04 Marzo 2014 02:59

El ácido gammahidroxibutírico o GHB es una sustancia utilizada originariamente como anestésico general, actualmente es consumida por personas como droga alucinógena en fiestas y discotecas.

Sustancia GHB.||| Sustancia GHB.||| Foto por: Diego Flórez/Plaza Capital|||
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El GHB es una sustancia del sistema nervioso central que se produce de forma natural en pequeñas cantidades. Actualmente también se ha convertido en una droga para pacientes con problemas de narcolepsia o insomnio, su venta es sólo bajo fórmula médica. En Bogotá, personas de todas las edades consumen ilegalmente esta sustancia en discotecas, suministradas por dealers, como se conocen popularmente a los vendedores de drogas.

Esta sustancia en los años 80 se vendía libremente en tiendas farmacéuticas como producto energizante o estimulante para la hormona del crecimiento. Desde el 2002 el GHB fue incluido en la lista de sustancias restringidas internacionalmente.

Los consumidores, afirman que esta sustancia conocida como éxtasis líquido o Gi tiene menos efectos que el alcohol o el resto de drogas. “Cuando consumo Gi, no pierdo la consciencia, no boto mis pertenencias ni me hago viajes en la cabeza, sólo disfruto y la paso bien con mis 5 sentidos alerta”, afirmó un consumidor. Su presentación es en forma de polvo, que se mezcla con agua. Esta sustancia es consumida por vía oral con una medida específica, su venta oscila entre los 30 y 40 dólares que garantizan un efecto entre 1 o 2 horas.

A pesar de estar en la lista de medicamentos restringidos para el consumo libre, vendedores de estas sustancias han ingeniado medios para traerla a Colombia. “Fue difícil conseguir el contacto que facilitara la venta de GHB. Un laboratorio en Alemania es quien me exporta esta droga, pero es un proceso largo en cuanto a documentación y permisos, porque yo la traigo legalmente”, comentó uno de los  dealers de esta sustancia en Bogotá.

Expertos en rehabilitación comentaron a Plaza Capital que aunque los consumidores de esta droga no ven los efectos secundarios inmediatamente, si puede resultar perjudicial para la salud. “Puede que la persona no sienta los cambios que genera dicha sustancia en el cuerpo, pero con el tiempo puede convertirse en un adicto, como si se tratara de cualquier otra droga termina siendo un escape a la realidad”, explicó Diana Flórez, directora del Centro Internacional Integral de Rehabilitación (Ciir), una institución que ofrece ayuda a todo tipo de adictos. Flórez agregó que consumir esa droga sin restricción médica posibilita depresión del sistema nervioso, depresión respiratoria e hipotonía muscular o en menores casos náuseas, vómito y diarrea.