“Queremos incentivar a los públicos ávidos de buenas películas”: Pablo Roldán

Jueves, 21 Septiembre 2017 09:13

Plaza Capital entrevistó al director de la segunda entrega del festival tadeista de cine EUREKA.

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El festival de cine EUREKA es un foco especial para los trabajos de los creadores en proceso de formación. Hace una visión del panorama cinematográfico a partir del descubrimiento de nuevos creadores, talentos, maneras de hacer cine desde las aulas y los efectos de la diversidad.

Busca ser un lugar de convergencia entre la enseñanza del cine y su divulgación, promueve el encuentro de los creadores con su público. Pablo Roldán el director del equipo de planeación del festival universitario de cine habló con Plaza Capital sobre el evento, actividades, competencias, realidad nacional del cine y su experiencia en él.

Sobre el evento

¿Cuál es el objetivo el festival EUREKA?
El festival tiene el objetivo de hacer un encuentro de saberes, nosotros proponemos recolectar trabajos de cine con los diferentes organizadores para crear un panorama de cómo está la movida cinematográfica. También con el deseo de evaluarnos como están las otras universidades de Colombia y el mundo. Pretende hacer visible un panorama como un “caleidoscopio de miradas”.

¿Por qué es importante fomentar este tipo de festivales?
Nos ayudan a recopilar nuestras formas, nuevos saberes de ver la forma cinematográfica. Estamos proponiendo nuestro propio enfoque, uno más dinámico que busca propuestas con riesgo, cortos que exploren las realidades del ser humano. El festival es importantísimo porque precisamente da un sondeo del estado de estos factores.

¿De quién nace la idea? ¿A qué público está dirigido?
Es la iniciativa de los estudiantes del programa de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y es para todo el mundo por igual. Nosotros queremos encontrar siempre a todo el público, nos interesa también que los conocedores, los más devotos al cine encuentren en este nuevo cine universitario una forma poderosa de creación y de revisión de la realidad.

Después de la prueba piloto que realizaron, ¿se puede ver el avance del festival en esta su segunda versión?
Si, el festival ha venido avanzando a pasos agigantados porque cada vez somos muchos más. El festival está creciendo, lo podemos ver porque cada vez recibimos más apoyo y hay más interés del público.

El piloto fue una prueba interesante para tantear cómo nos podía ir, y luego el festival se volvió algo más robusto donde se llevan a cabo competencias, programas y la participación de invitados.

¿En dónde se lleva a cabo el festival? ¿Cómo fue la logística con estos espacios?
Algunos de los espacios que se tienen para la realización del festival además de la Tadeo son: las universidades Central, Javeriana y los Andes, la Alianza Francesa, el Cine Tonalá, otros más.

La idea para nosotros es llevar el Festival a distintos ejes académicos, nos interesa conectar a todas las universidades del centro y empezar a preguntarnos por las formas de hacer. Siempre buscamos conexiones de amigos para poder hacer el festival.

¿Cómo se llegó al Cine Tonalá y la asociación con Bogoshorts?

Es un acercamiento que hacemos tocando puertas y a ellos afortunadamente les gustó la propuesta, trabajamos en una alianza y aquí hemos llegado. Es un evento informal donde la gente pueda ir a conocer más gente, a encontrarse con nuevas formas, pero a reunirnos entorno a la proyección de alguna película en lugares icónicos del cine en Bogotá como lo es el Cine Tonalá.

Las actividades en EUREKA

¿Cómo les fue el día de la inauguración?
Nos fue super bien, es un evento del que estamos muy contentos tuvimos una película maravillosa que se llama La Graduación de una directora francesa Claire Simon. Ella ha hecho documentales y ficción toda su vida, es una película que nos pareció perfecta porque habla de estas dinámicas, de lo que significa ser un estudiante de cine y lo que implica dedicar la vida a estudiar esa imagen en movimiento.

El evento fue bastante concurrido, logramos lo que queríamos que era generar después de la película un espacio para encontrar los diferentes puntos de vista y para otra vez ser el catalizador de estas nuevas formas de ver y pensar el cine.

¿Es esto lo que buscan en los foros de pensamiento en el festival?
Los foros de pensamiento incluso nacen con esa mentalidad, con la necesidad, con el ideal de que llegáramos a mucha gente: al seno del estudio de la imagen, pero que fuera una cosa no académica, sino que fuera más un estilo conversación que fuera de verdad un tú a tú entre todos.

Aunque la idea de estos espacios no es académica, se encuentra la parte de la programación académica ¿lo consideran una parte importante del festival?
Es para nosotros muy importante, porque desde esa programación académica es donde podemos evaluar el propio cine, cómo lo estamos estudiando y nos adaptamos a los cambios que ha sufrido en la forma de hacer, del ver y del pensar.

Competencias

¿Cómo se seleccionan los jurados?
Se les hace la invitación a distintos e importantes realizadores de la escena nacional y los invitamos a hacer parte del festival.

¿Cuál fue el proceso de difusión para la participación de creadores de contenidos nacionales e internacionales?
El proceso fue hecho por todo el equipo del festival, en el que nos quisimos contactar por el correo y otros medios a la mayor cantidad de escuelas de cine para que estuvieran al tanto de nuestra convocatoria y de verdad poder alcanzar a realizar este gran panorama del audiovisual juvenil y estudiantil.

 ¿Cómo es la selección de los cortos?
Inicialmente se abre la convocatoria 4 meses antes del festival, recibimos cortometrajes de toda partes del mundo. Los vemos, analizamos y decidimos que hacer con ellos. En esta versión la convocatoria abierta fue bastante exitosa, recibimos casi 7000 minutos de cortometraje. Es algo muy alentador  y un trabajo arduo lo que nos hace pensar que de verdad si podríamos tener este amplio panorama de nivel.

¿Las temáticas de los cortos son libres?

Si, no tenemos una temática específica. Seleccionamos los cortos que nos muevan, nos motiven y nos hagan pensar.

Realidad Nacional del cine

Si pudiera hacer una radiografía general de cómo está el cine actualmente en Colombia basándose en los proyectos presentados en el festival, ¿cómo sería? 
Con base a lo que vimos y a la estructura en los cortos de la competencia nacional, el cine está ahora en un proceso muy interesante que se está tirando al partido para explorar nuevas formas de ver ciertas etapas de la vida. Es curioso que en la competencia nacional salgan a la luz estos trabajos de jóvenes, hay mucha intención de narrar la etapa en la que se encuentra el realizador que es este espacio de juventud esa… zona fangosa de emoción.

¿Cree que el festival es un potencializado para los nuevos creadores colombianos de contenidos cinematográficos?
La idea es que el festival sea una pieza angular en el proceso de difusión de las obras, como el público las recibe. Es muy importante la conexión con el público y que no pasen desapercibidas, por eso siempre estamos buscando obras poderosas, que nos hagan ver y sentir.

Los cineastas jóvenes son los que están mandados a cambiar, a mirar el cine nacional de otra forma, a interpretar la realidad, con esquemas conscientes de una tradición cinematográfica que nunca ha estado tan marcada en el país. El festival busca la unión de todo esto.

Experiencia personal

¿Cuál cree que es el aporte del festival a la comunidad involucrada en el cine?
Lo que hacemos con el festival es ver desde adentro, desde la academia todos los procesos que se llevan en el mercado y en la academia. El festival pretende ser una evaluación del propio nicho en el que nace. Además, tenemos otra profunda intención que es incentivar a los públicos ávidos de buenas películas. Nosotros siempre estamos queriendo que la gente vea más cosas, que cree, que se enfrente a otras realidades, que conozca nuevos realizadores, que descubra propuestas, intenciones y sobre todo autores.

¿Cómo es la experiencia de dirigir este festival?
Es una experiencia caótica, pero muy linda, uno logra estar atento a estos fenómenos de cambio del cine nacional. Es un privilegio que implica muchas responsabilidades, pero lo más lindo es ver las salas llenas, la gente gustándole los cortos, cuando sabes que has logrado el objetivo de que el festival sea este punto de encuentro, de unión.