¿Qué le espera a Carlos Holmes Trujillo en su segunda moción de censura?

Martes, 13 Octubre 2020 08:43

El Ministro de Defensa deberá presentarse ante el Senado para rendir cuentas por las recientes masacres en el país y por el proyecto que permite el ingreso de tropas estadounidenses a Colombia. Lo más probable es que la moción no pase por los votos de los partidos que se declaran independientes, como Cambio Radical, que han apoyado al Gobierno recientemente.

Carlos Holmes Trujillo en la Cámara de Representantes en su primera moción de censura el pasado 7 de octubre.||| Carlos Holmes Trujillo en la Cámara de Representantes en su primera moción de censura el pasado 7 de octubre.||| Ministerio de Defensa|||
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Los congresistas Jorge Enrique Robledo (Polo Democrático) y Roy Barreras (la U) lideran la segunda moción en el Senado y exigen la renuncia del actual ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo. Robledo la propuso por el ingreso de 52 militares al territorio nacional sin previo aval del Senado, pues esta decisión les compete, según el artículo 173 de la Constitución. Mientras que Barreras se unió al debate de control político por la difícil situación de seguridad que atraviesa el país con las masacres y el recrudecimiento de la violencia.

En esta ocasión, Holmes Trujillo atraviesa una situación no vista antes, pues fue citado a dos mociones de censura en Senado y Cámara con solo una semana de diferencia. En la Cámara de Representantes, la moción fue impulsada por los congresistas de la oposición como María José Pizarro y Mauricio Toro. Sus razones fueron el exceso de fuerza por parte de la Policía y el desacato a la Corte Suprema de Justician que le ordenó al Ministro pedir perdón por los abusos de poder tras las manifestaciones en noviembre de 2019 en medio del paro nacional. 

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A la espera de la votación en Cámara para decidir si el Ministro debe apartarse del cargo y con la próxima moción en su radar, a Holmes Trujillo le quedan los siguientes escenarios:

Renunciar

Para los analistas políticos es poco probable que esto suceda, aunque podría ser una estrategia. "Esta es una práctica común para que, en lugar de que el gobierno siga asumiendo los costos políticos de sus fallas, estos sean transferidos a la persona, en este caso al Ministro de Defensa", afirma Javier Revelo Rebolledo, doctor en Ciencia Política y profesor de la Universidad del Rosario.

Esta sería una postura similar a la que asumió el exministro de defensa Guillermo Botero, quien fue llamado a una moción de censura el 5 de noviembre del año pasado por esconder que el Ejército había bombardeado un campamento guerrillero el 27 de agosto del 2019 en Caquetá, conociendo que en el que se encontraban menores de edad. Pero, para Revelo, Botero no era un personaje tan clave ni visible como lo es Holmes Trujillo en miras al 2022.

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Así que esta no parece ser la opción por la que el Ejecutivo va a optar. “Estamos en una coyuntura pre-electoral en el que se evidencian las fortalezas y debilidades de las distintas fuerzas políticas que están en la contienda”, explica Boris Duarte, politólogo y coordinador del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de Paz de la Universidad Nacional. Por lo que, en caso de que renunciara, dejaría en evidencia las debilidades de la fuerza política a la que representa.

Que el Gobierno pierda la moción

Esta es la situación menos esperada, pues la mayoría del Congreso hace parte de la coalición del partido de Gobierno tanto en la Cámara como en el Senado, por lo que los votos afirmativos serán pocos. Aun así, la negativa a la moción tampoco significa una pérdida para la oposición. Incluso, Revelo lo cataloga como una pequeña ganancia más bien a mediano y largo plazo. “En el mundo ideal, la oposición sería capaz de frenar al Ministro. Sin embargo, esta tiene una vitrina para mostrar estos problemas: están en prensa, están asumiendo un liderazgo muy importante y dejan en evidencia la complicidad del resto del Congreso”.

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Pero más allá del pulso político, también es una ganancia para el Legislativo porque los representantes están asumiendo su papel. Hay una coherencia entre el discurso y la acción de la oposición, sobre todo “porque le advierten a la ciudadanía que hay decisiones erradas del gobierno que han terminado en hechos lamentables y han cobrado vidas humanas”, menciona Mery Castillo, filósofa y analista política.

El gobierno sale “vencedor”

Probablemente la moción no va a pasar y el Ministerio de Defensa seguirá a cargo de Carlos Holmes Trujillo. En este caso cuenta con la mayoría de congresistas a su favor: el Centro Democrático, los conservadores y sectores cristianos, además de los partidos que se declaran independientes como Cambio Radical o el Liberal que, en su mayoría, apoyarán al ministro. Sin embargo, el gobierno de Iván Duque tendrá que asumir las consecuencias de haber sido expuesto a la crítica social y política en las calles. Para ello, deberá modificar sus decisiones en materia de seguridad.

Son dos los pasos esenciales que deberá dar el Gobierno en si quiere resarcirse. “En primer lugar, reconocer que hay una falencia sobre lo que representa el Ministerio de Defensa en cuanto a protesta social o derechos ciudadanos. Después, que este dé las garantías que deberían dar las fuerzas de seguridad del Estado, reformando el aparato policial, por ejemplo”, puntualiza Castillo.

Revelo coincide en que el Gobierno tiene un gran desafío. No solo por las expectativas que generó al prometer retomar la seguridad que, para ellos, había sido fragmentada con el proceso de paz, sino por los problemas en relación al uso ilegítimo de la fuerza. “La responsabilidad por omisión, o sea la incapacidad de evitar que continúen problemas de seguridad que venían del Gobierno pasado, tiene un costo político. Pero los golpes fuertes son por acción, no por omisión. Es decir, el uso de la fuerza que traspasa límites legales”.

¿Qué es una moción de censura y cómo opera?

La moción de censura es un mecanismo de control que tiene el Congreso sobre Ministros, Superintendentes o Directores de Departamentos Administrativos que se da por el incumplimiento de sus funciones o desatención a citaciones del Senado o la Cámara. Este procedimiento es fundamental para mantener las democracias modernas, sobre todo fortalecer a las más frágiles. “Es un llamado de atención a los gobiernos para que rectifiquen y den un viraje en ciertas posturas, decisiones y acciones”, comenta Castillo.

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Como establece el artículo 135 de la Constitución, la moción de censura debe ser propuesta por al menos el 10 % de los miembros o del Senado o de la Cámara para citar a debate público al funcionario correspondiente. La votación para que este deba separase del cargo debe darse entre los tres y los diez días siguientes al debate. Es aprobada cuando la mitad más uno de los miembros de la cámara vota apoyando la moción.

En Colombia, ninguna moción de censura ha prosperado de las 28 hasta ahora citadas. Esto sucede, siguiendo la explicación de  Boris Duarte, porque el poder ejecutivo históricamente ha tenido de su lado a la mayoría del Congreso. Seguramente, esta no será la excepción.