Este es el plan de choque para atacar la inseguridad en Usaquén

Martes, 08 Noviembre 2016 02:42

“Vamos a tener seguridad cuando entre todos nos cuidemos”: Juan David Quintero, el Edil de Usaquén da a conocer las medidas de seguridad que se buscan implementar en la localidad ubicada al noroccidente de Bogotá.

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El subsecretario de Seguridad y Convivencia, Jairo García, afirmó en una entrevista con el periódico El Tiempo que los indicadores de violencia se han reducido en la ciudad de Bogotá. Sin embargo no hay que abandonar la lucha contra este problema que permea la capital colombiana. Por esto, el énfasis que se le está dando a la seguridad en una de las localidades de Bogotá es clave para entender  el plan de acción de la alcaldía.

La localidad de Usaquén, ubicada de la calle 100 a la calle 245 y desde la autopista hasta los cerros orientales, tiene como gran apuesta en el plan de desarrollo para la localidad mejorar la seguridad de la zona. Plaza Capital dialogó con él con fin de entender qué pretende este plan y cómo a través de una nueva estación de policía, frentes de seguridad ciudadanos y una política de seguridad diferencial planea reducir la criminalidad en la localidad más grande de Bogotá.

Plaza Capital: Teniendo 21 años ¿Cómo ha sido la experiencia de ser Edil a tan corta edad?

Juan David Quintero: Ha sido una experiencia de mucho aprendizaje. Yo llegué siendo Edil con ganas de hacer muchas cosas, sigo trabajando para hacer muchas cosas, pero he identificado que la administración pública tiene una cantidad de retos que dificultan todo lo que uno quiere hacer. Lo normal sería decir “hombre, todo es muy difícil, la política es muy difícil la administración pública es muy difícil, no se puede hacer todo lo que uno quiere” y desmotivarse. Yo creo todo lo contrario. Creo que a medida que hay retos, que hay dificultades, la única solución para solucionar estos retos y dificultades es haciendo política y trabajando. La experiencia y el aprendizaje que he tenido, siendo tan joven, es darme cuenta que las cosas no son tan fáciles como creía, pero motivarme a seguir trabajando para hacerlas más fáciles y lograr los objetivos que se tienen.

PC: ¿Qué propuestas tiene a nivel macro para la localidad?

JDQ: Tengo tres ejes macro que quiero que cambien en la localidad. Por un lado, en seguridad, que se termine la estación de policía de Usaquén. Hoy los policías no tienen insumos para prestar un buen servicio en la localidad, no hay dónde poner denuncias, los policías no tienen donde dormir ya que no hay alojamiento, la judicialización es difícil en la localidad, y la solución a esto es que se termine la estación de Usaquén. Necesitamos conseguir siete mil quinientos millones de pesos que es lo que vale la construcción. Confío que más o menos a finales del 2018, a más tardar, vamos a estar teniendo una nueva estación de policía.

Paralelamente en seguridad, buscamos un fortalecimiento de frentes de seguridad ciudadanos. Quiero que los ciudadanos se apropien de la seguridad, es decirle a la gente que realmente vamos a tener seguridad cuando entre todos nos cuidemos. Cuando en la cuadra tú veas que están atracando a tu vecino y tú digas ‘es como si me estuvieran atracando a mí, tengo la responsabilidad de llamar a la policía’. Estos son los frentes de seguridad y a eso le estamos apostando.

En materia de bicicletas, desde la localidad tenemos que incentivar  y facilitar el uso de la bicicleta como alternativa de transporte diario y no como uno recreacional. Usaquén ha sido la gran perjudicada de la fallida política de movilidad de los últimos doce años porque Usaquén está llena de líneas de pavimento que dicen ser ciclo rutas pero realmente no hay una interconexión. La avenida 19 es la única interconectada y está en pésimo estado. Pero de oriente a occidente no tenemos líneas completas de ciclo rutas, así que la petición al gobierno distrital es: termine las ciclo rutas antes de construir más, terminemos e interconectemos lo que tenemos. Además, la localidad tiene que fomentar los bici-parqueaderos. Solamente este año llevamos más o menos 90 hurtos de bicicletas en la localidad, que se evitarían con bici-parqueaderos adecuados.

El tercer punto es un compromiso con los parques y con el medio ambiente. Actualmente estamos debatiendo que Usaquén pase de tener una meta de sembrar 400 árboles en los próximos 4 años, a sembrar 1000 árboles. Queremos que los cerros orientales vuelvan a florecer y que Usaquén sea una localidad verde de Bogotá, que los cerros orientales sean un pulmón de la ciudad que genere un buen espacio para todos.

PC: ¿Cómo se van a constituir los frentes de seguridad?

JDQ: Un frente de seguridad es poner una cuadra de acuerdo en cuidarse entre ellos. El primer paso es que se conozcan. Después, facilitar ayudas tecnológicas para que puedan llamar a la policía rápidamente, es un plan de apropiación ciudadana.

Actualmente tenemos alrededor de 140 frentes en la localidad, de esos operativamente solamente están funcionando 40, estamos perdiendo la batalla en ese sentido. Lo que queremos es aumentar ese número y que de los 140, todos funcionen efectivamente y que se vuelva la estrategia de seguridad desde la localidad, articulada con lo que está haciendo el distrito capital.

PC: ¿Cuál ha sido el trato que se le ha dado a la delincuencia común?

JDQ: En materia de delincuencia común, Usaquén tiene un fenómeno. Mientras en el sur de la localidad (desde la calle 100) lo más preocupante que tenemos es un hurto o un raponeo, al norte (hasta la calle 245), en los cerros de Usaquén tenemos casos de riñas y muertos, sobre todo en los fines de semana. La política que se tiene que hacer en Usaquén, y uno de los problemas de la localidad, es que no tenemos una política de seguridad diferencial. Tenemos un cuerpo de policía de vigilancia, que son los cuadrantes, los cuales tienen un pie de fuerza muy por debajo de lo que se necesita. Usaquén tiene más o menos 500.000 habitantes y solamente tenemos aproximadamente 450 policías. Cada vez que pasa algo, por ejemplo el paro de transportadores, esos policías tienen que irse a cubrir el paro. Lo cual dificulta tener fuerza disponible para enfrentar la criminalidad menor.

Adicionalmente, tenemos un problema con la judicialización de los criminales. Así como no tenemos estación de policía tampoco tenemos Unidad de Reacción Inmediata a la Fiscalía (URI). Cuando hay una captura, el capturado tiene que ir con el policía a Paloquemado a ser judicializado, entonces un turno de 8 horas termina siendo casi de 2 porque el patrullero se demora 6 horas judicializando. Esto ha generado un incentivo perverso para que los policías no judicialicen. Los policías prefieren, naturalmente, que no pongan el denuncio o no capturar para no perder todo su tiempo en Paloquemado.

PC: Las Juntas de Administración local se encargan de los temas de seguridad, gobierno y convivencia  ¿Cuál es la meta de la comisión de seguridad de Junta de Administración Local (JAL)?

JDQ: Actualmente estamos formulando las metas del plan de desarrollo. Queremos que hayan beneficiadas 960 personas de los frentes de seguridad, y al mismo tiempo queremos hacer 4 dotaciones, una cada año, en materia de tecnología. ¿Esto qué es? Palabras más, palabras menos: cámaras. Queremos que Usaquén sea una localidad blindada en materia de video vigilancia, pero es importante tener en cuenta que es un tema integral. Es decir, no sirve de nada tener una cámara porque la cámara no captura, la cámara no hace nada, el frente de seguridad no hace nada sin una buena policía, lo que queremos es articular. Y por último, la alcaldesa ha incluido un programa bandera SOFIA, que es el plan de protección a las mujeres en casos de violencia.

PC: ¿Cómo encaja el plan de seguridad de Usaquén en el plan de seguridad del alcalde Enrique Peñalosa para Bogotá?

JDQ: Está totalmente articulado. La gran apuesta del Distrito y de la Secretaria de seguridad es en materia de ciudadanos los frentes de seguridad y las juntas zonales de seguridad y mejorar la infraestructura tecnológica de la seguridad. Así que nosotros con los frentes de seguridad y con dotación de insumos tecnológicos estamos completamente conectados con el plan del distrito.

PC: ¿Este año cómo ha cambiado la seguridad en la localidad?

JDQ: Se ha dado una reducción de la criminalidad en casi todos los delitos. El único que ha venido aumentando es el tema de hurto a apartamentos.

PC: ¿Cuáles han sido los mayores retos que ha enfrentado la JAL, este año, en materia de seguridad?

JDQ: Tenemos tres: uno, las riñas. Nosotros venimos denunciando el problema de riñas por producto del alcohol. Aquí cualquiera puede abrir un bar ya que no hay control del uso de suelos.

Dos, el raponeo está descontrolado. Es muy difícil que la policía de vigilancia responda porque pasa una moto, te roba el celular, entonces mientras le avisan a la policía y la moto sale detrás de la otra moto, es casi imposible atraparlos.

Tres, son los clubes nocturnos. A raíz de la Ley Zanahoria se han generado una cantidad de clubes donde la gente va a rematar, uno de ellos fue 140 House. El problema que tenemos con estos clubes es que la alcaldía local no tiene competencia sobre ellos, sino que como son clubes hay una oficina de Secretaria de Gobierno que se llama “superpersonas jurídicas” entonces el problema que tenemos hoy es que hacer control sobre estos clubes es difícil, pero en la práctica funcionan como establecimientos de comercio como una discoteca.