Mientras Bogotá promueve la economía circular, los recicladores enfrentan una realidad distinta: ingresos cada vez más bajos, condiciones laborales precarias y un mercado del PET que ha perdido valor.
Mientras Bogotá promueve la economía circular, los recicladores enfrentan una realidad distinta: ingresos cada vez más bajos, condiciones laborales precarias y un mercado del PET que ha perdido valor.