Durante la última semana ha habido múltiples inundaciones y deslizamientos en diferentes partes del país. Las lluvias han provocado graves emergencias tanto en zonas rurales como urbanas que han dejado miles de personas damnificadas. Esta situación está encontrando a las urbes cada vez menos preparadas. Calles anegadas, sistemas colapsados y barrios enteros bajo el agua cuestionan cómo el modelo urbano ha convertido la lluvia en una amenaza en buena parte del país.
Las lluvias más intensas se han concentrado en varios municipios de los departamentos de Cauca, Huila, Nariño, Santander, Caquetá, Tolima, Putumayo y Cundinamarca. El valor más alto de precipitación acumulada en un periodo de 24 horas se reportó en Guapi, en el departamento de Cauca, con 125,2 milímetros de precipitación. Montería también ha sido uno de los departamentos con más afectaciones, pues se estima que en Córdoba la emergencia ha dejado a más de 27.000 damnificados. Las autoridades locales mencionan que los recursos y la capacidad operativa no alcanzan para ayudar a todos los perjudicados.
Más allá del volumen de agua que cae, los expertos coinciden en que la situación se agrava cuando los territorios no tienen la capacidad de drenar el agua debidamente. Algunos de los factores que influyen en la capacidad de drenado son: la cantidad de asfalto impermeabilizado en las ciudades, los drenajes saturados, la planeación de las ciudades y los factores atmosféricos.
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Según expertos, la forma en la que se ha transformado el territorio es clave para determinar si una zona tiene riesgo de inundación: “Cuando la lluvia cae sobre superficies impermeables como el asfalto o el concreto, con menos áreas verdes y menor capacidad de infiltración, el agua escurre rápidamente y el riesgo de inundación aumenta”, señala el experto en climatología Benjamín Quesada.
¿A qué se debe la fuerte temporada de lluvias en el país?
Álvaro Ávila, experto en meteorología e hidrología, explica que el aumento de estos eventos no es casual: “Una atmósfera más caliente puede retener más vapor de agua y, cuando las condiciones se dan, lo libera en episodios de lluvia más intensos y concentrados”. Este calentamiento está directamente relacionado con el aumento de gases de efecto invernadero en la atmósfera.
Mientras el concreto acelera el escurrimiento del agua en las ciudades, los suelos con vegetación permiten su infiltración, reduciendo el riesgo de inundaciones durante lluvias intensas. Imagen: Sara Rodríguez Toro
Las lluvias intensas que presenta el país, a pesar de encontrarse técnicamente en temporada seca, se deben a una combinación de factores meteorológicos. Un frente frio y la oscilación de Madden-Julian, una especie de “ola” de tormentas y lluvias que se mueve lentamente alrededor del planeta por la zona del ecuador. Además, el cambio climático hace que las condiciones atmosféricas sean variables e impredecibles, provocando los desastres naturales se vuelven más frecuentes e intensos.
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En las últimas 48 horas el IDEAM registró un descenso del 60,7 % en los volúmenes de precipitación nacional. Sin embargo, advierten de un nuevo frente frio que traerá más lluvias en los próximos días en zonas como el caribe colombiano.






