Disciplina, organización y pasión: así es la vida de la karateca Camila Moreno

Sábado, 07 Mayo 2022 19:26
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En un día normal la deportista, que también es estudiante, cumple con sus horarios de entrenamiento y, a su vez, realiza sus prácticas laborales.

Camila en competencias||| Camila en competencias||| Cortesía de Camila Moreno|||
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Entrenar y estudiar es la rutina que Camila Moreno lleva todos los días desde que a los 6 años integró el karate a su vida. Desde los 8 años pertenece a la selección Bogotá y representa a la ciudad en encuentros nacionales. Y desde los 13, cuando pasó a integrar la selección Colombia, ha venido compitiendo en representación del país. Actualmente se encuentra terminando su carrera profesional de Relaciones Internacionales y está haciendo sus prácticas en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.

Al adentrarse a la historia y trayectoria de Camila con su deporte lo que más se destaca, aparte de sus resultados y desempeño deportivo, es la entrega y el compromiso que tiene tanto con su disciplina como con las demás áreas de la vida. Y, aunque para todos aquellos que no están acostumbrados a este ritmo pueda parecer algo complejo de realizar, para ella todo esto ha sido una constante desde hace mucho tiempo. “Definitivamente no es fácil, pero tampoco es imposible”, dice.

14 de sus 22 años de vida han sido dedicados al karate. Camila, que desde pequeña ha podido demostrar al país y al mundo su trabajo, ha pasado por grandes triunfos, así como por derrotas. Sin embargo, para ella la competencia no representa la necesidad de ganar siempre, sino que para ella es un momento de plenitud donde puede ejecutar lo que es su pasión: el karate.

 ¿Qué representa el karate en su vida?

El karate es parte una parte esencial de mi vida. No hay Camila sin karate. Gracias a él me he hecho quien soy hoy en día en muchos aspectos, no solo el deportivo. Por eso digo que hace parte de mi esencia como tal, porque me ha forjado en una filosofía de vida. Este me ha construido en todos los aspectos. Me ha permitido, entre muchas cosas, conocer un montón de personas, conocer muchos lugares y sí o sí eso hace parte integral de mi formación como persona y de la cosmovisión que tengo.

¿Qué rol juega el karate como filosofía de vida?

Como base hay ciertos valores que son muy importantes para el karateca y que son también de los que hablo. Entre esos está la disciplina, la honestidad, la lealtad a ti mismo y a las cosas que te rodean. Es la constante búsqueda y esfuerzo, no para la superación de tus rivales, sino para la auto superación. Y, aparte de eso, está el tema de disfrutar el proceso. Eso es casi un lema de vida para mí, el disfrutar el proceso por encima del resultado. Porque de nada te sirve llegar al resultado si no has disfrutado el proceso. Un resultado sin proceso es vacío.

En la medida en que tu aprendas a disfrutar ese camino los resultados van a venir por si solos. La satisfacción de hacer las cosas bien es realmente lo importante en la vida y eso es algo que sí o sí he aprendido a través del karate y el deporte de rendimiento y eso se ha convertido en una filosofía de vida para mí.

 

 

Camila en competencias. Foto: cortesía de Camila Moreno

 

¿Cómo llegó el karate a su vida?

El recuerdo más temprano que tengo fue a los 5 años, cuando yo estaba todavía en prejardín. A mí me gustaba mucho, cuando mi papá llegaba de trabajar en las noches, decirle que jugáramos karate. Pero no recuerdo dónde lo conocí. Cuando entré a primero de primaria el colegio ofrecía unos talleres lúdicos y entre esos estaba el karate. Yo ingresé y me mantuve ahí durante tres años. Ahí conocí a mi actual sensei (entrenadora): Diana Muñoz.

Ella vio que había un potencial en mí y que me gustaba el karate, pero ahí no podría avanzar porque era una clase semanal de una hora. Ella se comunicó con mis papas para que ellos me empezaran a llevar a un club los fines de semana, que es el Club Sakura. Empecé a ir los domingos y ese año ella me llevó a mi primer evento nacional. Fue en Zipaquirá, donde quedé campeona y ya ahí seguí entrenando con el club y más adelante con la liga.

¿Cuál fue su primera competencia?

Fue a los ocho años y era un evento departamental.  Fue en Cundinamarca, creo que en Madrid. Ahí estaba representando a mi club porque era un evento pequeño y no iba por Bogotá todavía. El resultado fue una medalla de bronce.

¿Y esa pequeña Camila qué sentía en ese momento? 

Siempre me he enfocado en disfrutar el proceso más allá del resultado y mucho más cuando era tan pequeña. Yo no inicié karate en ningún momento para convertirme en deportista de alto rendimiento o para ser competidora como tal. Yo inicié porque simplemente siento una gran pasión por eso que hago, pero nunca fue un plan llegar a ser deportista como tal de competencias.

Esa primera competencia fue la primera oportunidad. Cuando perdí yo no pensaba en que ya no podía ganar, sino yo pensaba en que me dieran la oportunidad de volver a pasar porque quería hacer otra demostración frente a los jueces.

Recuerdo que muchos niños en esa competencia lloraban, pero yo no entendía por qué lo hacían. Yo nunca lloré chiquita. Ya más grande sí. De chiquita no lloraba porque ganar nunca ha sido mi objetivo, sino siempre ha sido el disfrute que me da hacer eso.

 

Camila con su sensei, Diana Muñoz. Foto: Cortesía de Camila Moreno

 

¿Qué pasa por su mente cuando estás en medio de la práctica o en una competencia?

Creo que siento plenitud, esa es la palabra. Me siento plena dentro de lo que soy. A pesar que el karate no es absolutamente todo en mi vida, sí es un aspecto que me permite sentirme plena solamente a través de él. Es algo que no me da ningún otro aspecto de mi vida.

¿Cómo le fue en los últimos campeonatos?

Este año hasta el momento se han dado dos eventos importantes: uno fue el campeonato nacional en Zipaquirá y el campeonato centroamericano que fue en Bogotá. En el nacional me fue muy bien, tuve muy buenas clasificaciones, logré medalla de plata en kata individual (modalidad individual) y medalla de oro en kata equipo (grupal). Eso permitió que en individual se diera la clasificación a selección Colombia para este año, y en kata equipo que nos siguiéramos manteniendo cerca del ranking. Esperamos poder lograr la clasificación para selección Colombia porque aún no la tenemos.

¿Y en el Centroamericano?

Por el lado del campeonato centroamericano, desafortunadamente no se logró el objetivo de resultado, que era ser medallista en la categoría individual; pero el trabajo se hizo, se mostró y estoy satisfecha con mi presentación. Uno como competidor, más en un deporte y una modalidad que es de calificación muy subjetiva, siempre este sujeto a muchos factores externos que puedan jugar a favor y en contra tuyo. El juzgamiento siempre es un tema complejo, pero para eso nos entrenamos.

 

Camila participando en los pasados juegos centroamericanos. Foto: Cortesía de Camila Moreno

 

¿Qué balance hace del karate como deporte en Colombia en comparación con otros países?

A nivel nacional estamos, en general, en equilibrio las ligas grandes, hablando de Bogotá Antioquia y Valle. Pero eso no solo pasa en karate sino en todos los deportes. Las ligas que dan más resultados son estas. A nivel nacional en cuanto métodos, horarios de entrenamiento y proceso deportivo estamos en general a la par.

A nivel internacional creo que hay mucha diferencia sobre todo entre Colombia y otros países fuera del continente, dado que a Colombia le hace falta profesionalizar mucho el deporte, específicamente el karate. Acá estudiamos, trabajamos y entrenamos. Pedimos permiso, vamos a un lado y luego faltamos al otro, pero nunca estamos dedicados a una sola cosa.

Cosa que en otros países sí pasa. La gente está totalmente dedicada al deporte y realmente se puede hablar de atletas de rendimiento. Nosotros aquí no somos atletas de rendimiento, solo somos deportistas.

 

Camila haciendo su bukai o aplicación de la modalidad de kata (demostración grupal). Foto: cortesía de Camila Moreno

 

¿Qué planes tiene a futuro en el karate?

A corto plazo es el campeonato suramericano, el plan es llegar en la mejor versión posible. A mediano y largo plazo el objetivo está en los juegos nacionales deportivos 2023, que son en Manizales en noviembre. Este es el evento nacional más importante de todos los deportes, y se hace cada cuatro años. Todo mi trabajo va direccionado a ello.