'Pole dance', la práctica que empezó en un club nocturno y podría llegar a los Olímpicos

Jueves, 04 Noviembre 2021 18:13
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Desde el 2013 en Colombia se realiza el Campeonato Nacional del deporte de barra, para escoger a los representantes del país en el Campeonato Mundial en Inglaterra. La Federación Colombiana de Pole Sport (FCPS), organiza y apoya estas competencias.

Campeonato Nacional de Pole Sport||| Campeonato Nacional de Pole Sport||| Foto: @federacionpolecolombia @federacionpolecolombia @sylvaine_pole|||
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Era 1980 y en las calles de Londres cogían fuerza los clubes donde se ofrecían fiestas con bailes eróticos. Lo que parecía una actividad nocturna, de cabaret y solo para adultos, cuatro décadas después se trasformó en una práctica deportiva que el Comité Olímpico Internacional (COI), estudia para integrar próximas competencias olímpicas. Junto a ese esfuerzo por reconocer el pole dance como deporte, también está el de acabar con los estigmas y estereotipos en torno a él.

“He recibido todo tipo de comentarios, tanto buenos como malos, pero es constante escuchar que trabajo para coquetearles a los hombres, que soy una mujer fácil y que me gusta mostrar”, cuenta la atleta bogotana de pole Leidy Carreazo.

La Federación Internacional del Deporte de Tubo (IPSF, por sus siglas en inglés), es la organización encargada de establecer y vigilar el cumplimiento de las normas del pole dance, también llamado pole sport, en el mundo. 

En el 2009, la presidenta y creadora de la IPSF, Katie Coates, inició el camino por lograr que “fuera un deporte que pudiera otorgar medallas olímpicas, a pesar de lo descabellado que sonara”, como aseguró para el diario Daily Telegraph.

Para que un deporte pueda ser reconocido como olímpico tiene que cumplir con tres requisitos establecidos en la Carta Olímpica del COI.  Primero, ser aceptado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA); segundo, ser miembro de Global Association of International Sports Federations (GAISF). El pole logró ambas acreditaciones en 2013 y 2017,  respectivamente.

El tercer requisito es ser reconocido por SportAccord, pero a la IPSF le hacen falta 19 federaciones nacionales asociadas de las 50 requeridas para este reconocimiento.

"Siento que hemos logrado mucho, todo el mundo me dijo que era imposible que algún día el pole dancing fuera reconocido como deporte", afirmó Katie Coates para el periódico británico.

 La Federación Colombiana de Pole Sport (FCPS) es una de las 31 asociaciones de la IPSF. Su objetivo es profesionalizar y promover las buenas prácticas de esta disciplina en Colombia, e integrar las escuelas, atletas, instructores y aficionados en un solo organismo.

“Pretendemos que el pole sea reconocido por Coldeportes y el Comité Nacional Olímpico Colombiano como deporte representativo internacionalmente”, afirma Sylvia Rodríguez, representante de la comisión de atletas de la FCPS.

Desde el 2013 en Colombia se realiza anualmente la Competencia Nacional de Pole Sport, en la que atletas, según su edad y sexo, presentan a un grupo de jueces unas rutinas construidas para ser seleccionados como representantes del país en el Campeonato Mundial, indica la FCPS.

Aunque se desconoce el número de personas consagradas al deporte de barra,  tanto de Colombia como del mundo, “el país cuenta con atletas destacados, que siempre están entre los tres primeros puestos en hombres, en mujeres y en las categorías juveniles”, afirma la periodista deportiva Laura González.

El pole merece ser reconocido como un deporte olímpico pues “tiene los mismos méritos atléticos de otras disciplinas olímpicas, cuenta con bases y elementos del ballet, de la gimnasia y de la danza en general. Además, implica fuerza, destreza, flexibilidad,  disciplina, y mucha determinación”, explica la instructora Paula Cáceres.

También, existen diferentes vertientes de este deporte según la técnica y expresión corporal. “Si es más sensual y se usan tacones altos es pole exotix pero si son figuras más interpretativas y se usan vestuarios como máscaras es pole art”, explica Rodríguez. 

Romper con los estereotipos

En cuanto a los estereotipos sobre los atletas y sobre el deporte, estos no se limitan a las mujeres. También existen en torno a la práctica masculina. “No es muy común ver a un hombre practicar barra, hay muchos prejuicios y estigmatizaciones que hacen que se limiten a practicarlo, pero los que se animan saben que es exigente y de mucha fuerza”, cuenta el instructor Daniel Vázquez.

“Tú le dices a un hombre que bailas pole y se le iluminan los ojos, porque lo relacionan con el streptease y no como un deporte”, explica Rodríguez.

Como cuenta la instructora Paula Cáceres, “los estereotipos son una cosa compleja, porque la gente que logra superar el tema del baile erótico entonces piensa que el pole es solo para mujeres, o que solamente lo pueden hacer mujeres muy delgadas y realmente el pole es para todo el mundo”.

 

Un toque de amor propio y seguridad

 Así como en otros deportes, en el pole sport hay tanto atletas consagrados profesionalmente, como aficionados que ven en esta práctica un hobby o un pasatiempo. Además de las habilidades y técnicas del deporte de barra, “el pole es como un vehículo que te ayuda a despertar procesos de amor propio, pues muchas de las personas empiezan a practicarlo cuando están pasando por problemas en su vida, desde matrimoniales hasta de aceptación”, cuenta Gisell Ramos, psicóloga y aficionada.

“Seguridad en mí misma, amor propio y disciplina es lo que he adquirido gracias al pole. Al practicarlo empecé a hacer más ejercicio, tanto funcional como de pesas, y mejoré mis hábitos alimenticios, con lo que había tenido problemas durante varios años de mi vida. Junto a la disciplina adquirí amor por mí misma”, remata Milena Vela, fisioterapeuta y aficionada.