Las mascotas también han experimentado todas las etapas de la pandemia

Martes, 01 Diciembre 2020 15:21

Lo ideal para las mascotas es compartir tiempo con sus dueños, pero, también es importante dejar que tengan sus propios espacios para que no se apeguen tanto a sus amos durante la pandemia. Tenga en cuenta estas recomendaciones que dan algunos expertos.

La mascota que los colombianos más tienen es el perro.||| La mascota que los colombianos más tienen es el perro.||| Juan Sebastián Gómez|||
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 Las mascotas se están enfrentando a un nuevo cambio. Antes de la pandemia llevaban su vida común y corriente, salían, paseaban y estaban acostumbrados a estar sin sus dueños durante buena parte del día. Luego, con la cuarentena lograron pasar más tiempo con sus amos y estaban acompañados siempre.

Ahora, las personas han empezado a salir nuevamente a realizar sus actividades cotidianas y las mascotas se han quedado solas. Este cambio ha generado que los animales se estresen y no se porten bien mientras están sin sus dueños. El efecto del encierro para gatos y perros es diferente. Los primeros son más independientes y la cuarentena no tuvo grandes consecuencias para ellos porque el hecho de que su dueño esté o no todo el tiempo en la casa no los afecta casi, incluso mientras las personas permanecieron confinadas, los gatos no compartían tanto tiempo con ellas. En cambio, para los perros es diferente porque el hecho de estar encerrados sí los afecta, les genera estrés y al compartir tanto tiempo con sus dueños se vuelven más dependientes de ellos.

La médica veterinaria, Alejandra Alvarado, lo explica de la siguiente forma: “lo que he visto es que afecta un poco más al perro, el gato habitualmente está en su casa, si están solos o acompañados no es relevante para ellos, en cambio, el encierro les genera estrés a los perros y los vuelve más dependientes”. Aunque los gatos no mostraron grandes cambios en su comportamiento durante la cuarentena, Iván Gómez, dueño de Aslan, considera que “se acercó un poco más, los gatos siempre son muy independientes, pero empezó a pasar bastante tiempo del día al lado mío”. A los gatos les gusta tener momentos de compañía y de soledad, pero cuando quieren estar con sus dueños es por su propia decisión, ya que no les gusta que los consientan o jueguen todo el tiempo con ellos como sí ocurre con los perros. 

Por otra parte, Adriana Díaz es la dueña de Oxy, un labrador que se apegó mucho a ella durante la cuarentena: “si estoy en la cocina él está conmigo, si voy a la alcoba él va a la alcoba, mejor dicho, donde yo esté él está”. En este sentido, la dependencia de los perros ha aumentado, ellos prefieren estar todo el tiempo posible con sus dueños porque se sienten tranquilos, a menos que sea un perro acostumbrado a ir a un colegio o a convivir constantemente con otros perros, en ese caso el apego no es tan grande. Sin embargo, los efectos no solo fueron en cuanto a la convivencia con sus dueños, también la cuarentena les generó estrés, especialmente a los perros. La médica veterinaria, Alejandra Alvarado, sostiene que los perros “se lamen mucho las patas y se las muerden, ese es un comportamiento de estrés total, también se les cae mucho el pelo, aunque esa es una reacción más por ansiedad”.

Julián Aguilera cuenta que durante la cuarentena su perro Tato “ha cambiado de manera que ahora es más hiperactivo, el estar encerrado creo que lo hace sentir ansioso”. También es importante dedicarles tiempo a las mascotas, jugar con ellas para canalizar la ansiedad o el estrés y evitar que desarrollen problemas de piel u otras complicaciones. Asimismo, Adriana Díaz comenta que cuando ella sale, su perro “se rasca una pata hasta sacarse sangre, está sufriendo de ansiedad, se angustia al quedarse solo”. Este comportamiento responde a lo que anteriormente la médica veterinaria mencionaba sobre el estrés, los perros han generado una dependencia tan fuerte que cuando se separan de sus dueños se sienten ansiosos y tienden a manifestarlo de esa forma.

Los dueños deben ayudar a que sus mascotas se sientan bien

Alejandra Alvarado ofrece algunos consejos para ayudar a que estos comportamientos no se den y para que el cambio no sea tan difícil. Ella dice que es fundamental “sacarlos al parque por lo menos una hora al día, también es bueno generarles el desprendimiento, si los dueños tienen una terraza o un jardín pueden dejarlos allí dos o tres horas para que vayan asimilando el desapego”. También, si las personas tienen un colegio, un paseador o un entrenador de confianza es bueno que dejen salir a los animales para que vuelvan a convivir con otras mascotas.

En este sentido, así como es importante que los dueños jueguen con sus mascotas y les hagan actividades para que estén tranquilos, también deben darles sus propios espacios y tiempos para que estén solos. De esta manera, el cambio que algunos van a empezar a experimentar de volver a estar sin sus amos van a asimilarlo de una mejor manera y no será tan difícil ni para ellos ni para las personas.

Finalmente, si las personas no realizan este esfuerzo para que las mascotas se sientan bien y sean un poco más independientes, las consecuencias van a ser negativas tanto para dueños como para animales. Los efectos “pueden ser terribles, puede que empiecen a hacer todos los males del mundo por quedarse solos, pueden dañar o romper cosas, jugar, llorar o incluso enfermarse por estrés”. Además de las consecuencias en la salud que pueden tener las mascotas, los dueños puede que se cansen de llegar a su casa y ver que el perro hizo daños. La pandemia “generó que la gente adoptara o comprara perros, pero cuando acabe los van a abandonar, porque una cosa es estar todo el día con ellos y otra dejarlos y ver que hicieron daños”, comenta Alejandra Alvarado.

Por consiguiente, es posible que el cambio sea aún más complicado porque puede que las mascotas hagan muchos daños mientras estén solos y los dueños no estén acostumbrados a llegar al hogar a limpiar o a arreglar. Esto puede generar que las personas abandonen a los animales, por eso es tan importante que los amos sean conscientes de la responsabilidad que adquieren y que se comprometan a ayudar a que sus mascotas estén bien.