La Primera Feria del Libro Independiente

Miércoles, 13 Abril 2011 07:41

Es la primera vez que se celebra en Colombia la “Feria del Libro Independiente y Autogestiva”, un evento que pretende dar difusión a los productos culturales y artísticos de aquellos que no pueden pagar un puesto en la tradicional “Feria del libro de Bogotá”, o cualquier otra feria de amplia difusión.

Se espera que sean tres las ferias que se realicen este año en Bogotá, y que cada una de ellas, por lo menos, tenga dos días de duración.||| Se espera que sean tres las ferias que se realicen este año en Bogotá, y que cada una de ellas, por lo menos, tenga dos días de duración.||| Foto: Ginna Santisteban Calderón/Plaza Capital|||
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Dos perros negros juegan en medio de la sala de una casa vieja donde se celebra la Feria del Libro Independiente y Autogestiva. A los asistentes al evento, en el que se exhiben libros, artesanías y obras de arte, no parece importarles la presencia de los animales.

Esta feria se celebró el pasado 9 de abril en su primera edición en Colombia. Contó con la participación de varios jóvenes expositores. La cifra exacta de cuántos hicieron parte de la feria no se tiene, pues la idea era darle oportunidad a todo aquel que tuviera alguna producción cultural para mostrar. El evento fue libre de curadurías y sin costos de inscripción.

La idea de hacer una feria del libro alternativa surgió en Argentina, cuando un grupo de jóvenes inauguraron un evento en una bodega abandonada donde se presentaban libros, artesanías, obras de arte, entre otras rarezas culturales, ambientadas por música que ellos llaman “independiente”. Y así como en Argentina, el evento que tuvo lugar el 9 de abril, en Bogotá se llevó a cabo en “La Kassita”, una casa grande en Teusaquillo donde se dieron cita más de 300 asistentes y unos 36 expositores, que no tuvieron que dar dinero para poder mostrar y vender sus creaciones.

Y mientras los perros siguen jugueteando, entorpeciendo un poco la movilidad, Laura Rodríguez, coordinadora del evento comenta: “la feria venía planeándose seis meses atrás con la ayuda de varios colectivos juveniles y el compromiso de todos los que hacíamos parte de la organización consistía en ayudar en lo que se necesitara. Unos trajeron mesas; otros, sonido; otros, carpas, lo que permitió que el evento saliera adelante. No teníamos un peso, los recursos eran pocos, pero con las ganas fue que sacamos esto”, y señala hacia un patio dentro de la casa, donde se encuentran los expositores.

Libros hechos con papel reciclado, estampados y muñecos de trapo son algunas de las propuestas que llevaron los jóvenes a la muestra. Julia Núñez, expone unos muñecos de trapo y espera que se vendan bien; ella opina que la feria “es un espacio valioso para las personas que queremos mostrar nuestro trabajo y a veces se nos cierran las puertas, nos hace falta apoyo o fondos para poder difundir lo que hacemos”, aseguró.

Laura, antropóloga recién graduada y su grupo, en su mayoría estudiantes, ahora están planeando la segunda versión del evento, la idea es realizar tres ferias al año. Además, esperan encontrar un lugar más amplio porque aspiran a contar con mayor número de visitantes y de expositores. “A Colombia no le hacen falta las iniciativas para hacer este tipo de cosas, los jóvenes siempre se están inventando nuevas actividades para recordar y rescatar nuestra cultura, lo que sí hace falta son espacios que visibilicen estas actividades, hace falta más ayuda", afirma Darío Martínez, periodista y escritor asistente al evento, quien además se declara un buscador incansable de libros y en la feria se le ve muy a gusto.

La idea de Laura y los demás muchachos, de organizar una feria del libro a su manera, continuará cuando en dos meses, todo esté listo para la segunda edición. Lo más importante es que no desaparecerá el carácter alternativo e independiente que se marcó luego de la primera feria, porque como la presencia de los perros lo han demostrado, “todos hacen lo que quieran porque hay espacio para todos. No hay restricciones, esquemas ni organización de ningún tipo, queremos que todo sea libremente y que la gente venga y exponga lo que quiera siempre”, añade Laura, la organizadora de la feria.