Riesgo por edificios hundidos e inclinados en Bogotá

Sábado, 27 Abril 2013 08:26

En una difícil situación se encuentran los residentes de algunos edificios del norte de Bogotá debido al hundimiento de edificios por la humedad del suelo

||| ||| Foto: Semana.com|||
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Entre las calles 76 y 100, y entre la carrera Séptima y la Autopista Norte, algunos edificios y construcciones de todo tipo se han hundido e inclinado en un proceso lento que, según explica el arquitecto Juan Esteban Mora, puede afectar las construcciones al punto de tener que desalojarlas. De acuerdo con lo que explica Mora, “el problema de Bogotá es que por ser piedemonte de una cordillera, y al estar tan cerca de un epicentro de terremotos como Villavicencio, si llega a haber un temblor fuerte, todo el peso de los cerros va a mover el terreno inestable”.

De acuerdo con lo que explica un funcionario de la curaduría número 3 que no quiso dar su nombre, el problema, aunque se ve claramente en la zona denotada anteriormente, en realidad abarca más zonas de Bogotá que tienen el nivel freático del piso muy alto, es decir que la cantidad de agua en el suelo es muy elevada debido a que esas zonas solían ser espacios llenos de agua. Así, según explica Mora, es por eso que la zona de la que se habló tiene ese problema, pues esta solía ser “literalmente un lago”, y, para construir con ese nivel freático, es necesario hacer una cimentación, que es “prácticamente poner toda una capa de concreto” a una profundidad que puede alcanzar los 40 metros de profundidad. Además, el problema de por qué algunos edificios no tienen esa cimentación, se debe al costo de producción de la misma, que puede alcanzar hasta el 70% del costo de la totalidad de la obra.

Según explica Mora, el inconveniente es que antes de 2010 la Norma Colombiana de Construcción Sismo Resistente (NSR) no imponía muchas restricciones y “permitía a los constructores hacer lo que querían”. Sin embargo, desde 2010 se modificó la NSR que puso muchas más restricciones sobre las zonas que se verían más afectadas en caso de terremoto, según lo expresó el mismo funcionario de las oficinas de la curaduría número 3. Por eso, se han impuesto una gran cantidad de límites para la construcción en zonas como el lago.

Sin embargo, el daño ya está hecho, pues de acuerdo con Mora, construyeron muchos edificios con poca distancia entre ellos, por lo que la capacidad portante del suelo, es decir el peso que resiste, disminuido por el nivel freático, en muchos lugares no fue suficiente para la cantidad de edificios que hay, lo que genera que el suelo seda más fácilmente.

Frente a esta problemática, Jorge Montes, administrador de diferentes edificios de apartamentos, explicó que es un problema para los residentes, pues luego de terminadas las construcciones, ante cualquier error, ellos deben reunir grandes cantidades de dinero para solucionar problemas que no se pueden dejar sin tratar, por lo que las cuotas de administración se elevan a niveles que no todos pueden pagar.