Un viernes 13 de mala suerte

Sábado, 13 Septiembre 2014 02:31
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Hoy 13 de septiembre se cumplen nueve meses desde que un incendio en la plaza de mercado de Paloquemao, la segunda de mayor importancia en Bogotá, incineró 80 locales. Los comerciantes afectados por el incendio aún no han sido reubicados en nuevos locales y hasta el momento trabajan en carpas provisionales.

Local provisional de Doña Martha Rodríguez.||| Local provisional de Doña Martha Rodríguez.||| Foto: Daniela Esquivel/ plazacapital.co|||
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El viernes 13 de diciembre hacia las seis de la tarde, el costado suroccidental de la Plaza de mercado de Paloquemao relució. En el lugar los colores naranja y amarillo iluminaban el lugar. Era fuego. Las llamas que alcanzaron una altura de 15 metros comenzaron en un local donde se vendían artesanías y luego se extendieron 50 metros hasta llegar a los locales donde se vendía carne. Según el dictamen oficial de los Bomberos de Bogotá el incendio se presentó por una sobrecarga eléctrica que generó un corto circuito afectando ochenta locales en los que se vendían granos, cereales, artesanías, artículos de decoración, carne, condimentos y esencias.

Ese viernes luego de cerrar su negocio Martha Rodríguez tomó un bus del SITP y cuando estaba entrando a su casa ubicada en el sur de Bogotá en el barrio “La Maruchuela”, recibió una llamada de uno de sus compañeros comerciantes.

—Qiubo Martica, ¿sí supo lo que pasó en la Plaza ¿no?—le dijo una voz masculina.

”Yo me imaginé que había ocurrido una pelea porque en diciembre los hombres se ponen a tomar y terminan es peleando., Pero no, mi amigo me dijo que lo que se había agarrado era un montón de llamas. Yo entré a la casa, descargué la maleta y me fui en un taxi hasta allá”, dice Martha.

Cuando Martha llegó de nuevo a la plaza no pudo entrar al establecimiento. Cuarenta y seis bomberos, tres carrotanques, dos máquinas escalera y diez máquinas extintoras se encontraban atendiendo la emergencia. Desde afuera, ella veía cómo las llamas se iban apagando muy lentamente. El incendio duró cuatro horas y hasta el sábado 14 de diciembre pudo entrar a su local. “A ver nada porque no quedó nada”, enfatiza Martha.

Esta vendedora —de altura baja, pelo corto y rasgos faciales fuertes que le dan a su cara un aspecto serio— dice que haber perdido su negocio es bastante triste porque básicamente se crió en esta plaza. Desde que se fundó, hace 35 años, su madre ha sido propietaria de un local y desde pequeña la traía al lugar. Además, perdió todo, desde la mica y el coche de su hija de dos años hasta sus documentos y mercancías. Lo único que quedó de los locales fue la estructura: “pero qué más se puede hacer, nos toca tener paciencia, acoplarnos y salir adelante”.

Los trabajos de recuperación y reestructuración del lugar todavía no se han iniciado. Por lo que los comerciantes afirman que mínimo durante un año estarán ubicados en las carpas. Hasta el pasado 16 de junio de 2014 la administración de la Plaza recibió propuestas de empresas del sector de la construcción para realizar el estudio, diseño, demolición, limpieza y construcción del área afectada. Cuando el comité administrativo de Paloquemao decida la empresa encargada del proyecto, se sabrá el tiempo estimado de la ejecución de la obra.

Para que los comerciantes afectados pudieran seguir con sus ventas, desde el lunes 16 de diciembre de 2013 la administración de la Plaza de Paloquemao instaló en el parqueadero situado sobre la calle 19, cincuenta carpas donde se ubicaron los diferentes locales que resultaron afectados por el incendio. El de Doña Martha mide aproximadamente cuatro metros por cuatro metros y aunque en él hay flores artificiales, totumos, piedras, esencias, velas, vasijas de barro, entre otros productos, aún falta mucho por surtir.

̶ Al ser reubicados en estas carpas aquí afuera, los locales tienen mayor visibilidad y las ventas deben haber aumentado ¿no?- le pregunto a Martha.

- Pues sí y no. Sí porque las personas al ver unas carpas blancas se acercan a ver qué hay y de vez en cuando hacen compras en estos locales, pero por ejemplo en este local yo no tengo ni el 2% de lo que tenía antes. Hay mucha mercancía que me traen de otras ciudades y solo por temporadas.

El administrador de la plaza Juan Felipe Martínez estima que el incendio presentado dejó pérdidas materiales por 15 mil millones de pesos . Martha Rodríguez asegura que perdió alrededor de 30 millones de pesos en mercancía, pero es enfática al decir: “yo sé que me va a ir bien y volveré a tener mi local como antes”. Y este es el pensamiento y deseo de más de uno de los afectados.