“Me faltó jugar un Mundial con mi Selección”: Fabián Vargas

Jueves, 30 Marzo 2017 04:38

El volante colombiano habló con Plaza Capital de sus inicios en el fútbol, de su paso por América de Cali, su experiencia en Boca Juniors de Argentina y su triunfo en la Copa América del 2001 con la Selección Colombia.

Fabián Vargas|||| Fabián Vargas|||| Crédito: Facebook Fabián Vargas||||
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El futbolista bogotano, Fabián Vargas, cuenta con 16 títulos a nivel profesional y es uno de los jugadores con más trofeos en la historia del fútbol colombiano, detrás del ex zaguero central, Iván Ramiro Córdoba, que tiene 17 campeonatos.

Fabián Vargas, nació en Bogotá en el año de 1980, y proviene de uno de los barrios más populares de la ciudad como lo es el Policarpa Salavarrieta ubicado en el sur de la capital de la República. Fue ahí donde comenzó su pasión por el fútbol.

A la edad de 10 años se empezó a destacar como una futura promesa del fútbol bogotano en el club aficionado Maracaneiros F.C. y en las diferentes selecciones Bogotá a las que perteneció. Durante toda su juventud jugó distintos torneos aficionados como el Hexagonal del Olaya, la Liga de Bogotá y el Torneo Nacional.

Es ídolo e hincha confeso del América de Cali, club donde debutó a nivel profesional en el año 1996. Allí logró ganar una Copa Merconorte y tres ligas colombianas.

Para el año 2003 fue comprado por el club argentino, Boca Juniors, equipo con el que ganó una Copa Intercontinental, dos Copas Sudamericanas, dos Recopas Sudamericanas y cuatro ligas argentinas. Además, es considerado como uno ídolo en la entidad boquense.

En el año 2006 fue cedido por un año al Inter de Porto Alegre de Brasil, club con el cual ganó el Mundial de Clubes contra el poderoso Barcelona de España, en el que militaban Ronaldinho, Messi, Deco y Eto’o.

A la edad de 21 años Fabián Vargas ganó la Copa América en el 2001 con la Selección Colombia, el único título que tiene el combinado nacional a nivel de selecciones. Disputó 41 partidos con la Tricolor. Participó de dos Eliminatorias, para el Mundial de Alemania de 2006 y de Sudáfrica 2010, sin embargo nunca logró su sueño de clasificar a la cita mundialista.

Su última aparición con la Selección fue para las Eliminatorias al Mundial de Sudáfrica 2010 en un partido disputado en Medellín contra el combinado de Ecuador. En dicho juego sufrió una fractura de tobillo, peroné y rotura de ligamentos que lo apartó varios meses de las canchas.

Actualmente, con más de 600 partidos jugados en el fútbol profesional y a la edad de 36 años, hace parte de la nómina del equipo capitalino, Equidad Seguros F.C.

En entrevista exclusiva para Plaza Capital, Fabián Vargas aborda distintos temas referentes a su trayectoria y su experiencia en el fútbol profesional como la formación deportiva que tuvo en el fútbol aficionado, el debut con América de Cali y el descenso del equipo escarlata. Además, habló de los recuerdos de su paso por Boca Juniors y su añoranza de estar en la Selección Colombia.

¿Cómo fue su etapa formativa en Maracaneiros?

Inicié en Maracaneiros, un club de la capital y uno de los mejores en formación deportiva en todo el país. En este equipo me empecé a destacar y tuve la posibilidad de darme a conocer en Bogotá; de llegar a una Selección y defender los colores de la capital. En Maracaneiros comencé a jugar torneos nacionales, me empezaron a conocer; tuve la oportunidad de viajar a nivel internacional y di esos primeros pinitos, que me sirvieron mucho como experiencia, para lo que después fue mi consolidación a nivel profesional.

Estoy muy agradecido con Raúl Salamanca y con Maracaneiros, porque me dieron esa oportunidad de empezar en el fútbol amateur.

¿Qué recuerdos tiene de su paso por el fútbol aficionado?

Los mejores recuerdos. Yo soy del barrio Policarpa Salavarrieta y comencé jugando micro fútbol allí, en La Estanzuela, en La Valvanera, en El 20 de Julio, en Las Cruces, en El San José. Disputé todos los torneos importantes en Bogotá. De ahí, mi papá cuando me vio las ganas y el deseo de jugar fútbol me llevó a probar con Maracaneiros, ya que entrenaban muy cerca del Policarpa. Tenían su sede en el antiguo colegio Cisca, en el barrio San Antonio y desde ese momento empecé mi camino por Maracaneiros y la Selección Bogotá. Eso me dio la posibilidad de que vinieran del América a observar jugadores de la capital, y precisamente, llegaron a Maracaneiros, porque nosotros éramos el único equipo, en esa época, que le podía pelear los campeonatos a Millonarios, que era el equipo más fuerte en divisiones inferiores. A partir de allí, se abrieron nuevas posibilidades de cara al nivel profesional.

Usted fue uno de los pocos muchachos en llegar a jugar fútbol profesional ¿Qué significó esto?

Felicidad total. La verdad es que la calle, a nivel formativo, fue la mejor escuela que pude tener. En las calles aprendes muchísimo. Fuimos varios de esa generación los que llegamos a jugar en la profesional como es el caso de Andrés Pérez, Kilian Virviescas, John Jairo Castillo, Larry López, que alcanzó a jugar. No todos se pudieron consolidar de la forma en que lo hicimos nosotros, pero para mí es un orgullo venir de un barrio humilde y haber tenido esa posibilidad de surgir y haber hecho la carrera profesional que tengo hasta el momento.

¿Por qué no logró debutar en Bogotá y si lo hizo en otra ciudad del país?

Lamentablemente, acá no apoyan al futbolista bogotano. Se han perdido muchos talentos. Siempre nosotros hemos sido los defensores de la capital, y hemos tratado llevar la bandera de Bogotá para tratar de cambiar el estigma en el que tienen al jugador bogotano: que es perezoso, que es pecho frío, y creo que lo hemos ido mostrando y cambiando de a poco. Falta todavía más apoyo.

¿Cómo se dio la contratación con el América de Cali?

Como en Bogotá no nos dieron la posibilidad, no nos abrieron la puerta al fútbol profesional, si llegó el veedor del América de Cali, Daniel Silguero y nos llevó. También por una iniciativa del profe Luis Augusto García, que estaba al mando del equipo profesional en ese momento. Vinieron a ver a los equipos más destacados de Bogotá y ahí estábamos nosotros; éramos los jugadores a ver, los de Selección Bogotá, los que teníamos mayor proyección y nos dieron esa posibilidad de ir al América. Estuvimos un año a prueba, mostramos credenciales y demostramos que teníamos la capacidad de pelearle a cualquier jugador de cualquier región del país. Desde ahí empezó nuestra experiencia más cercana para llegar al primer equipo.

Usted ganó una Copa Merconorte y tres ligas colombianas con el América de Cali ¿Con cuál se queda?

Con todas. Título es título y ser campeón no es fácil. Para mí, el poder ser campeón con el equipo de mis amores ha sido de las cosas más maravillosas que me han podido pasar en mi carrera. Siempre fui hincha del América y tuve la fortuna de defender la camiseta como profesional. Lloré y gocé. Afortunadamente, pude conseguir cuatro títulos importantes para la institución.

¿Cómo vivió el descenso del América?

Yo venía de Grecia a acompañar el equipo. Pensaba que había muchas posibilidades de que no se fuera al descenso, pero casi que fue la crónica de una muerte anunciada. Fue muy duro ver cómo iban desangrando al equipo poco a poco. Como una sola persona se adueñó y acabó con casi toda la historia de una institución, y jugó con el sentimiento de más de 6 millones de hinchas. Sentí una impotencia total, al no poder estar en el campo de juego ayudando al equipo, para que no estuviera en ese momento.

¿Qué pensó cuándo América perdió la categoría?

El día en el que América descendió, estuve reunido en la tribuna del estadio con varios jugadores que fueron campeones conmigo en la Copa Merconorte y en las tres ligas colombianas. Solo nos mirábamos con impotencia, pensé que todas esas grandes gestas alcanzadas por nosotros, se estaban viendo manchadas por una mala directiva. Todo terminó en esos cinco años desastrosos en la B.

¿Cómo fue su paso por Boca Juniors?

Espectacular. Fue otro de los grandes momentos y de las cosas que le doy gracias a la vida, por haberme permitido vivir una experiencia como esta. Creo que somos pocos los jugadores que tenemos el privilegio de vestir esa camiseta y haber conseguido todo lo que conseguimos en Boca.

¿Qué recuerdos le trae la Bombonera y la hinchada de Boca?

Yo tuve la fortuna de pertenecer a uno de los equipos más ganadores en todos los tiempos de Boca Juniors. Quedamos metidos en el corazón del hincha y en la historia de la institución. Es una de las mejores hinchadas del mundo. Lo que se vive y lo que se siente en La Bombonera no se puede sentir en ningún estadio del mundo.

¿Qué recuerdos le trae la Selección Colombia?

Me trae muy buenos recuerdos. Aún añoro con estar ahí y más en el momento por el que está pasando. Pienso que definitivamente me faltó jugar un Mundial con mi Selección, era mi máximo sueño. Pero también tuve esa fortuna de conseguir la Copa América, el único título que tiene Colombia a nivel de mayores.

¿Por qué en Colombia no se valora el título de la Copa América del 2001?

Creo que es un título al que no se le ha dado la importancia que se merece, pero año tras año, y cada Copa América que pasa toma muchísimo más valor. Quién sabe cuántos años van a tener que pasar para que Colombia la vuelva a ganar. Los que fuimos participes de esa Selección tuvimos la fortuna de meternos en la historia del fútbol colombiano.