La ciencia del amor

Viernes, 13 Mayo 2016 08:09

El Dr. Leonardo Palacios, neurólogo y profesor de la Universidad del Rosario, nos contará cuáles son las partes del cerebro que entran en juego cuando estamos enamorados y si es posible o no, morir de desamor.

|||| |||| Foto: Creative Commons Paul Kline||||
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¿Hay un sustrato biológico en el amor? ¿Existe o no la química entre personas? ¿Se cometen locuras de amor? Estas y muchas preguntas más son las que muchos nos hacemos diariamente. El Dr. Leonardo Palacios, neurólogo y profesor de la Universidad del Rosario, nos contará cuáles son las partes del cerebro que entran en juego cuando estamos enamorados y si es posible o no, morir de desamor.

¿Existe la química entre las personas?

La química no actúa espontáneamente, porque cada ser humano en el planeta tiene unos elementos culturales y personales particulares de su entorno. Su infancia, su adolescencia, el amor que se profesan o profesaron sus padres y el que ven en los diferentes ámbitos, van a formarle una serie de criterios. Esto demuestra que sí, definitivamente hay un sustrato biológico en el amor, es decir, el amor está condicionado por el contexto en el que crezca la persona.

Establecemos un patrón de la pareja a la que estamos buscando. De pronto encontramos a alguien, en una playa o en un cine, y decimos: “uyy, esta persona como que me mueve el piso”. En la primera etapa ese patrón es puramente visual y físico. Juegan un papel importante: la vista, el tono de la voz, el intelecto, el encanto y el estrato socioeconómico del sujeto. Cuando se encuentra esto, se disparan los circuitos cerebrales y es ahí donde vienen las reacciones químicas.

Etapas del amor de pareja

El amor de pareja tiene tres etapas: la atracción, el amor pasional o enamoramiento y el amor perdurable o amor-amor, que es el que persiste a lo largo del tiempo.

La atracción

Siempre, absoutamente siempre, habrá una atracción física inicial que proviene de la vista, tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, los aspectos visuales son más notables en el género masculino.

¿Qué buscamos en esa primera etapa?

Simetría de la cara y dimensiones corporales proporcionadas. Miramos que la distancia de la frente al mentón, de las dos orejas al puente nasal y entre las pupilas, sean perfectas. Pero, ¿por qué es importante la simetría y las dimensiones corporales? Por la biología (la principal ciencia de la vida), que tiene que ver con la reproducción y la perpetuación de la especie. La persona está viendo en el otro alguien con quien tener una familia, con quien engendrar hijos. Y la biología dice que uno busca tener hijos con aquel que tenga los mejores genes.

¿Qué elementos aparecen en la atracción visual?

Las parejas se llaman la atención mutuamente y hacen un escaneo en el que se ve el rostro del uno o de la otra. Luego, esta pareja entra en algo llamado “flirteo” o, como me gusta a mí decirle, “el cambio de luces”. Las mujeres, cuando se dan cuenta que las están mirando mueven el pelo, se muerden los labios, sacan pecho y balancean caderas. Los hombres se ponen erguidos, muestran el pecho, tratan de lucir una espalda ancha y disminuyen la prominencia abdominal, mostrándose muy varoniles y fuertes. Ambos cambian su postura cuando sienten que los están mirando, para atraer a la otra persona de una manera no verbal: con gestos y movimientos.

¿Qué miran las mujeres y qué miran los hombres?

Las mujeres miran mucho el rostro, los brazos, las caderas y las piernas. Y los hombres el rostro, los senos, las caderas y las piernas. Para el género masculino lo visual es la principal vía de exitación erótica y para el femenino es más lo auditivo. Las palabras lindas, el tono de la voz, los gestos y los detalles juegan un papel tan importante para ellas como el factor visual. De ahí esta famosa frase que hoy valida la ciencia: “Los hombres se enamoran por los ojos y las mujeres por el oído”.

¿Por qué miramos esas partes del cuerpo?

Como todo lo demás, es algo biológico. Tanto hombres como mujeres miran el rostro, pero los hombres se echan una miradita más abajo.  El género masculino mira senos y caderas porque busca la mejor pareja para engendrar, lo que requiere de caderas anchas para que quepa el bebé durante el parto y de senos voluminosos para amamantarlo.

Y si le quedan dudas de por qué los hombres miran tanto..

Cuando los hombres miran a las mujeres que pasan por al frente, se debe a un comportamiento visual involuntario. Para las mujeres también es normal pero es más notorio en los hombres, ya que ellas pueden disimularlo. Esta conducta es un reflejo, una respuesta motora involuntaria a un estímulo específico, que en este caso es un cuerpo del género al cual se siente atraído el sujeto. Este comportamiento he decidido llamarlo: “Reflejo óculo glúteo cefálico” (risas).

¿Qué papel juega el alcohol en la atracción de género?

El alcohol tiene un rol muy importante, ya que al consumirlo las personas encuentran más atractivos a los demás, precisamente porque no detectan asimetrías faciales o corporales. Esta sustancia (el alcohol) le baja a uno la guardia, disminuye nuestra capacidad de percepción y hace que “todas o todos nos parezcan lindas o lindos”. Sin embargo, el alcohol afecta 10% más a las mujeres que a los hombres. Esto, debido a que ellos tienen mayor cantidad de  alcohol deshidrogenasa, una enzima que permite degradar más fácilmente el alcohol en el hígado.

¿Cómo seleccionan las mujeres a sus parejas?

Según el estudio complejo mayor de compatibilidad (2002), las mujeres se enamoran por el olfato. ¿Cómo demuestran esto? ¿En qué consiste el estudio? El estudio empieza con un grupo de hombres y mujeres. Los hombres son vestidos con una camiseta blanca y se les dice que no se pueden bañar, perfumar o afeitar. Con esa camisa duran 5 días (sin quitársela para dormir o hacer ejercicio). Luego, esas camisetas las meten en una bolsa de plástico y la cierran por 5 días más. Pasados los días, son olfateadas por mujeres, de las cuales algunas se sienten atraídas por el olor (no les gusta, pero sí se sienten atraídas por el aroma masculino) y a otras les repele.

¿Por qué unas se atraían y otras se repelían? Se descubrió que las mujeres que rechazan el olor son aquellas que tienen sujetos con un complejo mayor de compatibilidad parecido a ellas, es decir, que por el olfato pueden reconocer inconscientemente a aquellos que, si llegaran a tener hijos con ellos, tendrían mayor riesgo de transmitir enfermedades genéticas. Esto se debe a que entre más cercanía genética tenga alguien con su pareja, mayor probabilidad hay de transmitir enfermedades. Por eso los matrimonios entre primos tienen riesgos. Y entre más lejanas sean las personas, menos riesgos hay. Esta cercanía genética la detectan las mujeres por medio del olfato de manera inconsciente. Esto es algo puramente femenino, los hombres no son capaces de detectarlo. Por eso yo digo: “Las mujeres se enamoran por el oído... y por el olfato”.

Amor pasional o enamoramiento

“Cuando el amor no es locura no es amor” -Calderón de la Barca.

“El enamoramiento es un estado de imbecibilidad transitorio” -Ortega y Gasset.

Síntomas:

Pérdida del apetito, dificultad para conciliar el sueño o para concentrarse, sudor en las manos, mariposas en el estómago y pérdida del juicio (considerar que la pareja es perfecta). Se presentan conductas obsesivas hacia el ser amado. Las personas duermen menos pero se despiertan con mayor vigor y energía, ya que quieren verse bonitas para cuando su ser amado las vea.

Se modifica la percepción del dolor. De hecho, los estímulos dolorosos aplicados a una persona enamorada cuando le muestran la foto de su pareja, disminuyen en un 20 o 30% el dolor, sin ningún tipo de fármaco, solo por estar viendo una imagen de esa persona. Un sujeto enamorado gasta el 75% del tiempo en vigilia pensando en el ser amado. De ahí viene la frase: ¿Qué le pasa, es que está enamorado?

¿Se comenten locuras de amor?

Claro, el patrón de comportamiento cambia. El sujeto puede hacer cosas que nunca haría estando cuerdo.  Esto puede llegar a ser peligroso, ya que la persona no es consciente de lo que está haciendo, es un tipo de “ceguera por amor”.

¿Por dónde nos enamoramos?

Contrario a lo que muchos creen, los seres humanos no se enamoran por el corazón sino por el cerebro. A las personas recientemente enamoradas, cuando ven al ser amado, se les activaban áreas específicas del cerebro relacionadas con la dopamina. Sin embargo, este sentimiento dura de 1 a 3 años. Es por ello que es llamado amor pasional, porque es un amor de deseo que no dura para toda la vida. Es ese amor de pensar todo el día en la persona y se asocia a una intensa actividad sexual. La pareja se siente tan atraída el uno por el otro que busca cualquier momento para tener relaciones. Por esta razón, es el momento en el que muchas parejas se vinculan a tener hijos. Pero luego el cerebro cambia y la pareja tiene dos posibilidades: o este amor perdura y se convierte en el amor perdurable, o rompen y él y ella buscan otras parejas.

La etapa dura: el rompimiento

¿Cómo el amor lo puede llevar a uno a sentir dolor? Cuando no funcionan las cosas y se da un rompimiento, se presenta una experiencia dolorosa vinculada al afecto popularmente conocida como despecho. Esta experiencia dolorosa produce una modulación en el cerebro en el cortex del cíngulo anterior. En siglos pasados, este dolor se consideraba una enfermedad médica, así como la diabetes o la tuberculosis. Una enfermedad a la que se le conocía como mal de amor. ¿Qué pasa en el cerebro cuando hay mal de amor? Activación intensa del cortex del cíngulo anterior, el cerebro lee el despecho como dolor físico.

¿Se puede uno morir de amor?

Sí, eliminando el suicidio, existe la posibilidad de morirse de amor, el corazón roto no es solamente folclor. El síndrome de Tako Tsubo (1991), parecido a un infarto, se presenta posterior a situaciones de estrés como un rompimiento amoroso, provocando la muerte a quienes se encuentran sufriendo de mal de amor. Este síndrome es más común en mujeres y tiene una tasa de mortalidad de 1%.

Amor perdurable o amor-amor

El amor a largo plazo, el amor perdurable, sigue produciendo cambios en el cerebro de las parejas enamoradas. Incluso existen estudios que permiten medir los niveles de oxitocina (sustancia química del abrazo) en el cerebro para saber qué tan fiel puede ser una persona. Ambos géneros la liberan cuando se tocan y se abrazan, y logra su aumento máximo durante el orgasmo.

Los besos

En un beso puede estar la magia del amor, pero también puede darse una situación de rechazo total. Las sustancias químicas que contiene la saliva nos ayudan a evaluar una posible pareja para saber si es la más idónea. Besar reduce los niveles de cortisol (hormona del estrés) y aumenta los de oxitocina (hormona del abrazo).

El chocolate

Estudios demuestran que el chocolate puede tener una reacción más intensa que la de un beso apasionado, debido al papel de la feniletilamina. Pero esto no se da con cualquier chocolate, es necesario que tenga un gran porcentaje de cacao. Entre más negro, mejor.

Dr. Leonardo Palacios, las razones por las que decidió profundizarse en temas del amor

Yo inicié mi actividad como profesor universitario en la Universidad de Los Andes en la facultad de Psicología, enseñando cómo funciona el cerebro. Allí me empezó a fascinar el funcionamiento de la mente humana, muy particularmente el de las emociones, y dije: “voy a dedicar la mayor parte de mi vida a estudiar la relación que existe entre el cerebro y el comportamiento humano, las emociones y los sentimientos”. Una emoción es distina a un sentimiento, una emoción es algo fugaz y rápido (cuando tu equipo mete gol, cuando tu novio llega de un viaje muy largo). Los sentimientos, por el contrario, son a largo plazo, son profundos: impactan al cerebro en otras áreas. El amor y los celos son sentimientos.

“Me voy a dedicar a estudiar esto”, me dije a mí mismo. Mi gran regalo es que me han permitido trabajar estos temas en la Universidad del Rosario, donde ahora soy profesor. Es una labor mía divulgar cosas interesantes a los demás. Siempre abogo por el amor y el respeto, por la actitud positiva y el optimismo, para que seamos cada vez mejores y así lograr un país mejor. Además, me gusta ejemplificar estos sentimientos con el arte y la historia y así hacerlos más “entendibles” para cualquier tipo de público. Un inmenso porcentaje de la población no cree que el amor sea algo que se pueda estudiar, pero yo sí lo creo.