Nuevo modelo de asistencia para prevenir abuso intrafamiliar

Viernes, 13 Septiembre 2013 03:51

El Distrito le apuesta al Duluth, un modelo de asistencia psicológica al victimario para erradicar la violencia física y verbal contra la mujer.

Centro Duluth.||| Centro Duluth.||| Foto: Juana Catalina Ávila/plazacapital.co|||
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Bogotá es una de las ciudades del país con más altos índices de violencia intrafamiliar. Según la Secretaria Distrital de Salud, en Bogotá se registran aproximadamente 14.795 casos de violencia intrafamiliar al año, de los cuales el 66% son contra las mujeres. Por este motivo la ciudad ha capacitado a los trabajadores sociales de las Comisarías de Familia  para la prevención del abuso con un modelo traído de Estados Unidos y Canadá. La nueva propuesta distrital pretende asociar las Comisarías de Familia con la fiscalía, para acordar una nueva pena o mecanismo para la reducción de pena por violencia.

En asociación con empresas extranjeras del sector privado, el Distrito empezó el plan piloto del modelo Duluth, de reeducación a victimarios,  en el barrio El Tesoro de la localidad de Ciudad Bolívar. El modelo, que busca la integración entre el sistema judicial y los servicios humanos, graduó esta semana a los primeros abusadores con buenos resultados.

Cuando hay una situación de maltrato intrafamiliar y se denuncia, se abren automáticamente dos procesos, uno civil que llevan las Comisarías y uno penal que lleva la Fiscalía. Cada institución pone respectivamente una sanción de tipo económico o carcelaria, dependiendo del nivel de abuso.

La idea con el Duluth es que la sanción monetaria disminuya considerablemente por la participación activa en el programa y que la pena carcelaria también. Esto a la par que se cambia la conducta del abusador por medio de la educación en 14 ó 16 sesiones.

“El modelo Duluth es una solución a los problemas de violencia intrafamiliar, en la medida en que capacita a los abusadores para que las situaciones de maltrato no se vuelvan a repetir” aseguró el remisor y encargado de los casos del Duluth, Darwin Shneider Reyes.

El modelo consiste en un grupo de apoyo, donde se reconstruyen los roles de la casa, se verifican los patrones de crianza, se rectifican los valores y se dan pautas de comunicación. Este ha sido eficaz en un 80% de los casos tratados. Para la psicóloga Lorena Bayola, esto se debe a que se trata al abusador como víctima y se tratan sus traumas desde la niñez y así se trata directamente la raíz del problema.

Angie Patricia Giraldo, víctima de los abusos físicos de su marido, asegura que él ha cambiado y que ya no es agresivo, que se muestra más receptivo y que eso la ha llevado a acompañarlo en el proceso. Por su parte su marido, Michael Steven Padilla dice que el programa le ha enseñado a valorar a las personas y a sentirse mejor con el mismo, por lo que “ahora pienso las cosas antes de hacerlas.”

Sin embargo, el Comisario de Familia de la localidad de Tunjuelito, Iván Darío Rodríguez comenta que el modelo tiene fallas, no de funcionamiento, pero sí de aplicación. Para él el hecho de que no exista una obligatoriedad de asistencia más allá de una reducción de condena, impide que se desarrolle a cabalidad el modelo.

“En Bogotá sucede que hasta que la acción no es repetitiva no se toman las medidas necesarias, así que un juez de familia puede considerar que no es obligatorio asistir a estas sesiones, si se puede disponer de otro recurso” aseguró Rodríguez. 

Ya una vez repetido el hecho, el comisario está en todo el derecho de obligar a que el victimario asista a las reuniones. “Cuando se impone la sanción de asistir al Duluth por repetición y no asiste, el juez de familia puede incluir a la pena un agravante por incumplimiento y esto aumenta la condena” dice Darwin Shneider Reyes.

Hasta el momento se dice que 20 de cada 100 casos asisten cumplidamente a las sesiones y que muchos no lo hacen porque no consideran que lo necesiten. “Necesitamos que la legislación se vuelva más fuerte en temas de violencia intrafamiliar y que los talleres se difundan más sin necesidad de que sean una condena” comento, Iván Rodríguez.

Dentro de las localidades más críticas está Ciudad Bolívar, donde se reportan alrededor de 1.115 denuncias anualmente por maltrato de pareja. El maltrato contra la mujer ha aumentado en un 121,8% y dos de cada cinco mujeres es víctima de abuso físico por parte de su pareja.