Mujeres en Bogotá escucharon a su príncipe en una noche

Viernes, 12 Octubre 2018 13:29

El 31 de agosto del 2018, varias mujeres de todas las edades disfrutaron el concierto de Chayanne en el Centro de Eventos Autopista Norte en Bogotá.

Foto: Viviam Leguizamón||| Foto: Viviam Leguizamón||| |||
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¡¡Piiii...Piii!!, sonaba a lo largo de la fila de carros que buscaban parquearse en el espacio donde el guardia de seguridad les indicaba. Solo se podía escuchar algunos gritos de emoción a la entrada del Centro de Eventos Autopista Norte. Ya se asomaba la luna de aquel viernes 31 de agosto, cuando varias mujeres después de una larga espera de 26 años por fin podrían ver a su ídolo, Chayanne, el cantante puertorriqueño.

A la entrada se encontraba una mujer robusta, de pelo blanco como la nieve, piel canela que contrastaba con su gorra blanca. En su mano derecha tenía una caja de Néctar Verde, de la cual ofrecía una copa brindando por Chayanne a las personas que entraban.

Cerca de la entrada principal, en un espacio oscuro y misterioso, en las rejas más anchas una vendedora ofrecía manillas, cachuchas, camisas. Entre las compradoras se encontraba Alexandra Moreno Torres, una psicóloga que vino al concierto gracias a que su hija menor le regaló la boleta por el Día de la madre.

La canción que más la identifica es Tiempo de vals. Le recuerda lo triste que fueron sus 15 años porque dos meses antes de esa fecha secuestraron a su tío padrino. Jamás encontraron su cuerpo a pesar de varios intentos. Él era una persona muy importante en su vida, entre fotos, música y recuerdos vive en la memoria de esta mujer.

Un collar con el nombre del artista era uno de los adornos que más se destacaba en la garganta de Alexandra. Con una sonrisa llena de emoción de imaginarse que pronto tendrá a su amor platónico tan cerca, esta mujer aceleró el paso para dirigirse a reclamar su foto y manilla en la tienda de obsequios. Con ansias quería escuchar con ese tono dulce y suave propio de él su canción favorita para honrar a su tío.

Collar de Chayanne comprada por Alexandra.

Melodía de un divorcio

En la tienda de obsequios para las personas que compraron las boletas Diamante y experiencia, se encontraba la señora del Néctar. Su nombre es Sandra Pinilla, docente del Colegio Gimnasio La Arboleda, de 52 años. La mujer, para llegar al concierto tuvo una larga travesía, a las 4 de la tarde estaba en el kilómetro 5 vía Suba- Cota, de milagro una flota amablemente la llevó hasta La Conejera.

Allí se montó en un taxi hasta llegar al Centro Comercial Santa Fe. Después alquiló algunos buses con sus amigas. Compró aguardiente y tomó con ellas celebrando que por fin lo podrían ver. Al estacionar en el centro de eventos, le quedó media caja, que regaló a la gente a la entrada del concierto.

En el 2003 salió la canción Un siglo sin ti del álbum Silencio, que marcó la dolorosa separación con su esposo. Ella compró un CD para él y otra para ella, ese fue su símbolo de despedida. Aún en día sigue siendo la canción que más escucha pero ya no con tristeza sino con nostalgia.

El público esperó en las sillas. El repertorio antes de que el artista apareciera sonaba como estar en una fiesta de fin de año, donde la salsa antigua hacía mover algunas mujeres, mientras que otras hablaban entre ellas.

El amor desde las canciones 

En la última fila de la boleta diamante, se sentó un hombre que a diferencia de todos los demás, tenía una gorra y la camisa de Chayanne. Su nombre es Efraín Barros, trabajador en telecomunicaciones. Torrero es la canción que le recuerda la tranquila y amorosa relación que ha durado 33 años con su esposa.

Esta canción, del álbum A solas con Chayanne, muestra esa época de romance y las dificultades que tuvo para conquistar a su esposa. Él, con la letra de esta canción, encontró la seriedad y la fortaleza para ir a luchar por el amor de su vida. Después de tenerla ya en sus manos, se dedicó con su trabajo y afecto darle todo lo mejor de sí.

 Efraín Barrios con su esposa. 

Eran las 9:30 pm, de un momento a otro todo se puso en silencio, el escenario se tornó de color azul y comenzó a sonar una melodía muy conocida por Barros Torrero. Los gritos ensordecedores aumentaron hasta inundar todo el coliseo. Chayanne apareció en el escenario con pantalón y camisa negra. Su juvenil sonrisa ocultaba su verdadera edad 50 años.


Fueron 15 canciones que tiñeron los corazones de los espectadores de tonos: azul soledad, rojo amor, amarillo de alegría y naranja de nostalgia. En todas las melodías había acompañamiento de bailarines que se acoplaban a cada nota tocada por los músicos. Fueron dos horas donde todo el público volvió a encarnar su juventud.

Chayanne ídolo de la familia Lizarazo

Durante el concierto, la familia Lizarazo, compuesta por cinco señoras que venían desde Boyacá mantenían un cartel en lo alto para que el artista felicitara a la hermana menor, Elvira por su cumpleaños 50. Para la mujer el concierto es su regalo de cumpleaños, su sueño más anhelado desde el 28 de Mayo.

Entre canto y baile Elvira vivió su juventud imitando al grupo de “Los Chicos”, donde el cantante inició su carrera. Fue parte de varios grupos de música popular, pero definitivamente Chayanne fue quien la motivó a convertirse en una persona carismática, sencilla y alegre. Provócame del álbum Provócame, es una de las canciones que más la representa parte de su personalidad enamoradiza de la vida, perseverante con sus metas y cambio de tímida a sociable.

La silueta de Chayanne desapareció del escenario, entre aplausos y gritos del público. De la tormenta llegó la calma, entre los lentos y cortos pasos la gente comenzó a alejarse del centro de eventos. La familia Lizarazo se quedó por más de 15 minutos cantando con sentimiento de cantina, la despedida al amor de sus vidas y con la tristeza de que por la cantidad de público Chayanne no pudo ver su cartel.

Familia Lizarazo con la presentadora de RCN Ana Karina Soto.