Xar: entre la cuchilla y los versos

Miércoles, 08 Noviembre 2017 16:22

La vida se la debe al rap. Lo que hace, lo que conoce, las tristezas, las alegrías. Pero la barbería es su talento heredado.

El talento heredado, Fotos: Sebastián López|Un buen corte demora entre hora/hora y media según Xar|Tánatos|Ctrl + Xar + Suprimir|Sedatefobia|Antifiesta Vol. 5 junto a Nicolai Fella|| El talento heredado, Fotos: Sebastián López|Un buen corte demora entre hora/hora y media según Xar|Tánatos|Ctrl + Xar + Suprimir|Sedatefobia|Antifiesta Vol. 5 junto a Nicolai Fella|| Sebastián López|Sebastián López|Sebastián López|Sebastián López|Sebastián López|Sebastián López||
1954

Hablar de Hollman Acero y no hablar de rap es una contradicción. Hay que pensar a este tipo, no como cualquier melómano, sino como alguien que “ha dado su vida al rap”, como dice su hermano Braian. Hollman es XarXupleX, un rapero bogotano, y su apodo surge de que él es el “Xar Xupremo del léXico”.

En este momento está ‘camellando’ con dos proyectos musicales. Delirium Tremenz es uno y está formado por él, otro rapero y un DJ. El segundo es Melmäk 69 con DJ Pho, quien crea los beats mientras él baila con sus versos sobre la pista.

También arregla barbas y corta el cabello de los hombres. Hollman Acero es barbero y tiene su propia barbería junto a Juan Vargas llamada Don Juan. Siendo así la vaina, sus días no son cortos y tienen más de 24 horas. Aun así tiene el tiempo para decirme “negrito, si falta algo, me avisas y cuadramos que yo miro cómo hago”.

Sedatefobia

“Sin audífonos me bloqueo

me vuelvo el Xar del boxeo

con todo el mundo peleo”

“La sedatefobia es el miedo al silencio”, dice Quinz Pro, el otro rapero de Delirium Tremenz, sobre el primer tema que lanzó Xar con su nuevo proyecto Melmäk. Esa fobia la experimenta Hollman cada día. En la barbería, en el bus, en la casa, en el bar, en su cuarto, en la cocina, en la casa de su novia. Todos los lugares tienen que tener algo de música o de ruido.

Pero hay un momento en su vida en el cual el silencio y la concentración se vuelven primordiales. Dora, su madre, dice que hay veces que entra al cuarto de su hijo y lo ve escribiendo, nada más. “Un cuaderno y un esfero y tachones sobre lo escrito”, me cuenta mientras mira a lo lejos con una sonrisa. “Es que él siempre fue así: autodidacta”, añade, ahora sí mirándome. Dejándome claro que lo que ha hecho no ha sido por suerte.

“Algo que me ha enseñado ese tipo es a ser perseverante”, me dice Braian quien tiene un parecido por alguna razón. La voz, las expresiones, no sé. Seguro por las historias vividas. Son medio hermanos, pero Fabio Acero, el papá de Braian, es a quien Hollman considera más como su padre. “De hecho él” -dice Braian sobre su papá- “bailaba popping y eso como que nos empezó a meter en ese mundo del Hip-Hop”.

La perseverancia al parecer no se queda en el mundo de la música, sino que hace parte de la barbería. Cuando Juan lo conoció le ofreció un acuerdo de publicidad. “Yo le arreglo la barba para los toques y usted coloca en las fotos que fui yo”, le dijo, pero poco después Xar le pidió que le enseñara el oficio de barbero y de a poco fueron montando Don Juan que ya cumple un año. “El chino fue un alumno juicioso, pa' qué”, me dice a través del teléfono y ríe.

Ese oficio viene de familia porque su madre fue peluquera y los sacó a punta de tijera. “A él lo recogía la ruta en la peluquería, lo dejaba en la peluquería, hacíamos tareas en la peluquería y a las ocho nos íbamos de la peluquería”, dice Dora. Pero “nunca quiso que le enseñara porque decía que eso era para maricas”, añade su madre en un tono receloso que después aminora con un “igual, yo le enseñé las bases y por eso su tatuaje”.

Tiene una cuchilla de afeitar y unas tijeras inmortalizadas en su parte derecha del cuello como una oda a que creció allí. “Pana, lo más raro, es que hace poco me enteré que no solo mi mamá, sino mi abuela y mi tío también eran peluqueros, y mi abuelo era barbero”, cuenta sin ningún miedo a ocultar que después de 30 años volvió a ver a su abuela paterna para quien parece ser que fuera su nieto favorito. Es como un libro abierto: nada esconde, nada le molesta.

¿Cuánta atención necesitas?

“Dime de qué presumes

y te diré que me importa una mierda”

“Ese man, ahí donde lo ves, lleva apenas dos años con perfil de Facebook”, dice Neve, diseñador gráfico, dueño de This is Hardkore y grafitero icónico. También es uno de los amigos más cercanos de Xar, con Nicolai Fella. “Al man le gusta ser bien caleto con sus vainas”, añade.

Y es que es bastante raro ver a un hombre que ha tenido tanto tiempo y logros en el mundo del rap, pero con un perfil tan undergound. “Yo decidí trabajar con él por tres sencillas razones: sus rimas, su tono de voz y su creatividad”, dice DJ Pho acordándose de cuando lo vio cantar por primera vez. Es que no solo le bastó ser rapero y barbero, sino también fue un gran skater, de esos que montan tabla, pero le tocó dejarlo porque ya no le daba el tiempo.

Cualquier melómano podría llegar a ¿Cuánta atención necesitas?, su segundo single con Melmäk, y pensar que es una diatriba nada más, pero no. “Yo al principio le dije que no me gustaba el tema, que eso era nada más una tiradera”, me cuenta Neve. Ya después se quedó pegado a los beats que tiene porque era también una autocrítica que todos le cala.

Aunque lleva poco tiempo en redes sociales ya alcanza los 2,923 seguidores en Twitter, su red social predilecta en la que es bastante polémico. Bien sea porque puede escribir poco y ser conciso o porque allí la audiencia lo entiende más, se ha convertido en un tuitero de gran alcance. “Ahí busco atención a veces. Soy bien contradictorio”, le dijo alguna vez entre risas al profe Álvaro González, director de La Clase, programa de Radiónica.

El anonimato, no es un lema de su carrera, pero de algún modo camina entre ser reconocido y ser mundano. “Ahorita con Árbol Naranja lo pusieron serio con eso”, dice Neve después de reírse acordándose del correo de contacto que tenía su amigo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. Pero la vida de rapero no es tan conflictiva con su vida de barbero como uno llegaría a pensar.

“El calvo a veces se va temprano o a veces llega tarde”, dice Juan, pero lo excusa porque entiende que su pasión es la música y sabe que el negocio es de dos. Xar seguro también le ha cubierto otras tantas salidas de urgencia. Para una muestra hay que ver que la barbería no solo se ha mantenido un año, sino que ha crecido y se ha trasteado a un local más grande.

Según quienes lo rodean, es una persona de corazón noble que siempre busca que los demás estén bien. Ese talento a veces se le vuelca y queda mal parqueado por callar. “Yo le digo, que hable, que diga lo que no le gusta. No que sea como yo todo grosero, pero que hable”, me dice Braian después de decirme que en eso sí no se parecen. “De todas maneras ambos siguen siendo unos caballeros”, dice Nicolai, agregando que Xar “tiene un cerebro y corazón bien ásperos”. 

Según Dora, hay otro silencio que tiene en su vida: el momento antes de subirse a la tarima. “No se le puede descuadrar nada, porque es como si le hicieran el peor daño”, cuenta como advirtiéndome, como si algún día lo fuera a ver en su backstage. Ahí sé, ahí me doy cuenta que en escenario es una bestia y, como toda bestia, ama estar en su hábitat y le perturba que se la perturben.

Tánatos

“Mi único interés

solo fue sacar el rap

de sus límites”

 

En la mitología griega había dioses para todo. Ares, Zeus, Poseidón, Atenea, Hera, Afrodita y así seguiría la lista, pero hay uno que le gusta mucho a este rapero: Tánatos. En este último single Xar desgasta sus rimas y su voz en hablar de lo que sería su muerte tranquila, perfecta. En otras palabras es un ruego a Tánatos, el dios de la muerte sin violencia, para que cuando le toque cruzar en la balsa de Caronte esté haciendo lo que más le gusta.

“Parce, es que siempre que lo ven a uno con la gorrita, con el pantalón ancho, ya es uno un ñero”, me dice Xar mientras hablamos del hip-hop en Colombia. Canciones que siempre han hablado del tráfico de drogas, de la prostitución, de la calle han puesto ese estereotipo que lo viene persiguiendo. Esa imagen de ñero que se ha creado sobre los raperos es lo que lo persigue en sus tarimas y por eso se pone como una fiera.

En sus canciones esas cosas no aparecen. La vida de calle está en un segundo plano y eso que a él y a su familia les “ha tocado comer de la que ya sabemos”, según su mamá. “Es que ese tipo es muy creativo, pero muy sencillo”, me afirma Nicolai. Por eso en sus canciones siempre busca huir de esos estereotipos, porque no hacen más que dañar su romance con la música y la vuelven algo sucio; algo malo.

“Desde hace rato ya ese man viene haciendo un rap nuevo, fresco, distinto”, me dice su hermano hablando de una escena rapera que se había estancado en Gotas de Rap y Tres Coronas. El ascenso de grupos como Aerophone Crew, con el que es contemporáneo, y Alcolirykoz han ayudado a que se desintoxique un poco el rap. A Xar le ha caído como anillo al dedo.

Pero ese no es su único requerimiento que le hace a Tánatos: morir cambiando al rap. En la música es bien difícil mantenerse. “Eso nos toca a todos”, dice Nicolai, cuando le pregunto si ha sido un camino difícil para Xar. Pero en el otro oído me cuentan cuáles son esas vainas difíciles de superar.

Tener que dejar de componer con Tynoko en Delirium Tremenz fue una de las primeras pruebas según Neve. “Él no estaba en el mismo bus”, me cuenta el barbero rapero, “pero hoy ya logró su proyecto en solitario”. Después de 12 años logró volver a componer un tema con Tynoko, Quinz Pro y Beat Soldiers, el combo completo del Delirium.

Después la partida de Quinz Pro y el Beat Soldier a Alemania dejó a Xar en Bogotá y a Delirium en planos. Fue el segundo golpe en su carrera artística. Quedó sin grupo por un tiempo, caminando solo, pero nunca dejando de caminar. “Este año ya logramos cuadrar todo y viene un álbum nuevo. Mientras yo me cuadré con Melmäk 69”, me dice Xar riéndose de las deudas que le ha dejado vivir como rapero.

Pasos para afeitar. Toalla caliente para aflojar poros. Se pasa la cuchilla. Se aplican productos para la piel. El After Shave o lo que calma la piel afeitada. Aceites. Loción. Ahí, en Galerías está ese man calvo y barbudo que peluquea de día y rapea de noche. Ahí está Xar el que le pide a Tánatos “morir en tarimas y sin una puta deuda encima”.