El panorama de vida en Bogotá después de los 60 años

Miércoles, 22 Mayo 2019 17:08

Según datos de las Comisarías de Familia de la Secretaría Distrital de Integración Social y Medicina Legal, en 2018 hubo alrededor de 1.940 casos de maltrato en Bogotá al adulto mayor.

Adultos mayores de la Fundación Social Abran a Jesucristo||| Adultos mayores de la Fundación Social Abran a Jesucristo||| Jennifer Medina|||
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En promedio se presentan 5 casos de maltrato contra al adulto mayor por día en Bogotá y la mujer sigue siendo la más afectada con un aproximado de 1.095 casos. Los tipos de violencia más comunes que se presentan son el maltrato psicológico con un 12%, el maltrato físico con un 4%, el maltrato financiero con un 1,5% y el abuso sexual con un 2,5%. Además, durante el 2018 la Secretaría de Integración Social dijo que en promedio se presentan 2 casos de abandono al día y por lo menos 1 anciano es abandonado en alguno de los diferentes hospitales de la ciudad diariamente.

Los principales agresores son los hijos o nietos con un 43%, la pareja con un 32%, los hermanos con un 12% y otros familiares con un 11%. Las localidades en las que se registraron más casos de violencia al adulto mayor fueron Engativá, Kennedy, Bosa, Puente Aranda, Suba y Usaquén respectivamente.

Este es el caso de Judith Muñoz de 69 años. Ella vivía con su pareja en una casa que tenían, pero su esposo murió inesperadamente de un ataque al corazón hace 5 años. Sus tres hijos se pusieron de acuerdo para sacar a su madre de la casa con el fin de venderla y repartir los bienes. No obstante, uno de ellos decidió llevarla a vivir con él. Con el paso del tiempo se fueron presentando varios problemas debido a que Judith sufría de artrosis y principios de demencia senil, por lo cual, no podía valerse por sí misma para realizar actividades tan simples como arreglarse, ir al baño o comer. Además, con frecuencia olvidaba las cosas que se encontraba haciendo, confundía a las personas y se asustaba a veces sin razón.

Por esta razón, comenzaron a presentarse varios conflictos donde Judith resultaba agredida física o verbalmente por su hijo o la familia de este. “Incluso descuidaron la salud, pues ella necesitaba ir a controles médicos periódicamente”, dice Astrid, hermana de la víctima. Tiempo después y cansada de ver el maltrato que recibía Judith, su hermana decidió llevarla a su casa.

Para Edna Rivera, psicóloga graduada de la Universidad Nacional y quién trabaja en el Consejo Superior de la Judicatura, en la actualidad se ha dejado en ‘un tercer plano’ al adulto mayor, pues este constituye un obstáculo en el afán de las personas por construir y obtener su felicidad. Por eso, se prefiere dejar al cuidado de otras personas. También, aclara que en muchos casos dejar al cuidado de un ancianato u hogar geriátrico a una persona mayor puede deteriorar su salud mental y emocional. Esto debido a que pueden sentirse abandonados, como de hecho sucede en diversas ocasiones en las cuales los hijos o encargados de estas personas se limitan a pagar por su cuidado.

Según el DANE, en la actualidad hay un estimado 993.329 adultos mayores, que corresponden al 12% de la población total de Bogotá. De ese total, un 53% tiene un familiar o personas en el hogar que lo apoya, mientras que hay un 8% de ancianos que no cuentan con nadie. También, se dice que un 14%, es decir, cerca de 120.322 personas mayores, requieren de un cuidador, señala la última Encuesta Multipropósito presentada en 2017.

Desde la Alcaldía se ha venido implementando el proyecto de Envejecimiento Digno, Activo y Feliz y que al día de hoy atiende alrededor de 91.067 adultos mayores, a través de los centros de día, centros de noche, centros de protección y apoyos financieros. Pero para Alexander Quintero, gerente asociado de la Fundación Social Abran a Jesucristo, los criterios de priorización para acceder a estos beneficios son bastantes y muchas veces llegarían a manos de personas que no lo necesitan. “Todo se está yendo a las sucursales y al adulto mayor no le está quedando nada de bienestar”, dice Quintero. 

Para Rivera, el adulto mayor puede sentirse claramente discriminado en una ciudad como Bogotá, debido a la falta de espacios y plataformas indicados para ellos y a la impaciencia por parte de la ciudadanía, que no es consciente de la perdida de la habilidad motora que tienen en esta edad. Por otra parte, esta psicóloga cree que hace falta una mayor cobertura del gobierno al adulto mayor en temas como la inclusión social, el régimen subsidiado con respecto a la salud y la manutención.