¿Vóley playa en Bogotá? Sí, y de talla mundial

Martes, 03 Septiembre 2019 17:08

Este deporte que se practica principalmente en la costa también está presente en la capital y este año ha logrado su primer World Tour en Bélgica con la pareja de hermanas Claudia y Andrea Galindo.

Se coronaron campeonas del Tour Mundial al vencer a las danesas Cecilie Olsen y Sofía Bisgaard en tres sets.||| Se coronaron campeonas del Tour Mundial al vencer a las danesas Cecilie Olsen y Sofía Bisgaard en tres sets.||| Cortesía de Andrea Galindo.|||
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Al preguntarse por deportes  que se practican en Bogotá, difícilmente se puede pensar en unos  como el fútbol playa o el vóley playa, debido a las condiciones geográficas que estos suponen. Sin embargo, en el caso del vóley playa, existen escenarios a 2.600 metros de altura sobre el nivel del mar donde se entrenan deportistas de alto rendimiento. Inclusive, el pasado 19 de agosto, las hermanas Claudia y Andrea Galindo, ambas bogotanas, se coronaron campeonas de una parada del Tour mundial de vóley playa, que se llevó a cabo en la provincia belga de Knokke-Heist.

Con los escenarios adecuados se puede practicar cualquier deporte en cualquier lugar del mundo, o eso opina Claudia. Es más, de acuerdo con ella: “si se mira a nivel mundial hay muchas ciudades que, a pesar de no tener playa, se practica este deporte”. Además, afirma que el hecho de haber iniciado en Bogotá les da una gran ventaja en condición física por el tema de la altura.

Sin embargo, las condiciones climáticas como el calor y la brisa difieren mucho entre Bogotá y ciudades donde se compite como Cartagena o Santa Marta. “Lo ideal es llegar una semana antes para acoplarnos a esas condiciones”, afirma la voleibolista de playa. Pero, asegura que todo es resultado del trabajo duro.

Ambas hermanas llegaron casi de casualidad a este deporte. Deben ser varias coincidencias para que un bogotano considere como opción seria, el competir al máximo nivel en un deporte como este. “Mi madre fue el motor para esto, ella siempre nos llevaba a hacer deporte”, dice la atleta. Claudia pasó por la gimnasia y el voleibol de sala, mientras que su hermana pasó por el baloncesto y también por el voleibol convencional.

Tras diez años ambas dieron el pasó al vóley playa con compañeras diferentes, y por la incapacidad de sus parejas terminaron encontrando la posibilidad de competir juntas, como hasta el día de hoy. Juntas han participado en diferentes paradas nacionales e internacionales, obteniendo además del título en Bélgica, a su palmarés se suman 13 torneos nacionales seguidos, dos campeonatos bolivarianos, un campeonato sudamericano y varias paradas a este nivel.

Sin embargo, la consolidación con una pareja en este deporte es fundamental. Así, es notoria su experiencia de 13 años jugando juntas. “Varias duplas a nivel mundial apenas hay problemas o algún conflicto, hay una separación y buscan otra dupla”, sentencia Claudia. Pero la limitación de jugadoras a nivel local y la cercanía que tienen les ha permitido sobrellevar este tipo de situaciones.

Así como en todos los deportes poco comunes en Colombia, el apoyo brindado por el Estado es muy poco, como reitera la deportista: “no hay suficientes paradas a nivel nacional, hay organizaciones que intentan fomentarlo, pero como no están avaladas por la Federación, no pueden hacer mucho”. Además, para competir a nivel mundial, el apoyo es mínimo y lo demás tiene que ser reunido por cuenta de los propios deportistas. La relación entre la Federación y los atletas puede ser complicada.

Aunque, las hermanas apoyan la decisión de trabajar con una nueva pareja y ellas seguir compitiendo de manera independiente. Aclarar que, aunque en la Liga se participé por afiliación para poder competir en torneos nacionales e internacionales, la Federación solo realiza proceso con una dupla para las competencias internacionales y recorrido olímpico. Para Claudia esto es un error: “deberían apoyar a las nuevas duplas, pero sin sacarnos a las demás, así es como se logra que crezca esto”, afirma.

Colombia llega como favorita para la clasificación a Tokyo 2020.
Foto cortesía de Andrea Galindo.

 

Arena en la selva de concreto

Sin embargo, en este marco, ciudades como Bogotá, Medellín y Cali sobresalen por los espacios que tienen para poder practicar este deporte. Esta, afirma Claudia, es una de las razones por las que el auge de esta disciplina se está dando en este tipo de ciudades antes que, en Cartagena, San Andrés y otras ciudades costeras. Además, la facilidad para acceder a personal médico y psicológico les permite a los deportistas tener un mejor desarrollo.

De acuerdo con información de expertos locales, las canchas cuentan con las medidas reglamentarias a nivel mundial. Explican que la arena es traída de ríos, ya que debe ser blanca o tipo sílice con una granulometría (tamaño) de entre 0,59mm y 0,84mm. Adicionalmente, debe tener un drenaje adecuado para las condiciones de lluvia. Asimismo, la profundidad mínima de la arena debe ser de 50 centímetros para evitar el contacto con el cemento de dicho escenario. Además, los postes no deben represente riesgo alguno para los deportistas.

De acuerdo con estos expertos canchas como las del Parque Recreodeportivo del Salitre, en la zona central de Bogotá, tienen hasta 13 años de antigüedad y fueron construidas para la realización de un sudamericano. Además de estas dos canchas, existen otras dos en la Unidad Deportiva el Salitre, otra en el Complejo Acuático del Salitre, que son los escenarios donde las hermanas pueden prepararse para los diferentes torneos. Además de una cancha privada en la sede de Compensar en la calle 220.

 

El vóley playa es disciplina olímpica desde los juegos de Atlanta en 1996.
Foto cortesía de Andrea Galindo.

Bogotá en el vóley playa ahora y en el futuro olímpico

Con este panorama, las hermanas Galindo ahora se preparan para la fase final del clasificatorio a los Juegos Olímpicos. En esta fase la delegación colombiana formada por la dupla de las bogotanas, y otra pareja que está recibiendo el apoyo de la Federación en estos momentos, se enfrentarán a Argentina y a otros dos deportivas que saldrán de un repechaje de una ronda anterior. El ganador podrá representar a su país en Tokyo 2020.

Así la mayor alegría en este deporte para el país no llega de una ciudad con playas exóticas situada a la orilla del mar, sino de una helada metrópoli de los andes colombianos. Pero, que gracias a los espacios y al trabajo duro de esta dupla, ha logrado por primera vez para el país un título en el World Tour de vóley playa.