Bogotá, mujeres y tenis

Lunes, 23 Abril 2018 13:45

Del 7 al 15 de abril, 20 tenistas de más de 10 nacionalidades asistieron al campeonato femenino más importante del continente. 

Crédito de la foto: Laura García|Crédito de la foto: Laura García|Crédito de la foto: Laura García|Crédito de la foto: Laura García||| Crédito de la foto: Laura García|Crédito de la foto: Laura García|Crédito de la foto: Laura García|Crédito de la foto: Laura García||| ||||||
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Ni el agua las detuvo. Sombrillas y ponchos verdes con logos de Colsanitas invadieron las graderías de la cancha central. Sonaban los raquetazos de 20 mujeres, tenistas que estaban listas para conquistar el territorio colombiano. Durante siete días la cita fue a las 10:30 de la mañana en el Club Los Lagartos en Bogotá, pero “abril lluvias mil” dañó los planes del Claro Open Colsanitas 2018.

El sábado 7 de abril todo estaba listo. Cuatro colombianas llegaron al club buscando un cupo en el cuadro clasificatorio para dejar en alto el nombre de las tenistas colombianas en la décimo novena versión de la copa femenina más importante de Sudamérica. Todo estaba listo, el público estaba enérgico y sediento de buen tenis, las canchas con sus respectivas graderías, medios de comunicación y organizadores daban inicio al campeonato de tenis femenino más esperado del año. Sin embargo, las nubes grises y pesadas se posaron encima del club y dejaron caer por horas sus grandes gotas acompañadas de rayos y truenos. La mayoría de los partidos durante toda la semana se jugaron desde las 3 de la tarde.

En el cuadro principal de sencillos, Colombia estuvo representada por cuatro tenistas, tres de ellas mediante invitación de la organización por su desempeño en torneos menores: María Camila Osorio, Emiliana Arango y María Herazo. La cuarta, que compitió por su lugar en el ranking mundial, fue Mariana Duque, la mejor raqueta femenina del país.

El resto de días el clima fue igual, los partidos eran suspendidos y se jugaban en las pocas horas que no llovía. Sin embargo, el desempeño de la tres invitadas, en general, fue muy bueno, teniendo en cuenta que era su primera participación en un torneo WTA (Asociación de Tenis Femenino). El 9 de abril, Osorio perdió en primera ronda contra la rusa Anna Blinkova por 6-2 y 6-4. El público estaba eufórico aplaudiendo y dando aliento a la tenista colombiana de tan solo 16 años de edad. Los colombianos igual salieron felices, debido a que la participación de la cucuteña, esta ascendió cinco puestos en el ranking. María Camila ocupa hoy la sexta posición del ranking juvenil de la Federación Internacional de Tenis (ITF, por sus siglas en inglés).

Los siguientes dos partidos de las tenistas colombianas también fueron pospuestos por lluvia, sin embargo, ambas llegaron a jugar en la cancha central, la más grande y espaciosa del club. Herazo llegó hasta los octavos de final, instancia en la que fue derrotada por la segunda favorita del torneo, la polaca Magda Linette, por 6-2 y 6-1, y pasó del puesto 443 al 359 del escalafón mundial. Pero sin duda alguna, todos los aplausos se los llevó Arango, que llegó hasta los cuartos de final, donde se enfrentó contra la eslovaca Anna Karolina Schmiedlova, exnúmero 26 del mundo y ganadora del Claro Open Colsanitas 2018. Emilia Arango tuvo que retirarse en el segundo set por una lesión de cadera, pero aún así pasó del puesto número 510 al 345 del ranking.

En el día de la final de dobles y sencillos, los asistentes al campeonato y los organizadores solo miraban el cielo y rogaban que no fuera a llover. Como si fuera una película con final feliz, el domingo 15 de abril las nubes se fueron y el cielo azul y el sol acompañaron a las finalistas en su gran debut, entre las que estaba Mariana Duque.

Los resultados de la bogotana en sencillos no fue el esperado, ya que cayó en primera ronda contra la rumana Ana Bogdan, por 6-2 y 7-6(2). Pero su rendimiento en dobles, acompañada de la argentina Nadia Podoroska, fue impecable. Este día se enfrentaban en dobles contra Dalila Japukovic e Irinia Khromancheva. El público sabía que este partido no sería fácil, ya que en los demás partidos se había visto que las contrincantes eran muy fuertes y que tenían potencia como equipo.

En las graderías colgaban banderas de Colombia, el público vestía camisetas de la selección y durante todo el partido se escuchaban gritos provenientes de todas las graderías: “Vamos Mariana”. Hombres, mujeres y niños apoyaban a Podoroska y a Duque, pero al final, la rusa y la eslovena se llevaron el trofeo. Unas horas después se jugó la final en la que Schmiedlova le ganó a la española Lara Arrubarrena. Y así terminó una semana de lluvia, sol, tenis y mujeres.