La vida de Stiven Capera, un joven que no puede salir del closet dentro de su familia

Miércoles, 24 Noviembre 2021 11:14
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Este joven de 18 años ha tenido que vivir escuchando comentarios despectivos en contra de los homosexuales en su familia conservadora, tales como “prefiero tener un hijo ladrón que un hijo gay”

 

Salir del closet es una decisión realmente difícil|Sala de Stiven||| Salir del closet es una decisión realmente difícil|Sala de Stiven||| Freepick.es|Maira Segura Tapiero|||
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Antes de cumplir la mayoría de edad legal, Stiven Capera tomó una importante decisión personal: reconocerse y aceptarse como un hombre que le gustaban los otros hombres. después de muchos cuestionamientos sobre su orientación sexual este joven decidió aceptar lo que siempre había sentido.

sin embargo, pese a este importante paso, todavía no ha podido –como se dice popularmente- salir del closet puesto que vive en una familia radicalmente conservadora que siempre ha cuestionado a los homosexuales.

en entrevista con plaza capital cuenta cómo ha sido su experiencia, lo duro que es no poder contarles a sus padres sobre lo que siente, los dilemas morales y existenciales que ha vivido, así como lo que siente cuando escucha en su familia comentarios despectivos sobre la comunidad LGBTI. Todo esto ha impedido que tenga la confianza para contarle a sus padres y hermanos lo que siente.

¿Siempre supo que le gustaban los hombres o en qué momento se dio cuenta que no era heterosexual?

Es una pregunta muy fácil. Siempre la he tenido en mi mente, porque el tema de tu sexualidad es algo con lo que tu naces, estoy muy en contra de lo que dicen, que las personas se hacen homosexuales, que se dejan influir por factores sociales, por personas o por demás cosas […] porque yo soy muy consciente que desde muy pequeño me han gustado los hombres. He sentido cierta atracción por el género masculino […]  Lo que sucede es que uno entra en una etapa de negación, porque claro, la sociedad, las personas en tu entorno y en tu alrededor te dicen que eso está mal, y tú eres muy pequeño para entender la situación del todo […] Por lo menos en mi caso, entré en un estado de negación en donde yo juraba ser heterosexual, y claro, me hice a la idea de que eso estaba mal.

¿Dentro de su familia ha escuchado comentarios hacia las personas homosexuales?

Claro que sí. En todo momento. Mi familia es muy conservadora en todo sentido. Es doloroso ver que tú estés en tu entorno familiar y escuches comentarios muy despectivos, como: prefiero tener un hijo ladrón que un hijo gay. Y no sé, ver alguna muestra de afecto entre personas del mismo sexo y que en mi entorno familiar los califiquen como maricones, como que eso está mal. Es algo con lo que he crecido y siento que eso también influye bastante en el auto reconocimiento de cada persona. Y sí, si afecta en las personas, o por lo menos a mí. Yo tampoco los culpo. Siento que ellos crecieron en ese entorno, con ese ideal, crecieron en un entorno muy machista, muy cerrado y aparte son muy religiosos. Así que, según lo dicen las personas religiosas y católicas: Ser homosexual no está bien visto para Dios, eso es pecado. Así que tampoco los culpo, pero sí es bastante doloroso.

¿Cree que las personas homosexuales son libres a nivel social?

No. Puede que haya muchas personas que si expresen lo que son, que sí muestren su verdadero ser y que no les importe lo que los demás digan, porque si las hay; pero hablamos de una minoría. Hay muchas personas que crecen con un odio hacia sí mismos y no son del todo libres, porque como decía anteriormente, puede que haya personas […] que salgan, lo digan públicamente y no sientan ninguna pena, pero siempre va a haber ese temor de que alguien nos mate, nos insulte, nos golpee, simplemente por el hecho de amar. Así que, así tengamos muy en cuenta lo que somos, y estemos orgullosos de lo que somos, siempre vamos a tener ese miedo

¿En algún momento de su vida ha deseado no ser homosexual?

Si a mí me hubieran dado a elegir entre ser y no ser homosexual, claramente yo había elegido no ser homosexual; porque créanme que no es nada agradable y gratificante el crecer con comentarios negativos, con palabras despectivas. Nadie, les aseguro que nadie, elegiría ser tratado como son tratados algunos homosexuales. Nadie prefiere eso, a nadie le gusta ser rechazado, ser discriminado, ni ser insultado […]  En el momento en el que me encuentro ya, por todo lo que he pasado, siento que yo no estoy haciendo nada malo, así que ya voy como en ese camino de aceptación. Pero claro, en su momento odié quien soy, porque he crecido en ese entorno, porque crecí en esta sociedad que siempre me ha tachado, que estoy haciendo las cosas mal.

¿Tiene planeado cuando contarle a su familia que es gay?

No es algo que uno tenga netamente planeado. O sea, no es que uno se levante y haga una línea del tiempo: el 15 de mayo del 2024 saldré del closet. No. Eso depende de la persona. Depende de su entorno familiar, obviamente. Yo siento que, puede pasar en el momento que sea el indicado. Puede pasar espontáneamente. Puede incluso que se den cuenta por un error. ¿Que si estoy preparado para eso? No, porque le tengo muchísimo afecto a mi familia, los quiero demasiado, infinitamente, porque me han dotado no sólo de esos comentarios negativos, de muchos saberes, de muchos conocimientos. Me hicieron el ser que soy hoy en día. Y sé que, si se llegan a enterar en la actualidad, va a ser muy duro para ellos. Así que no estoy preparado. No sé en qué momento pueda suceder. Solo espero hacerles el menor daño posible.

¿Ha supuesto o imaginado alguna vez la reacción de su mamá, su papá y sus hermanos cuando les hable acerca de su orientación sexual?

Claro que sí. Mi papá y mi hermano son de los hombres que piensan que la mujer se hizo para el hombre, que la mujer se hizo para el hogar y para atender al hombre. Que el hombre se hizo para trabajar. Que el hombre tiene que pensar como un hombre. Que al hombre le tiene que gustar el fútbol. Que el azul es un color de hombre, el rosado es un color de niñas. Siempre han tenido ese pensamiento machista, ante muchas cosas. Así que siento que, si yo les contara en este momento, sería muy fuerte. Sería una situación bastante complicada para mí. Me podrían echar de la casa, golpear. Porque es algo, obviamente, que se les sale de las manos, porque fueron criados así.  Mi mamá, yo siento que las mamás son un ser de amor, un ser de luz, un ser de afecto, pero que también han sido víctimas de esa monopolización mental e ideológica. Así que también lo va a tomar muy mal según lo que me he planteado. Pero a final de cuentas siento que, de todas, es la que mejor puede aceptar la situación luego de un tiempo. Luego de un tiempo, se va a dar cuenta que lo que yo hago, lo que es ser homosexual, no tiene nada de malo. Pero en el momento si lo van a tomar todos muy mal.

¿Usted crees en Dios?

Sí.

¿Y cree que Dios acepta esta orientación sexual?

Yo creo en un Dios, no sé si solo me pasa a mí, pero yo creo en un Dios de amor. Siento que Dios es amor. Siento que Dios critica o juzga otro tipo de cosas que yo si veo malas. […] el que tú juzgues a los demás es malo, el que tú hables mal de otras personas, es malo el que tú le arrebates el derecho inalienable de cada persona que es la vida, lo veo pésimo, y siento que esas cosas son las que juzga Dios. Puede que todo lo que yo esté diciendo este sumamente equivocado. Puede que Dios hasta juzgue lo que soy. Pero yo creo en un Dios de amor, y siento que no estoy haciendo ningún daño en la sociedad. Siento que le hacen mucho más daño las personas que critican, que las personas que tenemos una orientación sexual distinta.