El lado más humano del toreo

Miércoles, 30 Octubre 2019 17:04

Un torero con corazón animalista, dos contrastes que son tabú si van juntas.

Moreno Muñoz minutos antes de una corrida en Manizales.||| Moreno Muñoz minutos antes de una corrida en Manizales.||| @moreno_munoz|||
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Desde que tiene memoria, Moreno Muñoz ama el toreo. A corta edad decidió tajantemente que quería dedicarse a la tauromaquia, siguiendo así el linaje de su familia, pero no quería ser cualquier torero, él quería ser un matador que marcara la diferencia y que explicará la esencia de esta profesión en cada rincón.

En su oficina, cinco cuadros pintados a mano y tres fotografías de él en el ruedo denotan su pasión y fascinación. Los muestra con orgullo, así como las cicatrices y los golpes que son prueba irrefutable de su "enfrentamiento" cuerpo a cuerpo con estos animales, y que le han dejado crudas corneadas. 

Me recibe con una sonrisa de oreja a oreja y un buen apretón de manos, que demuestran su amabilidad y calidez como persona. No esperaba verlo en su traje de torero, pero tampoco en unos joggers grises y una camisa Adidas de manga corta del mismo color, aunque en el transcurso del saludo me aclaró que hace poco había llegado de hacer ejercicio.

Lo primero que noto es una gran cicatriz en el lado derecho de su cuello, producto -como luego me revelará- de una cornada que sufrió en agosto pasado. Debido a esto tiene que llevar un papel transparente y delgado encima, aclarándome que no puede rosarle absolutamente nada. 

Este hombre, de ojos y cabello negro, me invita a sentarme en una de las sillas que están en su oficina para comenzar su relato, que no es otro que la historia de su vida por las plazas de toros. Antes de empezar a hablar se acuerda de mostrarme los moretones que le dejó esa trágica cornada.

Un torero -empieza diciendo- no debe ser rudo o malvado como lo piensan muchas personas, aclarando -visiblemente emocionado- que esto lo dicen aquellos que no conocen la vida y la perspectiva de un matador. Me rectifica -como si viera incredulidad en mi mirada- que los toreros son personas normales con todo tipo de problemas, deudas, adoptan y ayudan a los demás, no son seres despreciables que disfrutan con el sufrimiento de un animal.

Al terminar con su pequeña aclaración, me dice que todos los días da gracias a la vida por permitirle seguir toreando y me agradece por estar abierta al escucharlo y publicar una entrevista que muestre su lado más frágil y humano, porque no todos entienden el torero, por lo que para él es esencial que toda práctica se respete y se deje progresar, porque no todos somos iguales y esa es la belleza de la vida, que todo se distinga.

¿Qué representa el toreo en su vida?

Todo, la tauromaquia que es la profesión que yo elegí porque representa lo que es mi vida y no concibo mi existencia sin el toreo. Yo tomé esta decisión a los nueve años y fue por pura convicción ya que era lo que realmente me llenaba como ser humano y como persona, esto es lo que le da sentido a mi vida y es mi profesión. Representa mi vida, mi trabajo, mi identidad y representa un lazo con mi familia.

¿Cómo ha sido la influencia familiar?

La tauromaquia siempre ha estado en mi vida, todo empezó gracias a mi tío que desde muy pequeño le gustó torear y él era el ejemplo para mi madre, a quién también le gustaba torear y decidió ser torera. Ella siempre ha sido mi pilar y mi modelo a seguir, además es quien me apoya en mis momentos más difíciles. Igualmente, mi padre y mi abuelo fueron una inspiración para mí, algunas personas que conocieron a mi abuelo dicen que yo le recuerdo a él, que tengo sus movimientos y lo más importante su pasión.

¿Cómo es la relación entre el toro y el torero?

Es una relación de respeto mutuo, el toro para mí es un ser ejemplar, es un guerrero, es un luchador que me entrega absolutamente todo. Que cumple con su naturaleza y de su instinto de lucha, además es capaz de matar sin la necesidad de alimentarse, te puede matar por lo territorial y es un animal que te da una enseñanza con relación a la vida, el toro de Lidia pasa por unos procesos que no son fáciles y aun así lo da todo hasta el final, lo entrega todo peleando, luchando con honor y dignidad.

Además, para el toro no debe ser fácil que le rete un ser que es inferior en fuerza, en tamaño y es ahí donde yo siento un respeto mutuo. En el momento de la Lidia la conexión con el toro es algo indescriptible, así como esa comunicación no verbal. Así mismo es un animal que te está dando su vida pero que también te la puede quitar, porque ambos estamos arriesgando nuestra vida. 

¿Cómo es ese contraste entre ser animalista y torero?

Yo no me considero animalista, el hecho de que yo sea torero, no significa que yo sea cruel con los animales o los maltrate. El animalismo lo respeto pero no comparto sus ideales, ya que para mí siempre prevalecerá la vida de un humano antes que la de un animal, con el dolor de mi alma, y yo amo a los animales, desde muy niño mi madre me inculco ese amor y ese cariño por los animales y por esa razón adopto perros y gatos.

Debemos aprender a diferenciar entre animales de compañía y animales de producción, desgraciadamente el ser humano cría animales para el consumo y es él quien decide cuando muere el animal. Y lo que intenta el animalismo es imponer sus ideas y con eso no estoy de acuerdo, ya que esto ínsita a la violencia y hay que respetar los diferentes gustos y creencias que las personas tengan.

 

 

¿Cuál es el propósito de la tauromaquia?

El toreo es muy diferente a lo que piensan las personas o los animalistas, el toro se cría en excelentes condiciones, para que después vaya a la lidia en su mejor forma, y así pueda luchar para poder derrotarme, si yo no quisiera torear limpio o si esto fuera un deporte que no quisiera a los toro, lo lastimaría antes de entrar al ruedo, pero eso no es así, muchas veces los toros más fuertes viven para que la raza pueda seguir y ser la mejor, por eso solo viven los más dominantes. Lo que hacemos es una selección, algunas veces nos vencen o nos lastiman y viven y otras veces el público decide dejarlo vivir por su valentía y su fuerza, esa es la verdadera razón de la tauromaquia.

¿Cómo es la preparación de un torero?

Todo va por etapas, desde principiante hasta matador. Los primeros años se tiene el título de novillero tanto con picadores como sin ellos. Al finalizar el doctorado en tauromaquia, el torero se convierte en matador y el siguiente paso es conseguir triunfos para convertirse en una figura del toreo.

¿Después de ese trágico accidente del mes de agosto de 2019, cómo ha sido su recuperación?

Esta ha sido mi quinta corneada y no ha sido fácil, ha sido la peor, ya que casi pierdo la vida. Primero el cuerno me entró por el lateral de la garganta, si en ese momento no lo detengo con mi mano, me perfora el cráneo y la carótida, además estuve hospitalizado 19 días y tuve un paro cardiorrespiratorio en la cirugía.

En la alcaldía de Gustavo Petro se cerró la plaza de toros de Santamaría ¿Cómo fue ese lapso de tiempo para usted?

Empecé a rebuscar porque tenía que llevar comida a mi casa y respondo por mi mamá y por mi hermano que tiene una discapacidad cognitiva, además tengo 16 hijos peludos. Entonces comencé a trabajar en una empresa de logística y estoy muy agradecido con mis jefes porque ellos siendo anti taurinos y veganos me recibieron muy bien y respetaron mi profesión. Le dediqué seis años de mi vida a la empresa y estaba contento pero no pleno.

¿Considera que el toreo es un deporte o se limita al entretenimiento?

Tiene un poco de todo, nosotros somos atletas de élite de alto rendimiento, porque el toro es un animal de 600 o 700 kilos y nosotros que pesamos 65 kilos y no tenemos esa fortaleza, nos tenemos que preparar y condicionar para las corridas y esto únicamente se logra haciendo deporte. También tiene un poco de histrionismo y de teatro por tu lenguaje corporal, tu manera de caminar, como pasas el toro por tu cuerpo y como haces esa danza en la Lidia. 

¿Por qué la tauromaquia se cataloga como cultura y arte?

Sin duda es un arte, por ese poder crear que emociona o que inspira a alguien que lo está viendo. Creamos una faena que gusta y que visualmente es bonita, más que un espectáculo es un acontecimiento de lo que sucede en una Plaza de Toros. Además desde tiempos remotos la tauromaquia ha existido y empezó en los pueblo con los abuelos de nuestros abuelos, siendo festivales o corrida individuales y creando una cultura y una tradición del pueblo colombiano, además al prohibir las corridas de toros, se está violando el derecho al libre desarrollo de la personalidad tanto de los toreros como de los espectadores, entonces la tauromaquia se puede considerar cultura, arte, teatro y un deporte. 

¿Qué es lo más difícil de ser torero?

Más que las cornadas o el arriesgar tu vida, es el salir adelante y poder superar el miedo al fracaso o que te olviden. En mi caso me olvidaron siete años y regresar no fue fácil, pero todo se puede superar, también es duro ser un torero de una familia humilde, ya que muchas veces no se tenía la oportunidad de poder entrenar o ir a las lidias por la falta de recursos y suplir esa necesidades económicas no fue fácil, fue complicado para mí y para mi familia salir adelante pero lo que me han enseñado que es si se hace con esfuerzo y valentía, todo lo que te propongas se puede lograr.

En este momento lo que es difícil, es poder decir con orgullo que eres torero, por el miedo al rechazo y a la violencia contra mi profesión, tampoco es fácil ver como las personas se aprovechan del boom mediático que tiene la tauromaquia para quedarse en el poder, como utilizan ese arte y nuestras vidas para sacar un discurso en contra de nuestra profesión, eso es doloroso.

¿Piensa retirarse del toreo algún día?

Sí, pero me voy a retirar en mi mejor momento, no quiero irme cuando no me recuerden porque eso sería me retiren del toreo, lo que yo quiero y deseo para mi futuro es retirarme a cualquier edad, pero en un excelente momento de mi carrera como lo han hecho los personajes estrella del toreo. Quiero retirarme no que me retiren.