Una mujer ejemplar para el país

Lunes, 14 Mayo 2018 08:34

Luz Marina Bustos Castañeda logró ser la primera mujer en alcanzar el rango de general en la Policía Nacional de Colombia, tras 35 años de trabajo dentro de la institución.

Primera general de la Policía. Créditos: Cortesía||| Primera general de la Policía. Créditos: Cortesía||| |||
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Luz Marina Bustos se convirtió en la primera mujer en llegar al cargo de general en la Policía Nacional el 5 de junio de 2009, durante el gobierno del expresidente Álvaro Uribe. Cinco años más tarde, en el 2013, dio un paso único y ocupó el cargo de subdirectora general de la institución. Pero su carrera de 35 años en la Policía terminó inesperadamente en el año 2016, después de haber presentado su retiro voluntario sin especificar las razones de su decisión. Luz Marina, sin embargo, aún sigue siendo reconocida como una mujer ejemplar para el país.

¿Qué la impulsó a tomar la iniciativa de entrar a la Escuela de Cadetes?

Creo que para contestar la pregunta tendría que hacer un ejercicio de retrospectiva para acordarme de qué fue lo que me impulsó hace 37 años a entrar en la Escuela. Realmente lo que me motivó fue enterarme que la institución estaba abriendo sus puertas para que las mujeres pudieran hacer el curso de cadetes.

Y al pensar en el poco porcentaje de participación de las mujeres en la fuerza pública, no dude ni un minuto. El hecho de hacer parte del primer grupo de mujeres que iban a ser seleccionado me llamó la atención y fue algo que me animó a tomar dicha iniciativa.

¿Cómo fue la reacción de sus padres en el momento de decirles que iba a entrar a la escuela?

Mi papá estaba muy sorprendido, recuerdo sus palabras cuando me decía que “ese es un régimen de disciplina muy fuerte para una mujer”.

Hay que tener en cuenta que hace 37 años un padre pensaba muy diferente a lo que piensa la nueva generación. El me recalcó mucho la disciplina y me decía que por mi forma de ser no iba a durar ni seis meses dentro de la institución, pero finalmente fue una decisión que tome y él terminó apoyándome.

¿Todavía le quedan proyectos por realizar?

Creo que todos los días nos enfrentamos a nuevos desafíos. Los proyectos los vamos desarrollando en el momento en que empezamos a desplegar una serie de actividades para cumplir esos sueños que construimos permanentemente y que se convierten en proyectos de vida personal y profesional.  

¿Por qué escogió la carrera de derecho para complementar el ejercicio policial?

Cuando me gradué de oficial me di cuenta que esta profesión se va construyendo año tras año y entre más conocimiento se pueda aportar mucho mejor.  Empecé a estudiar derecho porque se complementa muy bien con el quehacer de diario de un policía.

¿Por qué se especializó en derecho penal y ciencias forenses?

No solamente derecho penal y ciencias forenses, también me especialicé en derecho administrativo y seguridad integral. Realmente me basé en todos aquellos aspectos que van complementando la profesión del policía.

¿Qué fue lo más complicado en el desarrollo de su carrera dentro de la institución?

Entrar a un escenario donde estaba hecho para hombres. Aunque han sido más los aspectos positivos, porque tuve la oportunidad de compartir toda la metamorfosis de la organización cuando se empezaron a incorporar las mujeres dentro de la institución. Estoy orgullosa de haber podido hacer aportes, haber ayudado a construir muchas cosas, creo que eso me deja una gran enseñanza y una gran satisfacción.

¿Cómo se sintió al ser la única mujer aspirante a el puesto de general?

Una gran satisfacción por supuesto, pero también sabía que era una alta responsabilidad. Tenía mucha expectativa, pero nunca iba a ser inferior a esos grandes desafíos, eso lo tenía bastante claro. Fueron 35 años de carrera que me permitieron madurar e ir escalando poco a poco, y eso me ha generado un gran orgullo que siempre he llevado dentro de mí.

¿Que pensaba con la poca participación que había de las mujeres en la Policía?

Primero hay que entender que la sociedad mantiene unos muros culturales, unos estereotipos que nos han marcado durante años y hacen parte de nuestra cotidianidad. Pero que poco a poco la misma sociedad y las organizaciones, como componente de ella, han ido transformando esa mentalidad. Las mujeres hemos venido sumando esfuerzo a esa transformación. No hemos entrado a la institución para ser una competencia directa para los hombres, sino un complemento para sumar experiencia, esfuerzo, conocimiento y talento.

¿En la actualidad ha mejorado la participación de las mujeres dentro de la institución?

Claro que sí, muchísimo. Cuando nosotras ingresamos, hablo solamente de 13 compañeras, nos graduamos siete como oficiales y hoy en día hablamos de 16.500 mujeres que se han unido a la dinámica del servicio público. No solo en la Policía ha mejorado la participación de las mujeres, creo que en muchos escenarios la mujer juega un papel protagónico el cual marca una diferencia en el Siglo XXI.

¿Qué mensaje les daría a todas las mujeres que quieren hacer parte de la institución y les da miedo dar ese paso?

Es normal que cuando uno está construyendo o buscando salida vocacional se genere una serie de expectativas y temores, pues eso hace parte del ser humano. Pero un consejo claro es no renunciar precisamente a ese sueño y mantenerse siempre firme a sus principios, a sus valores, ponerle corazón a lo que se hace y mucha pasión. Mantener ese criterio profesional que vamos construyendo con nuestro propio carácter y nuestra personalidad y no renunciar a esas cosas que siempre se quieren en la vida. Las mujeres tenemos muchísimo para aportar a la sociedad y a esta hermosa Colombia.

Finalmente ¿En qué se desempeña actualmente?

Soy subdirectora de SITAC Colombia, que es una agencia del Departamento de Justicia de Estados Unidos y su orientación está dada a la asistencia técnica y entrenamiento de investigación criminal.