Taxis eléctricos ponen a prueba la movilidad capitalina

Jueves, 28 Mayo 2015 06:51
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Andrés Malaver representa a taxistas que sufren condiciones desfavorables con los automóviles de carga eléctrica.

Estación de carga eléctrica del cc Unicentro en Bogotá.||| Estación de carga eléctrica del cc Unicentro en Bogotá.||| Fotografía: Cristina Pedraza B.|||
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Producto de la crítica situación que Bogotá atraviesa con los servicios de transporte vigentes a la fecha, la Secretaría de Movilidad habilitó hace un poco más de un año el tránsito de 50 taxis eléctricos de origen chino de los cuales hoy ya circulan 20 en la capital. Gran parte de los conductores ha declarado inconformidad por el dinero y tiempo que deben invertir en reparaciones de los vehículos que a diario se deterioran.

Andrés Malaver, quien hace poco cambió su carro amarillo por uno eléctrico, vive una lucha constante al igual que muchos de sus compañeros, por las fallas en el funcionamiento de los modernos automóviles y los gastos que estos les demandan en una ciudad como Bogotá. Ante esto, con el timón en la mano, Malaver asegura que, “implementar un plan de este calibre es una medida sumamente irresponsable debido al estado tan deplorable de las rutas que tenemos en la capital”.

Para entrar en contexto, lo que la Alcaldía promete, es una garantía de 5 años a los taxistas que se arriesgaron a la compra de estos automóviles, periodo que será decisivo para determinar la efectividad del proyecto en la capital. La prueba piloto inició en septiembre de 2013 y se propone culminar en el plazo establecido previamente.

El taxista se detiene en la estación de carga eléctrica del centro comercial Unicentro. Después de haber parqueado su carro en reversa, saca una tarjeta de crédito en la que el gobierno le consigna un monto mensual del cual dice no conocer con exactitud su cantidad. Una hora después, el automóvil se enciende y el conductor sigue su camino con el 80% de la batería recargada.

La carga eléctrica gratis es la gran ventaja que hasta el momento Malaver resalta de todo este ‘meollo’ en el que se ve involucrado. “Lo único que me perturba es la idea de tener que correr con estos gastos una vez termine el periodo de prueba”, afirma el conductor mientras recoge a una pasajera en la Calle 127 con Boyacá, rumbo al aeropuerto. Esto, ignorando el hecho de que sólo hay 4 puntos que ofrecen servicios de carga eléctrica en Bogotá y que estos se encuentran bastante alejados, entonces se puede comenzar a cuestionar la viabilidad del plan.

A propósito, Malaver sostiene que “el trabajo se convierte en una vaina agotadora, ya no se trata solo de conducir relajado, si no que ahora todo se limita al kilometraje que la carga te permite”, refiriéndose a los 180km que puede recorrer al día con la totalidad de la carga. Entre tanto, el representante del gremio asegura que tanto para él como para sus compañeros ha sido un martirio el tener que sacrificar más de una hora al día de su tiempo de almuerzo o descanso para cargar la batería de su automóvil.

Otro tipo de fallas angustian cada vez más al taxista y a sus compañeros, pues ya es común que el carro se les apague por cortos circuitos generados en el área trasera, casualmente donde los usuarios se sientan. “Ahí donde va sentada la señora me hace corto el carro”, refiriéndose a la pasajera que ha subido su maleta en la parte delantera del carro a petición del taxista, para compensar el peso y evitar una falla eléctrica en el automóvil.

Cualquiera diría que Malaver es un hombre desafortunado o un principiante más que se metió a trabajar un taxi por negocio o diversión, pero lo cierto es que es un hombre de 55 que ha dedicado 13 años de su vida a conducir taxis prestados y que ahora que por fin es dueño de un vehículo eléctrico, la suerte o tal vez la ciudad y sus huecos, no le han jugado a favor.

Tras varios sustos con el automóvil y un intento de varada, el taxista deja a tiempo a la pasajera en su destino. “La inversión hasta el momento nos está saliendo costosa por los arreglos de luces internas y cableado que con regularidad molestan”, afirma el conductor. Después de 15 minutos de esperar una nueva carrera en el aeropuerto El Dorado, infiere que “por cuestiones de seguridad las personas se abstienen de tomar los nuevos taxis pues al desconocer el servicio no confían y además lo evaden.

Por su parte, los bogotanos tienen poco conocimiento respecto al plan de movilidad instaurado por la Alcaldía y la Secretaría Distrital de Ambiente, lo que a su vez parece ser contradictorio por parte de estas dos instituciones si es que pretenden aprobarlo al cabo de los 5 años establecidos.

De igual manera, está claro que éste no es un tema que a la fecha perturbe a las redes sociales o a la misma televisión que constantemente buscan incursionar en campañas publicitarias. “A la final, los que salimos perjudicados somos nosotros si a los usuarios no se les invita a utilizar este servicio”, asegura Malaver mientras frunce el ceño con indignación.

Lo anterior, es una forma de ratificar que el plan se encuentra en una crisis muy fuerte, ya sea por la negligencia en el arreglo de las vías bogotanas o por la improvisación de un proyecto que no está apto para una ciudad como Bogotá. Así mismo, cabe anotar que, en la actualidad son muy pocas las personas que reconocen y se han montado en un taxi eléctrico, noticia alarmante y a la vez desfavorable para los dueños y prestadores de este servicio.

Cristina Pedraza B.

@pedrazacrist

¿Cómo es una estación de carga eléctrica?

Puesto de estación de carga eléctrica del cc Unicentro en Bogotá. Fotografía: Cristina Pedraza B.

Existen tres puntos de recarga disponibles para los carros eléctricos. Fotografía: Cristina Pedraza B.

Las empresas Emgesa, Codensa y Enel son patrocinadoras de estos puntos de carga eléctrica en la ciudad. Fotografía: Cristina Pedraza B.