Si le hacen cosquillas en el centro de Bogotá, no se ría, alármese

Sábado, 19 Marzo 2011 12:14

A pesar de que las cifras de hurtos han disminuido, luego de que se abrieran las estaciones de Museo del Oro y Las Aguas, la percepción de los bogotanos aún es de inseguridad.

Carrera Décima con Jiménez, uno de los lugares del centro en el que se presentan atracos a transeúntes.||| Carrera Décima con Jiménez, uno de los lugares del centro en el que se presentan atracos a transeúntes.||| Foto: Sergio Andrés Rodríguez Sarmiento|||
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Debido a la gran cantidad de personas que transitan por el centro de Bogotá, esta zona de la ciudad se ha convertido en el lugar predilecto para los ladrones, pues la población flotante se acerca a 1.707.475 personas, según datos del Centro Iberoamericano de Desarrollo Estratégico Urbano (CIDEU).

Antes de la apertura de las estaciones del Museo del Oro y Las Aguas, los usuarios de TransMilenio se veían obligados a movilizarse desde la estación de la Jiménez hasta las universidades o sitios de trabajo ubicados sobre la carrera Séptima, o arriba de ésta. Los ciudadanos tenían que desplazarse por angostos pasajes, que en la noche, no tenían buena iluminación, por lo que incrementó los robos, sobre todo, en el paso de la carrera Décima con la avenida Jiménez. “Las denuncias por hurto, en especial de celulares y papeles de identificación, se incrementaron notablemente durante el cierre de las estaciones”, afirma el agente de policía Ramiro Casas.

Después de tres semanas de la reapertura de las estaciones Museo del Oro y Aguas, los robos han disminuido, pero la inseguridad persiste en ese punto, así como en la calle Tercera con Caracas, donde también se adelantan obras. “Acá nunca nos han robado, pero en frente sí han robado a mucha gente. Hoy mismo a una muchacha la amenazaron para quitarle el celular”, afirma Oscar López, administrador de una de las droguerías ubicada en la esquina de la carrera Décima con Jiménez.

Aparte del común atraco, existen otras modalidades para el robo. El más popular: el “cosquilleo”, que consiste en sacar los objetos personales sin que la víctima se dé cuenta; éste se ha convertido en el método más efectivo para el hurto, porque no llama la atención y además se facilita por la cantidad de gente que transita por allí. “A mí me sacaron el Black Berry del bolsillo de la chaqueta caminando hacia la universidad, creo que me lo robaron cuando estaba pasando por la Décima y sólo me vine a dar cuenta cuando ya había llegado a clase. Ya no pude hacer nada”, dice Juanita Ramos, estudiante de la Universidad del Rosario.

Para las autoridades, el incremento del “cosquilleo” se debe, principalmente, al descuido de los ciudadanos, razón por la cual, la Policía Metropolitana de Bogotá, junto al Ejército Nacional y la Cámara de Comercio de Bogotá han decidido adelantar una campaña por medio de obras de teatro callejeras donde se representan situaciones en las que las personas llevan la maleta abierta o les sacan la billetera.

Finalmente, con la frase “un ladrón nunca le va a avisar”, intentan concientizar a los ciudadanos de tener precaución y cuidar sus objetos personales evitando dejarlos a la vista.