La opita que convirtió sus experiencias en canciones de despecho

Viernes, 29 Enero 2021 21:27
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Catalina Falla Mardini o Kata Falla, como es conocida en la industria musical, es una opita de 37 años corista en el grupo musical Opitas a la plancha. En el año 2017 lanzó su primer sencillo como artista independiente el cual título "Si, acepto".

Carátula del primer sencillo de Kata Falla “Si acepto”. Foto: Elías Shariff Falla Mardini||| Carátula del primer sencillo de Kata Falla “Si acepto”. Foto: Elías Shariff Falla Mardini||| |||
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¿Cómo inició ese gusto por la música?

Siendo honesta ese gusto se desarrolló cuando hacía parte del coro del colegio cuando cantábamos en las misas [risas] Otro aspecto es que me encantaba estar en todos las actividades, eventos o grupos que había en la cuidad. Era feliz estando en la recocha o en cualquier espectáculo y además era muy amiguera o compinche de los "chachos de la época" [risas]. No te niego que al comienzo tenía un poco de miedo al pararme en una tarima frente al público, pero me ayudó mucho que soy una persona sociable. Creo que el único miedo que tenía era que mis papás me vieran cantando, entonces yo les decía no fueran a ir por favor, sin embargo, ellos siempre iban y se escondían. Esos aspectos han influido mucho en mí.

¿Qué la motivó a seguir haciendo música?

Realmente lo que me motivó fue el tiempo en que dejé a un lado la música y me dediqué a mi profesión que es el diseño de modas. He aprendido música empíricamente, pero he asistido a clases y al conservatorio. Realmente música no soy, el tema va más allá del oído, pero siento que es un don que Dios me dio y se me da muy bien [risas]. Otro aspecto importante, es que me dedique a educar mi voz, y durante ese tiempo me dedique a la parte musical. En la música encontré esa calma que buscaba cuando tenía episodios de depresión por el hipertiroidismo. [voz entre cortada] Al poco tiempo de haberme recuperado, asistí a un retito espiritual y empecé a escribir cosas que nunca había escrito en mí vida. Ahí fue cuando encontré mi propósito y la motivación para dejarles un mensaje a los demás con mi música.

¿Cómo es la preparación como artista y la preparación vocal?

La preparación, en mi caso fue en una escuela vocal de Bogotá, y posteriormente cuando regrese a Neiva, cree un habito que cada quince días iba a Bogotá con una entrenadora vocal (Coach). Ella me ayudo con los miedos en el escenario y con las posturas de la voz, además sentí que ella me ayudo a encontrar esa artista que tenía. [risas] El primer sencillo lo grabe con ella, y la verdad es que la canción no es para Dios, sino para el amor. [risas]

¿Cómo nació 'Opitas a la Plancha'?

Todo empezó con la estrecha amistad que tenía con las coristas, con las que había hecho mi primer disco. La verdad es que siempre he sido un poco inquieta por las cosas, y empecé a escribir un libreto de historias y situaciones que les había pasado a mis amigas y que me pasaron a mí con mis parejas [risas]. Un día las invité a desayunar y les conté la historia, además les mostré la lista de canciones que iban dentro del libreto. Después del desayuno todas dijeron que sí. Esa misma tarde nos grabamos con un teléfono y cada una escucho los matices de su voz, con decirte que las tonalidades de voz quedaron perfectas, y en ningún momento tuvimos un conflicto vocal. Ese mismo día del desayuno conocí a Marla Hernández que es la ganadora de veinte premios como cantante de música colombiana, y en la actualidad es nuestra arreglista, es decir es la encargada de dirigirnos en la parte vocal.

 

¿Cómo se ha posicionado el grupo musical?

Realmente nunca esperamos posicionarnos [risas]. Todo inició como un hobby. El lanzamiento fue en El Patio, y decidimos vender apenas 100 boletas porque no éramos tan conocidas, en realidad no pensamos que la gente fuera, con decirte que faltaron boletas porque llegó más gente de la que habíamos pensado. Para el siguiente concierto vendimos más boletos, y pusimos como norma que cada dos meses tendríamos un show programado todo el año. Algo gracioso es que en las próximas presentaciones la boletería volaba, y en varias ocasiones, tres días antes del concierto ya habíamos vendido todo [risas]. “Nosotras decíamos ¡qué es esto!”, y ya no eran conciertos pequeños sino de 400 personas en adelante. Del Patio pasamos a los Arrieros, una fonda paisa ubicada en la quinta, entonces Leandro, el dueño nos dijo: “vamos es para adelante”. Él estaba muy contento porque el lugar se llenaba cada vez que teníamos conciertos [risas]. Así poco a poco conocimos la industria musical y la logística de eventos.

¿Qué le depara el futuro a Opitas a la plancha?

En realidad queremos volver a los inicios de 'Opitas a la Plancha' que es Dios. Queremos hacer un cambio de imagen, nombre y poder grabar nuestras propias canciones, entonces ese es el futuro, pero a raíz de la pandemia ha sido bastante complicado.