Viaje interestelar a través de Gorillaz

Sábado, 09 Noviembre 2019 15:42

Después de haber hecho parte de uno de los conciertos más grandes de Colombia, el Estéreo Picnic, un nuevo show de luces llega al planetario, esta vez a cargo del grupo británico Gorillaz. 2D, Murdoc, Russel y Noodle, los personajes de dicha banda formarán parte de la franja nocturna ofrecida en el escenario hasta el 30 de noviembre.

2D, el líder y cantante principal de la banda, su voz en personificada por Damon Albarn.||| 2D, el líder y cantante principal de la banda, su voz en personificada por Damon Albarn.||| Dibujo por: Manuel García|||
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  • Coautor 1: Manuela Palacios

Eran casi las 5 de la tarde del primer viernes de noviembre y el aburrimiento iba aumentando. Era extraño no tener ningún plan para hacer en el inicio del fin de semana y más aún cuando la idea de hacer tareas y trabajos se desvanecía con la brisa fría de Bogotá. La capital colombiana se encontraba más despierta que nunca. La rumba, comer en un buen restaurante, tomarse unas politas e incluso ver una película, son algunos de los planes que los ciudadanos tienden hacer. Pero la gracia de aquel día era reinventarse, hacer un plan "fuera de lo común".

Un show de luces se estaba presentando en el Planetario de Bogotá y era un poco extraño escuchar sobre eso. Se tiene la idea de que al planetario se va a aprender de astronomía, que le expliquen qué son las estrellas y le respondan la pregunta: ¿por qué Plutón no es un planeta? Pero un evento de luces acompañado de musicalidad mostraba que las actividades propuestas en la ciudad podrían estar evolucionando.

 

 

No era la primera vez que hacían este tipo de espectáculos. Todo comenzó a finales del 2015. El encargado de abrir la primera función fue el álbum The Wall, de Pink Floyd. La boletería obtuvo tanto éxito que meses después, trajeron otro disco de la banda: The Dark Side of the moon. Además, sonaron en el domo Led Zeppelin, The Beatles, Metallica, Gustavo Cerati y Queen. Ahora, Gorillaz es el protagonista de la producción realizada por Idartes (Instituto Distrital de las Artes).

Las funciones de Gorillaz iniciaron el 3 de octubre y estarán hasta el 30 de noviembre. El planetario tiene la capacidad de albergar a 375 espectadores. En cuanto al precio de la entrada, son 11.200 pesos para adultos, 9.850 para estudiantes y 5.600 para personas mayores de edad y para aquellos en condición de discapacidad. Los tiquetes se pueden conseguir en las taquillas de TuBoleta.

Las luces se encendieron a las 7 de la noche para las personas que asistieron al domo el viernes primero de noviembre. El ingreso al Planetario se caracteriza por la decoración de cientos de cuadros que le daban un aire de historia y un toque artístico. Las imágenes mostraban representaciones de fenómenos espaciales, como las extravagantes lluvias de meteoritos, los planetas de la Vía Láctea y un poco de información sobre la creación del universo. Pero lo que más llamaba la atención era el lugar donde se hacía el concierto de luces.

Una sala, no muy grande, con un techo de forma cóncava, albergaba unas sillas organizadas de forma circular, rodeando una máquina muy peculiar, aquella que emanaría los movimientos y las formas de las luces del espectáculo. La oscuridad de la sala era opacada por una luz rojiza que deslumbraba el escenario y producía la ligera sensación de estar en otro planeta. Los espectadores apreciaban la arquitectura del lugar con una expresión sorpresiva. Las pupilas de las personas compartían un lugar con el destello de color blanco que reflejaban sus ojos.

 

 

La felicidad de muchos asistentes se evidenciaba mediante sonrisas de mejilla a mejilla mientras trataban de agarrar los mejores puestos. Los asientos más deseables eran los que estaban lejos de la máquina de luces, desde donde se podría disfrutar el espectáculo sin ver el movimiento de dicho artefacto. Con la suavidad de las sillas, al primer contacto del cuerpo se sentía comodidad y relajación. No daban ganas ni de volverse a parar.

Justo antes del momento de escuchar la música de Gorillaz, un hombre se paró encima de una tarima al pie del gran proyector. Dijo que era importante no tomar fotos, guardar absoluto silencio y, lo más importante, “flexionen el cuello hacia arriba y miren hacia el techo como si este fuera el más estrellado”.

Los músicos de Gorillaz son conocidos como creadores de ritmos que llevan buena vibra a cualquier espacio. En cuanto a su sonido, especialmente deviene del rock, hip-hop, electrónica y trip-hop. La creación de su música se encuentra derivada de sonidos como soul, funk y jazz los cuales poseen instrumentos de cuerda, de viento-metal, piano rhodes; caracterizado por ser un piano eléctrico y portátil, y los samplers, máquinas electrónicas parecidas al sintetizador que utiliza grabaciones reproducidas en un dispositivo para componer o interpretar música. “Esto es la combinación perfecta de basura brillante”, dicho por Damon Albarn para una entrevista en el programa The South Bank Show de 1999.

Sus producciones también contienen algo de dance-rock, dub e indie-rock. Toda una fusión de ritmos que hacen bailar al cuerpo humano. Dicha agrupación está compuesta por los británicos Jamie Hewlett, dibujante de cómics e ilustrador de la historieta Tank Girl, y Damon Albarn, músico conocido por ser el líder de la banda Blur. Estos dos comenzaron a trabajar en un proyecto musical a finales de los años 90 que se caracterizaría por ser un formato digital con personajes cien por ciento caricaturescos. 2D, el cantante y líder de la banda, Murdoc Niccals el bajista, Rusell Hobbs el baterista y Noodle, la guitarrista y única chica del grupo.

Poseen un peculiar estilo a la hora de salir en videos musicales o, incluso, en los escenarios, pues la mayoría de veces el músico Damon Albarn interpretaba las canciones de Gorillaz detrás de unas pantallas que solo mostraban las animaciones. La decisión de ocultar sus caras se dio a partir de una entrevista telefónica donde Albarn y Hewlett se hicieron pasar por sus personajes caricaturescos.

¿Quién pensaría que una de las bandas más influyentes del Siglo XXI estaría compuesta por personajes animados?

Después de escuchar la presentación del evento por el conductor del show en el Planetario, la poca iluminación del lugar se desvanecía con sus últimas palabras. Solo quedaba esperar si en verdad valía la pena sentir tanta adrenalina por el espectáculo.

De repente, el techo se hallaba en total oscuridad. En él se reflejaban luces de neón azules, verdes, amarillas, moradas y de muchos otros colores. Se dibujaban diferentes formas, de todos los tamaños y en diferentes direcciones. Toda una experiencia psicodélica. Era como si uno flotase en el espacio exterior, dejando toda tensión y estrés fuera del recinto. Como si, por un momento, se perdiese la noción del tiempo. Gracias a la sincronía perfecta entre las luces y la música, los beats comenzaban a acoplarse al ritmo cardiaco, los dedos a chasquear al son de la música, los pies a moverse por sí solos y las caderas a menearse sutilmente.

 

Sonó On Melancholy Hill (2010), esta posee un alma synth pop y electropop, que dan unas ganas de que el cuerpo se pierda bailando. Cuando empieza Feel Good Inc. (2005), de la vieja escuela, todo el mundo comienza a cantar. La canción hizo parte banda sonora de la serie Doctor House y en la película Alex Rider: Operation Stormbreaker de 2006. La canción 19-2000 (2001), también hizo su aparición en el espectáculo, y es que muchos de los asistentes no duraron en cantar el emblemático coro, interpretado por Noodle, que dice “Get the cool, get the cool shoesshine” (Consigue el brillo genial, consigue el brillo genial de las zapatillas…, en traducción libre). Este single apareció en el juego FIFA de 2002.

Un total de 14 canciones conformaron el show, el cual duró alrededor de 52 minutos. Entre ellas estuvieron Andromeda, Tranz, Feel Good Inc, On Melancholy Hill, Dare, We Got the Power, Stylo, Dirty Harry, Tomorrow Comes Today, Rock the House, Clint Eastwood, entre otras.

Uno que otro asistente gritaba de la emoción ¡Yuuujuu! Cada que acaba una canción, ¡Clap, clap, clap!, el público aplaudía como un acto de agradecimiento a los realizadores. Cada canción proyectada era una pieza de arte. Definitivamente la sugerencia del conductor de no hacer ruido fue ignorada por completo, pero el goce de la música no desapareció en ningún momento. El tiempo pasó volando. Se encendieron las luces blancas del espacio. El presentador volvió a subir a la tarima para pedir la participación del público. “A través de redes sociales pueden nombrar a la banda que quieren que sea la protagonista del próximo show, pero para el mes de diciembre y enero les tendremos a Coldplay”.

“Todos estamos de acuerdo en una cosa, nos encantan este par de chicos”, dijo al salir una joven de 19 años. “El show fue una máquina del tiempo. En algunos momentos, me sentí con un (cabello) afro y ropa escarchada bailando en una pista de cuadritos y, en otros, en un festival electrónico disfrazado de dibujo animado”, añadió un asistente de 24 años.

En definitiva, este dúo trata de estar innovando todo el tiempo y no venden su música porque sí, sino que tratan de siempre buscar algo nuevo como la unión de los sonidos del pasado, el presente y el futuro. Hacen que sus canciones no pasen de moda y han marcado la historia de la industria. Además, suenan en un show de luces en un domo de Bogotá, son un tipo de banda inmortalizada.

Por otro lado, este tipo de eventos es una forma de que el planetario incentive a los jóvenes a que se acerquen a estos espacios culturales y tengan más opciones a la hora de salir con sus amigos. 

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