Oscar Celi, el anticuario de Villa de Leyva

Sábado, 02 Noviembre 2019 10:00

Este boyacense abrió hace 14 años las puertas de su casa para mostrar su gigantesca colección y sus objetos favoritos.

 

Oscar Celi en su tienda ‘Bonito Bonito’||| Oscar Celi en su tienda ‘Bonito Bonito’||| Plaza Capital|||
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Oscar Celi es el dueño de un local que se esconde en las calles de Villa de Leyva. ‘Bonito Bonito’ es un anticuario que ofrece elementos antiguos, vintage y retro. Se han especializado en objetos que reúnan estos requisitos y que además tengan algo bonito o interesante. Para esto ha viajado por el mundo en busca de las cosas perfectas para su anticuario.

En la tienda se puede encontrar desde muebles vintage a pipas de más de 100 años. Oscar no solo encuentra los objetos, muchas veces se dedica a transformarlos en algo nuevo. Le gusta hacer bancas, sillas y mesas pequeñas de otras piezas como letreros, bastones y bandejas. Además, esconde un par de tesoros de los que se enorgullece, no solo por su historia sino también por lo que significan

El municipio boyacence de Villa de Leyva es reconocido por su riqueza histórica. Desde Bogotá se puede llegar por carretera en aproximadamente cuatro horas. Su arquitectura colonial, enorme plaza, calles de piedras y fachadas blancas y verdes han sido foco de atención por su belleza. Por su estética se le relaciona a lo colonial y antiguo, razón por la cual parece perfecto encontrar una tienda de antigüedades como ‘Bonito Bonito’.

Oscar abrió sus puertas y le reveló a Plaza Capital algunos de sus objetos más impresionantes y extraños. Conversó acerca del origen de su tienda y las peculiaridades que hay en ella.

¿Qué lo llevó a abrir ‘Bonito Bonito’?

Siempre me han gustado las cosas viejas y ensamblar cosas. Entonces me gusta hacer una lámpara de una olla o una butaca de un letrero y cosas así, las hacía para mi casa. Vivía buscando cuadros, afiches y láminas antiguas y cosas de esas. Y tenía tantas cosas en mi casa que dije “hagamos algo” y empecé en un espacio muy pequeño a vender. Curiosamente yo no me había dado cuenta que a la gente le gustaba lo que yo hacía, como que no me convencía.

Me acuerdo que una vez encontré en un mercado de pulgas una tetera esmaltada, pero estaba vuelta nada, a mí me pareció espectacular. La traje y la puse a la venta, pero tímidamente.  Llegó un señor y preguntaba que si la tetera la vendíamos. Yo le dije “si, pero es que es vieja y está vuelta nada” y el señor me decía “¿pero la vende?” y yo “si, pero pues está rota”, “no, no importa, yo me la llevo”. Entonces como que me di cuenta que a la gente le gustaban todas estas vainas viejas.

Fui descubriendo que a la gente le gusta esto y la tienda no tenía nombre. Entonces nos pusimos a ponerle atención a lo que la gente más repetía cuando entraba y siempre hablaban de “bonito”. Como era la palabra que la gente más repetía le pusimos ‘Bonito Bonito’.

¿Dónde consigue todas estas cosas?

Hay cosas que vemos cuando viajamos que nos parecen bonitas y que se pueden importar. Hay cosas que la gente quiere vender y nos llaman y las traen. Siempre nos gusta ir a todos los mercadillos, a las ventas y mercados de pulgas, a lugares donde vendan cosas antiguas.

Dice “nos han gustado”, ¿se refiere a usted y a su esposa o a alguien más?

Me gusta a mí y a las personas que me colaboran en la tienda. Pero normalmente soy yo el que viajo y compro las cosas.

¿Por qué Villa de Leyva?

Yo soy de Boyacá, pero mi familia tiene una casa acá cerca en Sáchica así que venía. Dije “hagamos algo cuando vengo los fines de semana”. Tenía mi apartamento lleno de cacharros viejos y necesitaba vender para tener más espacio y poder comprar más cacharros viejos. Traje un poco de eso y los empecé a vender. Y como se vendían entonces traíamos más y así.

¿Cómo se siente dejar ir los objetos que ha buscado por todo el mundo?

Me parece divertido ir a comprar cosas viejas, uno compra, pero no tiene dónde poner. Pero es rico poder conseguir para otras personas, es divertido. Si algo me gusta lo traigo y eso es para alguien. Es curioso porque yo traigo algo y eso le pertenece a alguien y cada cosa vieja va pasando de manos en manos. Y las cosas antiguas las hacen de muy buena calidad para durar mucho tiempo. Entonces por lapsos de tiempo le pertenecen a alguien y ese mismo objeto exige pasar a otra persona y eso me parece divertido. Hay objetos que traigo y no le dicen nada a todo el mundo, pero llega una persona para la cual si representa muchísimo. Ese objeto era para esa persona y termina llevándoselo. Hay gente que dice “estaba buscando esto desde hacía mucho tiempo” y se lo lleva, pero el resto de gente que lo había visto no le había dicho nada.

¿Las cosas que vende se quedan acá o se las llevan?

Yo he traído cosas desde muy lejos y los compran y se los llevan para otros sitios lejos. Me pasa con las aldabas (pieza articulada de metal situada en las puertas exteriores que sirve para llamar), siempre me han gustado entonces me gusta coleccionarlas. Siempre que estoy de viaje y veo una aldaba curiosa la traigo porque aspiro que las puertas de Villa de Leyva tengan aldabas. Y resulta que todas las que traigo se las llevan para otro lado. Hace poco un señor llevó una para Curazao, otra para Chile, cosas así. Pero aquí no, no he logrado que las aldabas se queden acá.

De todas las cosas que tiene, ¿cuáles son sus favoritas?

Ahorita hay un casco que era del imperio napoleónico de principios de mil ochocientos. Este casco lo usaron la primera mitad del siglo XIX, pero como es de metal está muy bien conservado.

Casco del imperio napoleónico | Foto: Plaza Capital

Tengo unas pipas que se usaban para fumar opio de más o menos la mitad del siglo pasado. Además, son bellísimas porque son en filigrana. Tienen etiquetas que atrás tienen parte de la historia.

Pipa de opio china | Foto: Plaza Capital

 

Siempre me ha gustado este perro, Nipper, aunque no es muy antiguo. Es la historia del logo de la Víctor, de los fabricantes de la victrola. Este perro existió en Inglaterra y es uno de los logos más famosos del mundo, es la victrola con el perro al frente oyendo.

 ¿De dónde viene la historia del perro?

Resulta que un señor tenía este perro y una victrola en Inglaterra y el señor se muere. Y el hermano va y recoge la victrola y el perro, eran las épocas en las que empezaban a hacer grabaciones de sonido y el dueño del perro había grabado su voz. El señor pone las grabaciones del dueño y el perro se acercaba a escuchar la voz, ese señor pintó el cuadro del perro escuchando. Después ese cuadro lo vende y lo usan como logo y se convierte en uno de los logos más famosos del mundo. Venían en el centro de los discos y esa imagen siempre me ha parecido muy bonita, donde los veo los compro. Cuando era chiquito me parecía curioso que el perro estaba oyendo entonces siempre me quedaba viendo eso en los discos y después me entere de toda la historia del logo.

Estatua de Nipper, perro de la victrola | Foto: Plaza Capital

 

Tengo el farol de un tren y tiene la forma de donde lo colgaban o lo llevaban en la mano. Tengo un botilero victoriano que también tiene unos 100 años, quizás más, y es para poner las botellas de vidrio. Hay una balanza inglesa y la usaban para pesar los correos y las cartas de finales del mil ochocientos. Es muy bonita.

Balanza de correos inglesa | Foto: Plaza Capital

¿Cómo se cierran los ciclos de la gente comprando y vendiendo la historia de otros?

Yo creo que las cosas que son de calidad van a durar mucho tiempo, están hechas para pasar por muchas generaciones y para cambiar de país fácilmente. Una cosa como estas no se va a acabar fácilmente, está hecha para durar muchos años. Llegará alguien que los lleve y los tenga un tiempo, pero vuelve a salir al mercado y otra persona lo compra. Y sigue con el ciclo de vida.

¿Hay algo que le quiera decir a la gente que ahora está interesada en cosas vintage y en lugares como este?

El hecho de que un objeto le traiga a uno recuerdos es interesante. Hay cosas que están en el inconsciente de uno que los has recibido a través de tus papás y abuelos que uno no sabe. Hay ocasiones en las que uno se conecta con algo y yo no sé por qué me conecto con esto. Y de pronto recuerda que el abuelo era militar y por eso las medallas y cosas así le atraen. Hay cosas que están en el inconsciente y cuando viene a un sitio de estos hace click y se conecta con lo que pasó antes. Y esa parte es lo que nos gusta a todos, por eso esto tiene mucho éxito. Hay personas que nunca han entrado a un anticuario a mirar cosas antiguas y cuando llegan dicen “descubrí algo que era de mi vida que no sabía qué era y es a través de un objeto”. Pertenecen a otra época, hay toda una historia alrededor y eso lo trae uno grabado adentro y cuando te conectas es interesante.