'Los Piratas' de San Cipriano: la polémica red de microbuses

Jueves, 05 Abril 2018 22:20

Las graves problemáticas del transporte público en el noroccidente de Bogotá han obligado a los habitantes del sector a buscar medios alternativos para poder movilizarse.

 

Retén de la Policía a un microbus en la calle 167. Fotos: Juan Esteban Magaña||| Retén de la Policía a un microbus en la calle 167. Fotos: Juan Esteban Magaña||| |||
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En el barrio San Cipriano, en la calle 167 con carrera 62, opera una red de microbuses, mejor conocida como ‘Los Piratas’. Desde las 5 de la mañana hasta las 9 de la noche, este medio de transporte alternativo moviliza a miles de habitantes del sector a la estación de TransMilenio de Toberín, y desde ese punto hasta la Avenida Boyacá.

Cada microbús tiene capacidad para ocho pasajeros. Su conductor tiene un radioteléfono para su uso particular. Esta es su herramienta para estar en contacto constante con sus demás compañeros y los vigilantes de los dos paraderos improvisados.

El uso de este intercomunicador tiene como única función informar sobre la presencia de agentes de la Policía de Tránsito en el sector y así cambiar de rutas para evitar sanciones. ‘Los Piratas’ no tienen el permiso del Ministerio de Transporte para movilizar pasajeros (Decreto 348 de 2015, art. 23/ https://www.mintransporte.gov.co/descargar.php?idFile=12134).

En el barrio San Cipriano, en la calle 167 con carrera 62, opera una red de microbuses, mejor conocida como ‘Los Piratas’. Desde las 5 de la mañana hasta las 9 de la noche, este medio de transporte alternativo moviliza a miles de habitantes del sector a la estación de TransMilenio de Toberín, y desde ese punto hasta la Avenida Boyacá.
La Policía de Transito dice que esta problemática afecta al orden de la zona ubicada en el norte de Bogotá, resaltando que se han tomado medidas de control como la inmovilización de vehículos y varias órdenes de comparendos. Además, cada semana se hacen operativos con el cuadrante de San Cipriano para “desmantelar” la red completa de microbuses que no cumplen la normatividad.

Cada microbús tiene capacidad para ocho pasajeros. Su conductor tiene un radioteléfono para su uso particular. Esta es su herramienta para estar en contacto constante con sus demás compañeros y los vigilantes de los dos paraderos improvisados.

El uso de este intercomunicador tiene como única función informar sobre la presencia de agentes de la Policía de Tránsito en el sector y así cambiar de rutas para evitar sanciones. ‘Los Piratas’ no tienen el permiso del Ministerio de Transporte para movilizar pasajeros (Decreto 348 de 2015, art. 23/ https://www.mintransporte.gov.co/descargar.php?idFile=12134).

La Policía de Transito dice que esta problemática afecta al orden de la zona ubicada en el norte de Bogotá, resaltando que se han tomado medidas de control como la inmovilización de vehículos y varias órdenes de comparendos. Además, cada semana se hacen operativos con el cuadrante de San Cipriano para “desmantelar” la red completa de microbuses que no cumplen la normatividad.

Según uno de los conductores de la red de microbuses -quien prefirió no revelar su identidad-“la Policía solo nos quiere joder para beneficiar el inútil transporte público del sector. La intención de nosotros es  ayudar a la movilidad de nuestro barrio. La gente está cansada de tener que esperar horas y horas cada bus”.

Las fallas del transporte público

El decreto 348 de 2015 reitera que el transporte público es una industria encaminada a garantizar la movilización de personas o cosas por medio de vehículos apropiados a cada una de las infraestructuras del sector, en condiciones de libertad de acceso, calidad y seguridad de usuarios sujeto a una contraprestación económica”.

Sin embargo, al hablar con algunos habitantes del sector sobre el Decreto 348 de 2015 es evidente la inconformidad por el incumplimiento de las condiciones del transporte público en su servicio, para los usuarios de Sistema Integrado de Transporte Publico (SITP), y una aprobación por los usuarios de la red de microbuses por su correspondencia entre el precio y el servicio.

Se comparó un recorrido del SITP con el de un microbús. Según Moovit, aplicación móvil de transporte público, un SITP tarde entre 15 y 20 minutos en llegar a la estación Toberín (http://tripplan.moovitapp.com/?metroAreaId=762&langId=149&selectCity=false&customerId=234),  esto sin contar el tiempo que cada usuario debe esperar a que llegue el bus y que este tenga disponibilidad de espacio. Mientras que un microbús se demora entre 5 a 10 minutos en llegar a la misma estación, teniendo en cuenta que los usuarios de los piratas no deben esperar, ya que la red cuenta con una flota de más de 20 microbuses que solo operan en San Cipriano y hacen un mismo recorrido. 

La legitimación que los habitantes del noroccidente de Bogotá han otorgado a la red de microbuses pone en conflicto la persecución legal de la Policía de Tránsito. Puesto que los mismos habitantes, que han sido usuarios de ambos servicios, afirman que cumplen mejor las condiciones de transporte los piratas (Ley 105 de 1993) que el transporte público del sector. 

El fenómeno de los medios de transporte alternativos, red de microbuses, bici-taxis, moto- taxi y carros particulares, en San Cipriano han dejado en evidencia los serios problemas que tiene el transporte público en este sector de la ciudad y la contradicción de lo legal y lo legítimo en el servicio que prestan estos nuevos medios transporte.