Entre libros, libreros y librerías independientes

Viernes, 14 Febrero 2020 18:23

Por tercer año consecutivo, el Festival del Libro Parque 93 reunió a los bogotanos en una fiesta cultural. Pese al mal clima, los conversatorios atrajeron a los asistentes durante todo el evento. 

El Festival del Libro trajo consigo diferentes actividades para todos sus visitantes|El autor Hector Abad Faciolince durante la presentación de su libro 'Lo que fue presente'|Espectadores durante el Festival del Libro.|Antanas Mockus también asistiól conversatorio de Héctor Abad Faciolince||||Conversatorio con 'La Pulla'|Armando Amadiego, librero de la librería El Relojero Ciego||| El Festival del Libro trajo consigo diferentes actividades para todos sus visitantes|El autor Hector Abad Faciolince durante la presentación de su libro 'Lo que fue presente'|Espectadores durante el Festival del Libro.|Antanas Mockus también asistiól conversatorio de Héctor Abad Faciolince||||Conversatorio con 'La Pulla'|Armando Amadiego, librero de la librería El Relojero Ciego||| Sabrina Bastidas Iguarán|Sabrina Bastidas Iguarán|Sabrina Bastidas Iguarán|Sabrina Bastidas Iguarán|Sabrina Bastidas Iguarán|Sabrina Bastidas Iguarán|Sabrina Bastidas Iguarán|Sabrina Bastidas Iguarán|Sabrina Bastidas Iguarán|||
339

Información adicional

  • Coautor 1: María José Prieto Luque
  • Coautor 2: María Paula Montañéz

Entre el 6 y el 9 de febrero, se realizó la tercera edición del Festival del Libro en Bogotá. El evento fue organizado por la Asociación Amigos Parque 93, el grupo de vecinos de esta zona, y contó con la participación de más de 30 librerías independientes de Bogotá y otras zonas del país.

Durante estos cuatros días, se realizaron de forma gratuita actividades lúdicas y culturales para los asistentes. Escritores, autores y periodistas adelantaron conversatorios y charlas sobre literatura, paz, música, política y educación. En esta edición del Festival participaron autores reconocidos nacional e internacionalmente. Provenientes de México, el autor Jorge Volpi y la periodista Alma Guillermoprieto hicieron presencia. El autor presentó su libro Una novela criminal, que documenta el caso de la ciudadana francesa Florence Cassez. Mientras que Guillermoprieto debatió sobre el feminismo. El talento nacional estuvo representado por Héctor Abad Faciolince, Ángela Becerra, Claudia Morales, el equipo de ‘Las Igualadas’ y de 'La Pulla' entre otros. Igualmente, se contó con la participación de 31 librerías independientes de Colombia.

Ver: Con La Pulla y Alma Guillermoprieto, cerró el Festival del Libro del Parque 93

Plaza Capital entrevistó a varios libreros frente a su experiencia en el evento. La librería el Relojero Ciego vino desde Tunja, Boyacá al festival. Aura Cristina Sánchez, una de sus libreras, detalló sobre la experiencia de tener un stand en un evento localizado en otra ciudad y la visibilidad que este proceso les brinda. “Ha sido muy gratificante porque este espacio nos permite llegar a más personas”, añadió. Sánchez describió su espacio literario como una “librería-cine-café”, diciendo que este era el factor distintivo frente a otros establecimientos comerciales.

La Costa Atlántica también estuvo presente en el festival a través de Nido de Librosla única y primera librería independiente de Barranquilla”. Su librero, Armando Madiego, resaltó la importancia de la apertura de espacios para librerías independientes en diferentes escenarios. Mencionó que las experiencias que se tienen en estos eventos son muy diferentes a las de convocatorias masivas como la Feria Internacional del Libro de Bogotá. “Se puede entrar en una conversación incluso con esta persona de gustos, formas. Se puede incluso decir que es una especie de educación literaria que se puede dar entre el librero y la persona que viene a comprar”, señaló.

El producto principal de esta librería son los libros infantiles en inglés. Sin embargo, brinda una selección especial de literatura para otras edades. El librero mencionó que “eso también es lo bonito de las librerías independientes: que cada una tiene como una especie de perfil, algunas son muy similares, pero todas tienen sus mínimas diferencias”. Wilborada 1047 es una de las librerías independientes con mayor reconocimiento en Bogotá. Su stand se ubicó en la entrada del festival y una de sus libreras, Juliana Gutiérrez, comentó acerca de su experiencia. “Es súper chévere” – dijo - y es una experiencia muy distinta a la FILBO pues “para las librerías independientes es muy difícil participar ahí porque es costoso, hay muchos saldos, saldos con los que las librerías independientes no pueden competir”.

Eventos como el festival, señaló Juliana, son más amables para los negocios pequeños, “porque uno no está peleando contra un monstruo enorme”. La librera igualmente mencionó que en estos espacios “uno entabla una conversación interesante con la gente”, que puede resultar en una invitación para que conozcan el local de Wilborada. En el stand 18 estaba la Librería el Dinosaurio. Este es el proyecto de Jorge Ramírez y su esposa María Teresa Álvarez, el cual inició con la idea de ayudar a estudiantes de Bogotá a adquirir sus libros. Dinosaurio compra y vende libros usados, aunque para eventos como el Festival también traen libros nuevos. Uno de los puntos fuertes de la librería es su trabajo con editoriales independientes. “Ojalá sigamos apoyando a esos talentos jóvenes, de pronto ahí están los García Márquez, los José Félix Fuenmayor, no sé”, añadió María Teresa.

Ver: Festín literario en el Parque de la 93

Frente a la experiencia en el Festival, la librera comentó que “no tendría una sola palabra para definirla, pero es motivadora, es conmovedora. Los lectores le dan a uno ese ímpetu y es lindo ver que todo ese esfuerzo que tú has llevado a cabo la gente lo mira, lo lee, lo compra”. Además, dentro de la feria se conversó con nuevos autores. Uno de estos es el poeta y escritor Wilson Díaz, quien está en el proceso de publicación de su segundo libro, titulado Leprosario: La culpa de la piel. Wilson contó que la parte más interesante de los festivales en los que se involucran las librerías independientes son las conversaciones que se dan entre lectores y libreros.

Para él, la relación consiste en “poder recomendar o ser partícipe de ese proceso de lectura o también de formar lectores”. Así mismo, habló sobre lo que considera es el objetivo de las librerías: “Yo creo que también la finalidad del librero, o una editorial, o una librería es formar lectores”.