La salud en Santa Marta: los riesgos de morir en el trabajo

Domingo, 10 Mayo 2020 09:34

Después de la muerte del primer médico en la ciudad de Santa Marta y el contagio masivo de 15 miembros del personal de la salud de la clínica Cehoca, surgen interrogantes sobre la situación que viven los encargados de salvaguardar la vida de los pacientes con Covid-19. 

Equipo de protección médico||| Equipo de protección médico||| Carmen Iguarán Pérez|||
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El pasado sábado 9 de mayo, en horas de la madrugada, el médico Enrique Gamarra Acosta falleció tras llevar un mes internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la Clínica del Prado de la ciudad de Santa Marta. Se habría contagiado en la clínica Cehoca, donde ejercía su labor. Actualmente, según el Ministerio de Salud, el departamento del Magdalena registra 263 contagiados, siendo Santa Marta el foco de contagio con 190 casos. El personal de la salud ha sido una de las poblaciones más afectadas por la Covid-19 en el país.

En Santa Marta, según la Secretaría de Salud, 43 personas ya han resultado contagiadas, entre ellas cinco jefes de enfermería, dos fisioterapeutas, dos personas del servicio general y 18 enfermeras. Esto, pese a los protocolos de bioseguridad que deben seguir los centros de salud para garantizar la seguridad de su personal. 

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Carmen Iguarán, enfermera jefe encargada de la Unidad de Cuidados Intensivos de Pediatría de la Clínica Mar Caribe indicó que el equipo que se les garantiza en esta clínica se compone de un "overol, guantes, polainas, tapaboca N-95, tapaboca quirúrgico, gafas, escafandra, o máscara protectora y la bata que va encima del overol”. Este equipo, además, debe ser cambiado diariamente y, en caso de estar en contacto con un paciente positivo para Covid-19, no se puede reutilizar para evitar el riesgo de contagio. 
 
Al recibir a una persona con síntomas de la enfermedad, automáticamente se debe activar un protocolo de seguridad. "Si hay algún empleado con los síntomas y cree que se ha contagiado se le toma la respectiva muestra, es enviado a casa sin esperar los resultados” mencionó Iguarán. “Si es positivo se aislará y se proseguirá a tomar la muestra a las personas con las que tuvo contacto en la clínica, los compañeros de turno por prevención también se aíslan".

Aunque parece haber un panorama positivo, este no es el caso de todos los centros de salud

Contrario a lo mencionado por Carmen Iguarán, una funcionaria que actualmente se desempeña en la Clínica Mar Caribe y que ocupó un puesto en la Clínica del Prado, y ha decidido mantener su nombre reservado por razones de seguridad, mencionó que ha tenido que recurrir a discusiones acerca de la seguridad dentro de su lugar de trabajo. “Tuve que pelear en una de las clínicas donde trabajo porque pretendían que atendiera una urgencia con solo un tapabocas quirúrgico, activé dos protocolos de Covid-19 y querían que siguiera trabajando con la misma bata quirúrgica porque debíamos tenerlos más tiempo porque no se pueden malgastar los recursos”, enunció. 

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Enrique Gamarra Acosta, médico general, resultó contagiado en la Clínica Cehoca mientras atendía casos positivos para Covid-19 en la UCI. El pasado sábado 9 de mayo, en las horas de la madrugada, falleció debido a la enfermedad. Había sido uno de los 15 funcionarios contagiados en la UCI de esta Clínica, Unidad que fue cerrada por orden de la Secretaría de Salud debido al contagio masivo del personal. “Te destroza ver cómo las personas piden ayuda sabiendo que son sospechosos y saber que no puedes hacer nada porque mueren, tienes miedo de que te pase lo mismo”, dijo la funcionaria.

Debido a lo ocurrido con la Clínica, la Secretaría de la Salud aseguró que realizará visitas a los centros de salud con el fin de revisar si se cumplen las medidas de bioseguridad y si el personal se encuentra verdaderamente protegido del contagio. Por otro lado, Carmen Iguarán declaró que desempeña su labor porque “mi vocación de enfermera me compromete a cuidar de los demás a pesar que no tenemos las suficientes garantías para proteger nuestras vidas”.