Las dos partes en el manejo de basuras en Monserrate

Jueves, 29 Octubre 2015 11:21

 La administración del cerro se encuentra dividida entre el clero y el Distrito. La relación entre ambas partes es conflictiva.

La administración del cerro está a cargo del Distrito y el clero de la ciudad. Monserrate||| La administración del cerro está a cargo del Distrito y el clero de la ciudad. Monserrate||| Foto: Leidy Pimienta|||
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Actualmente la Arquidiócesis de Bogotá y el Distrito Capital tienen posiciones encontradas en cuanto a la recolección de basuras en el cerro de Monserrate.

Monseñor Sergio Pulido, actual rector y representante legal del cerro, menciona que “el Distrito no cuida el sendero […] particularmente no recogen las basuras que dejan los peregrinos”. Raúl Mesa, ingeniero de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos de la Alcaldía Mayor (Uaesp), asegura que todos los días se recogen las basuras que están en los contenedores y que por el camino de ascenso hay trabajadores permanentes que controlan la acumulación de desechos.

La administración de Monserrate se encuentra dividida. Desde la parte alta del cerro, donde se encuentra el Santuario y los restaurantes, y 300 metros hacia abajo es propiedad eclesiástica. El funcionamiento de esta parte está a cargo de la Arquidiócesis de Bogotá. Desde esos 300 metros hasta la Avenida Circunvalar es espacio público y la administración le corresponde al Distrito.

El manejo y recolección de las basuras en la cima de Monserrate se realiza por un contrato privado, mientras que la Uaesp entregó la concesión de las basuras al Acueducto y Alcantarillado de Bogotá en el contrato 017 del 18 de diciembre de 2012. En él se establece la gestión y operación del servicio público de aseo en Bogotá.

La relación entre las partes es confusa. Mesa menciona que la Uaesp conoce que la Arquidiócesis baja las basuras por el Funicular, “nosotros les garantizamos la recolección y el Acueducto lo transporta hasta el relleno sanitario Doña Juana”. Sin embargo Monseñor afirma que es poca la intervención del Distrito y que “no hay una entidad pública que se preocupe lo suficiente por el aseo”.

Raúl Mesa asegura que el Distrito tiene una interventoría encargada de vigilar que el Acueducto cumpla con las obligaciones, aunque desconoce cómo se aprovechan los desechos del cerro que tienen un uso potencial como el papel, el vidrio y el cartón. Agrega que “no han habido quejas en cuanto a la recolección de basuras en este lugar” y que “parece que la recolección y tratamientos están siendo bien operados en materia de residuos sólidos”.

En cuanto a los desechos orgánicos, Monseñor sostiene que son procesados por encargados de los restaurantes San Isidro y Santa Clara para elaborar una composta que sirve de abono para los jardines. Mesa afirma que estos mismos residuos son recogidos y luego se llevan al relleno sanitario.

Las partes concuerdan en un punto: los visitantes del cerro deben preocuparse por el cuidado del medio ambiente. Monserrate es un ecosistema estratégico para la reproducción de la flora y fauna de los Cerros Orientales, por lo que es necesario disminuir la producción de desechos y que los ciudadanos tengan conciencia sobre las acciones que deben realizarse en este lugar.