El misterio de cortarse el cabello sin espejos

Jueves, 01 Septiembre 2016 07:17

Conoce la historia de Natalia Garavito, cliente de La Peluquería, un espacio donde no hay espejos mientras cortan el cabello.

La peluqueria|||| La peluqueria|||| Foto: Nataly Fandiño||||
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Tradicionalmente, ir a cortarse el cabello supone que el peluquero corta y le da forma al cabello según las preferencias del cliente. “No tan corto” o “quiero el flequillo así”, son las peticiones de quienes van a los salones de belleza tradicional. Parte de este ritual está acompañado por el espejo y el reflejo de lo que va sucediendo mientras las tijeras hacen su trabajo. El cliente  tiene el control, decide qué quiere, cómo lo quiere y qué definitivamente no desea.

Alejándonos de lo habitual podemos encontrarnos con La Peluquería, un espacio donde converge la moda, la cultura y el arte de la peluquería experimental. Aquí solo trabajan mujeres. Las peluqueras “asesinas”, como se hacen llamar, juegan con cabezas valientes y atrevidas dispuestas al cambio. Nada es convencional, se realizan cortes irregulares, rapados con diseños y colores explosivos; todo a “ciegas” porque no hay espejos mientras se realizan los procedimientos.

Natalia Garavito, clienta del lugar,  nos cuenta su experiencia cortándose el cabello por tercera vez sin espejos ¿Cuál será el resultado?

La Peluquería se fundó en 2008 con la idea de explorar la creatividad a través del diseño y personalización en los cortes. Una de las formas de liberar esa creatividad es con la ausencia de espejos durante el proceso. La peluquera elige el diseño y el estilo, el cliente solo debe esperar hasta el final para ver su nueva versión en el espejo.

Melissa Páerez, publicista y creadora de este escenario,  ideó un punto de encuentro entre la peluquería y las expresiones artísticas, de diseño y entretenimiento. En este lugar es posible encontrar exposiciones de arte, proyecciones de cine y video, vitrina de diseño y diversos eventos sociales.

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