La vocación de enseñar, más allá de un aula virtual

Jueves, 14 Mayo 2020 18:14

La educación ha tenido un giro extraordinario en su forma de enseñar y transmitir los conocimientos. En tiempos de COVID-19, a los profesores y a los alumnos les ha tocado adaptarse al confinamiento y la virtualidad. Por eso, a continuación, conoceremos la perspectiva de los profesores y los retos que les han tocado enfrentar enseñando de forma virtual. 

Foto de la profe Fátima Martínez realizada en clases con el teléfono|De izquierda a derecha arriba: Piedad Urquijo y Fredy Tierradentro. De izquierda a derecha abajo: Jhonis Pallares, Marisol Urquijo y Diana Guzmán||| Foto de la profe Fátima Martínez realizada en clases con el teléfono|De izquierda a derecha arriba: Piedad Urquijo y Fredy Tierradentro. De izquierda a derecha abajo: Jhonis Pallares, Marisol Urquijo y Diana Guzmán||| Fátima Martínez|Catalina Mesa|||
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Para nadie es un secreto que la pandemia nos atrapó desprevenidos a todos. El Gobierno colombiano ordenó que a partir del 16 de marzo suspendieran las clases presenciales y días más tarde decretó la primera cuarentena a nivel nacional el 24 de marzo. Asimismo, los colegios entraron en un período de adaptación hasta el 27 de marzo. Por otro lado, algunas Universidades se tomaron una dos semanas para adecuar las clases y terminar el semestre de forma virtual. Ahora bien, desde el año 2011 se vienen adaptando varias Instituciones a esta modalidad, ya sea de pregrado o de posgrado y evidenciaron que la educación virtual sí puede ser muy útil, como por ejemplo la UNAD (Universidad Nacional Abierta y a Distancia). Las tasas del Ministerio de Educación demostraron que, desde el 2016 el porcentaje de matrículas en esta modalidad llegó hasta el 98%. Sin embargo, la tendencia de clases presenciales seguía siendo la principal en la educación colombiana y no todas las instituciones estaban preparadas para pasarse a la virtualidad y menos los docentes.  

En este orden de ideas, se entrevistaron tres profesoras de universidades privadas y dos profesores de colegios privados. Cada uno de manera particular narró cómo le ha tocado afrontar este giro inesperado. Desde cómo se han sentido dictando clases de esta modalidad, hasta la parte económica de realizar este trabajo virtualCabe resaltar algo importante que se descubrió haciendo las entrevistas, la vocación que tienen estas personas para contestar con el llamado que va más allá de hacer un buen trabajo. También el de aportar a la formación de las demás personas. Algo que motiva, inspira y llama a que una persona haga cosas que realmente le apasionan, complementa perfectamente su parte personal. Esta palabra ayudó a describir la pasión que tienen estos cinco educadores por enseñar 

Las primeras impresiones sobre la virtualidad

Para comenzarMarisol Urquijoprofesora de la Corporación Universitaria Minuto de Diosque lleva 23 años realizando la labor de docente presencial, contó su experiencia con las clases virtuales. En la Universidad se trabaja con una plataforma, entonces el usar la tecnología no es el problema. Ahora como todo es virtual si implica más trabajo, uno tiene que estar más organizado, más que en lo presencial. Ese ejercicio de la docencia requiere mucha dedicación, la tecnología si lo ayuda a uno, pero tiene uno que tener una experiencia. Esto coincide con la opinión de Fredy Tierradentroeducador del Colegio Bilingüe Cedam, quien tuvo la oportunidad de conocer herramientas virtuales durante sus estudios universitarios. “Dificultad no, porque quizás uno viene con ese chip adentro. Es poner en práctica las clases sobre la comunicación y sobre la innovación pedagógica. En mis clases procuro llegarles a mis alumnos con nuevas acciones, con mi imagen de la realidad como docente para generar en ellos y atraerlos en el tema. Por ejemplo, creo mis canciones y el profe les canta, los hago mover, brincó aquí en la casa, todo en el contexto de poder adaptar las clases para poder hacer más masticable los temas. La innovación es poder llegar al niño y hacer sentir que el docente está ahí al lado, que el docente se hace un niño más y desde su conocimiento poder sacar adelante todo el provecho”.  

Por otro lado, Jhonis Pallares actualmente es profesor del Colegio Corazonista y lleva aproximadamente 28 años en la docencia. Nunca se imaginó que le tocaría dictar clases virtuales. “Siempre me he desenvuelto en la parte tradicional por decirlo así, he compartido clases virtuales desde estudiante, pero desde el punto de vista como profesor no se me pasó por la mente. Realmente pienso que la primera semana fue bastante difícil para nosotros los docentes nos tocó salir de la zona de confort y nos tocó adaptarnos a una situación bastante nueva. Puedo decirlo que un gran porcentaje de los docentes no estábamos preparados para esto. Al principio generó confusión, dudas, pero afortunadamente se hizo el esfuerzo, se comenzó a capacitar donde laboro y a nivel personal le he puesto mucho empeño. Me ha tocado bastantes noches y bastantes horas para poder adaptarme a esta situación que no ha sido fácil, pero que ya afortunadamente va tomando forma. Después de que pase esto el mundo ya no va a volver a ser igual y debemos adaptarnos a dictar clases virtuales”.

Al mismo tiempo, Diana Guzmán, profesora de la Universidad del Rosario, cuenta desde su experiencia personal las ventajas y las desventajas que le han traído la virtualidad en el aula. “Vengo acostumbrada a las dinámicas de trabajo remoto por mi trabajo en la Asociación Primatología Colombiana. Sin embargo, la plataforma de Zoom no la conocía y me ha parecido maravillosa porque tiene unas herramientas que facilitan mucho las dinámicas de la clase, esto de alzar la mano, de poder separarlos en grupos, el modo de compartir pantalla tiene más opciones, es fundamental tener estas opciones. Desventaja, el contacto con mis estudiantes es muy importante. Esta modalidad si se vuelve más impersonal y los afecta más a ustedes, porque pierden el ambiente universitario, pierden el ambiente de clase y también hace que la dinámica sea menos productiva. El reto más grande fue que en un periodo muy corto de tiempo, los profesores se tuvieran que adaptar a esta nueva dinámica de clase. 

De modo similar, Piedad Urquijogerente de Verdades Empresariales y docente del Politécnico Internacional comenta cómo fue ese cambió inoportuno, cómo ha podido superarlo y que ventajas toma esa modalidad.” Quiero contar como ha sido la ruta, todo este proceso de cambio me hizo generar una alerta como persona y empresaria y era que me faltaban competencias para asumir este nuevo rol y cambio, me tocó reinventarme, al comienzo la incertidumbre y el miedo, me organice hasta el final de la pandemia, muchos estaban empezado a cambiar y tenía que cambiar. Me siento satisfecha hasta donde he llegado, pero no es suficiente, creo que me falta más, todos los días trato de hacerlo mejor y distinto. Yo creo que a futuro esto será el 200%, si volviéramos en este proceso, el volvernos a ver y una mezcla presencial virtual sería fantástico”.  

Ayudas pedagógicas por parte de las instituciones 

Con respecto a las capacitaciones que las instituciones educativas les han ofrecido a los docentes, Diana Guzmán relató lo siguiente: “Vale la pena mencionar y hacer énfasis en que la Universidad ha hecho su mejor esfuerzo por ofrecernos a los profesores la mayor cantidad de herramientas, todo el apoyo, asesoría y acompañamiento para facilitarnos esta transición a un ambiente virtual”. Aunque también agregó una crítica al respecto: “Falta coordinación para mandar las cosas, si lo envía Vicerrectoría, el Departamento de Ciencias, el Departamento de Matemáticas, se nos llena la bandeja de entrada de mensajes y no se sabe qué es cada cosa. Pero, si coordinan y tienen una mejor organización para enviar los correos se puede evitar esto"Por otra parte, Fredy Tierradentro se siente satisfecho con el trabajo del colegio: “Quiero destacar que recién se conocieron las políticas del gobiernolo primero que hizo el colegio fue capacitarnos frente a todas estas aplicaciones virtuales, medios de comunicación y cómo podíamos poner en práctica y en contexto todo el quehacer docente desde el lado virtual. Es de admirar el colegio al dar tan pronta respuesta y al estar tan capacitado para podernos brindar esos conocimientos”.  

Proceso autodidacta 

Ahora bien, las herramientas tecnológicas para ayudar a dictar las clases de mejor forma son importantes. Pero, se resaltó el proceso autodidacta que permit a los profesores explorar más estas plataformas. Como lo pronunció Piedad Urquijo, “yo creo que más que métodos he tenido que aprender a sortear la situación, las herramientas están ahí, era yo quien no las ha querido tocarTome mi equipo y pensar en mi como me quiero ver y como no perder el contacto de comunicar y como seguirle aportando a la genteMe tocó empezar a generar redes y decir no sé, empecé a construir sobre lo que no sabía, la unión hizo que despertará en mí el conocer nuevas herramientas como Zoom, vencer los miedos. 

IgualmenteJhonis Pallares resaltó lo siguiente: 'Gracias a la experiencia que he tenido como docente he aprendido a ser autodidacta. Como estoy acostumbrado, las horas que le he dedicado ha sido bastante divertido, pero me he encontrado con herramientas que me han permitido avanzar, pero ha sido un aprendizaje en lo personal de mucho crecimiento. Realmente me puedo comparar con hace dos semanas y he avanzado bastante'. 

Complementos a la educación 

De igual forma, el apoyo que las instituciones les brindan a los profesores es de mucho valor. Como Marisol quien explicó que las capacitaciones son importantes, pero también la parte personal: “La Universidad nos ha ayudado mucho, no solamente han sido las capacitaciones, sino también la parte mental. El acompañamiento de Gestión Humana nos ha mandado videos, como la entidad es privada y religiosa, entonces han estado pendiente de nosotros enviándonos charlas, invitándonos a que hagamos la parte física. La Universidad ha servido en todos los aspectos”. 

Asimismo, Fredy resaltó que se siente satisfecho por el manejo que el colegio ha tomado para ayudar a los educadores: “Me siento muy bien con las ayudas tanto materiales como cognitivas y académicas también. El colegio siempre busca ese diálogo entre lo material, lo social y lo psicológico, entonces es poder adaptarnos como docentes. Es un dialogo muy acertado para poder hacer frente a esta situación”.  

Intervención de los padres de familia en los procesos educativos 

Por el lado más específico de las instituciones de educación primaria y secundaria, se tomó en cuenta la influencia de los padres de familia en este método de educación: “Hay padres muy reacios y hay padres muy colaboradores, pero es un porcentaje muy mínimo de aquellos que siempre están inconformes, nada les satisface. Pero, la mayoría muestran diariamente el apoyo y están manifestándolo, están comunicándose con nosotros y por estos medios también generamos reunión de profesores con padres de familia, allí podemos también minimizar esas inconformidades. Muchos padres no conocen la tecnología y solamente viven de lo que los alumnos les comentan, que muchas veces puede ser a su acomodo”, manifestó Jhonis. 

También, Fredy reflexionó de esta manera: “Existen algunos padres que siempre presentan dificultades frente a la virtualidad, no les gusta este método, no les gusta que los niños estén ocho horas sentados al frente de un computador. Muchos sienten que no es la misma calidad educativa que se les puede brindar. Los padres de familia entonces a veces no se sienten a gusto, otros les ha gustado mucho esta metodología les parece muy interesante. Sentimos mucho apoyo de los padres de familia especialmente en los grades inferiores como primero, segundo, que los niños hasta ahora están comenzando su proceso escolar, entonces los padres colaboran y preguntan. Igual, en mi clase yo aprovecho a los papás para que se involucren, para que los niños se sientan cómodos con la realización de la clase”. 

El costo que conlleva la educación virtual 

Por último, otro factor interesante a la hora de innovar en la modalidad virtual es la financiación, tanto de la institución a sus estudiantes como el sueldo de los profesores. Muchos se han preguntado si vale la pena pagar el 100% de la matrícula y si esto influye en la demanda de estudiantesEstas fueron las respuestas de los docentes universitariosDiana comentó: Yo aplazo o inscribo menos si no me garantizan clases presenciales, yo no lo haría. La experiencia es totalmente distinta. Para no atrasar mi proceso yo inscribiría un cuarto de la matrícula y escogería clases que no necesitan de tanta inmersión. En adición Marisol agregó este comentario al respecto: “La demanda de estudiantes si puede bajar, porque primero los estudiantes que no tendrán los recursos, segundo el estudiante considere que la Universidad debe bajar el precio por ser virtual o por la misma pandemia y el miedo a contagiarse puede influir. Sin embargo, la Universidad en general ha pensado en todo, vi que les ofrecían varios descuentos, les bajan las tasas de interés. Considero que al estudiante se le dan varias oportunidadesEl ser humano tiene que cambiar las estrategias, ya no es como antes, tiene que generar otro tipo de pensamiento”. Por otra parte, los docentes de colegio contestaron lo siguiente

Fredy repasó los siguientes puntos: “Sí considero que se deba pagar el total de la pensión. Porque conozco la labor de mis compañeros docentes, el horario laboral ya son 24 horas al día, ya no son sólo las 8 horasPorque a las 10:00 p.m. nos están escribiendo que tienen dudas, procuramos responderlas todas. También la planeación de clases, planillas y generar videos extras para que se pueda entender mejor el tema. La labor de docente no baja la guardia, con algunas fallas, pero mejorando cada día. Entonces, me parece importante que no se suspendan los pagos que se dan. Las Instituciones también deben pagar servicios, los docentes también estamos dando el 100% y un poquito más. Si no pagamos esto, le estaríamos quitando valor a la educación. La educación se adapta a las circunstancias de la sociedad”.  

La vocación, el motor que los fortalece para seguir

Ahora bien, al momento de preguntarles a los docentes sobre su continuidad en las clases, así respondieron: "El futuro es ya y esto no tiene reversa, seguiré dictando clases virtuales con todas las de la ley, o nos conectamos con el futuro o nos quedamos atrás”, comentó Piedad Urquijo. Pensamiento que concuerda con el docente Jhonis Pallares: “Yo creo que después de esto todos nosotros ya quedamos con esta enseñanza. Yo sí las daría, yo sí seguiré”. Por otro lado, los profesionales tuvieron en cuenta las exigencias que este cambio genera.

Como lo comentó Diana Guzmán: “Yo me adapto, creo que, si nos tocara continuar así, lo que se requiere es ajustar las metodologías y que se adapten mejor a la dinámica virtual, estaría muy dispuesta a hacer esos cambios para adaptarme. Si vale la pena, aunque eso toma tiempo, esfuerzo y recursos. Lo que dicen es que las Universidades se adapten a lo presencial - virtual de manera cuidadosa y garantizar que se cumplan los objetivos de la docenciaAsimismo, Fredy Tierradentro afirmó lo siguiente: “Sí, seguiría dictando clases virtuales porque es una bonita iniciativa para continuar brindando conocimiento a mis estudiantes a través de una clase virtual, poderles explicar y adaptar las tecnologías y todo este nuevo contexto al aula de clase. Me parece muy interesante continuar, sin dejar el carácter de la presencialidad. Porque somos seres sociales y necesitamos compartir, escucharnos, de ese contacto físico que como sociedad tenemos para construirnos como seres humanos. Seguiría siendo docente y asumiría este reto”.  

En resumen, la respuesta de Marisol Urquijo reúne varias de las características expuestas a lo largo del reportaje: “Creo que la vocación la tengo desde niña y quedará por siempre, no importa la modalidad en que lo haga. Importa que sí tengo la vocación contribuyo a la enseñanza desde cualquier metodología”. 

La educación, base fundamental de la sociedad

La educación siempre ha sido una de las bases fundamentales de la sociedad. Es por eso que, también se debe reconocer la labor de los docentes al querer educarayudar y aportar su granito de arena en estos momentos, pues están dispuestos a acoplarse a estos cambios con tal de que la educación continúe de manera eficazPor consiguiente, quedó demostrado que la virtualidad es una herramienta muy útil al momento denseñar, como lo han manifestado los docentesEs vital la importancia de afrontar esta nueva realidad e innovar desde todos los puntos, para enfrentarse a esta difícil situación de la mejor manera posible y así contribuir a que la educación cumpla su objetivo y triunfe sobreponiéndose ante la adversidad. 

Para cerrarse encontró un patrón general en el punto de vista de estos educadores acerca del futuro, ninguno dudó acerca de su continuidad enseñando, incluso si es de forma virtual. Gracias al rotundo “sí” de todos los docentes, su vocación quedó evidenciada. No solo son estos cinco, son millones de profesionales de la educación como Piedad, Diana, Marisol, Jhonis y Fredy alrededor del mundo, que sin importar las circunstancias ni los obstáculos se esfuerzan por hacer del mundo un lugar mejor a través de la educación.