Tasa de suicidios en Colombia alcanza su punto más alto en 10 años: ¿qué hay detrás?

Domingo, 12 Septiembre 2021 21:10
Escrito por

En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la OPS advirtió que la pandemia por Covid-19 ha exacerbado los factores de riesgo asociados a las conductas suicidas y llamó a priorizar su prevención.

Suicidio||| Suicidio||| En el primer semestre de 2021 se registraron 1.489 suicidios. Foto: Ministerio de Salud|||
1582

Al tiempo que avanzan las afectaciones causadas por el Covid-19 en el país, con más de 125.000 muertes y 4.92 millones de contagios, también lo hacen las de salud mental. En promedio, cada 30 horas un niño o adolescente colombiano se suicida y cada día 23 jóvenes lo intentan, según la Alianza por la Niñez Colombiana.

La crisis sanitaria y económica generada por la pandemia del nuevo coronavirus trajo consigo graves repercusiones sobre la salud mental y el bienestar de las personas. De acuerdo con el Ministerio de Salud, esta es la principal razón por la que las consultas psicológicas han incrementado en más del 30% desde que comenzó el periodo de distanciamiento social en marzo del 2020. La depresión, la ansiedad, el estrés, los trastornos afectivos, psicosociales y de adaptación son los motivos de consulta más frecuentes.

El suicidio es la cuarta causa de muerte violenta más común en Colombia después de homicidios, siniestros viales y accidentes. De enero a julio de 2021 se han registrado 1.489 casos, de los cuales 1.213 corresponden a hombres y 276, a mujeres. Esto evidencia un aumento del 13,32 % con respecto al mismo periodo de tiempo de 2020.  Y por cada mujer que se suicida, cinco hombres lo hacen.

Bogotá es la ciudad con la tasa más alta de suicidios en el país, seguida de Medellín y Cali. Y las personas entre 20 y 24 años registran el mayor número de casos, conforme con el último boletín estadístico de Medicina Legal, publicado el 29 de agosto de este año.

Greys Castro, profesora de psicología de la Universidad del Magdalena, en Santa Marta, explica que la desesperanza, la falta de interacciones sociales, la pérdida de ingresos y el desempleo en medio de la pandemia crearon vínculos directos hacia la ideación suicida. Debido a que, según ella, el sujeto percibe que es incapaz de resolver determinadas situaciones, no encuentra alternativas o no tiene expectativas de futuro. Incluso resalta que dichas sensaciones los hacen sentir vulnerables para concebir el suicidio como la única solución a sus problemas.

 

¿Por qué se suicidan más hombres que mujeres?

María Fernanda Cabra, psicóloga especialista en trastornos afectivos y emocionales, explica que los hombres suelen ser mucho más fatalistas. Además, inconscientemente, las mujeres recurren a métodos que estéticamente no son tan agresivos y fuertes, como la intoxicación y la asfixia. Por el contrario, los hombres recurren al ahorcamiento y a las armas de fuego.

Además, la psicóloga cuenta que otro factor por el cual las cifras de suicidios son más altas en ellos está relacionada con que las personas son producto de la cultura patriarcal tradicional que define y clasifica bajo etiquetas a hombres y mujeres. Bajo esta premisa, el rol tradicional de los varones supone ser física y emocionalmente más fuertes.

Adicional a ello, destaca que a lo largo de los años se ha mantenido la creencia o el estigma de que los hombres no lloran. Y es por esta razó que aprenden a suprimir sus expresiones emocionales. Tal que es el caso de muchos hombres que no son capaces de tener experiencias interpersonales satisfactorias debido a esta represión emocional.

 

Conductas suicidas

En lo que respecta a los intentos de suicidio, en el primer trimestre de 2021 se notificaron 6.132 casos, es decir, 18,6 % menos que en 2020, cuando se registraron 7.509. Aunque las cifras muestran una tendencia a la baja, se ha generado un subregistro, de acuerdo a lo expresado por el Instituto Nacional de Salud (INS) en su Boletín Epidemiológico Semanal publicado a principios de mayo.

“La cuantificación de estas conductas a través de los servicios de salud no refleja con fidelidad su ocurrencia, debido al temor de la población al contagio y la restricción a la movilidad”, señala el INS.

Un joven consultado por Plaza Capital, que prefirió no revelar su nombre, es muestra de esta situación. Él es estudiante de Física de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, actualmente tiene 22 años y ha intentado quitarse la vida en dos ocasiones. La primera, en mayo de 2020, y la segunda, en febrero de 2021.

Manifiesta que transcurrido el primer suceso, él y su familia buscaron ayuda, pero la falta de recursos económicos y el miedo por contagiarse de Covid-19 impidieron que tuviera un buen tratamiento.

No obstante, luego de un tiempo fue internado en la clínica Montserrat de Bogotá durante un mes, donde tuvo un intenso acompañamiento psicoterapéutico con medicación compuesta por antidepresivos y pastillas para el insomnio. “Fue muy complicado buscar un psicólogo o un psiquiatra en pandemia. Ahora mi intención no es salir a matarme, pero la idea continua a diario en mi cabeza”, expresa el estudiante.

La psicóloga María Fernanda Cabra explica que previo al suicidio, el sujeto atraviesa por dos etapas: la ideación y el plan suicida. El primero haciendo referencia al conjunto de pensamientos que expresan un deseo frecuente de querer morir. Y el segundo implica la elaboración de un plan de alto riesgo para realizar el acto suicida. El sujeto identifica el método, el lugar, el momento, la consecución de insumos y la elaboración de notas o mensajes de despedida.

Lo anterior se ve reflejado en el estudiante, quien confesó que en abril de 2020 tuvo la idea de suicidarse por primera vez. “Bueno, ya estoy cansado de vivir, estoy aburrido, no quiero nada, buscaré como puedo suicidarme sin que me duela tanto”, recuerda el joven sobre sus planes de ese momento.

Cuando la persona accede a generar su plan y falla, se denomina intento de suicidio. Este corresponde a la conducta de hacerse daño a sí mismo, de forma deliberada, la cual puede provocar o no lesiones, independientemente de la letalidad del método.

De otro lado, el suicidio consumado hace referencia a los actos que de forma intencionada conducen a la muerte, debido a la utilización de cualquier método con evidencia, explícita o implícita, de que se quería provocar el propio fallecimiento. María Fernanda afirma que esta conducta puede afectar a personas de cualquier edad o condición, y cuando se manifiesta tiene consecuencias devastadoras para el individuo, su familia o comunidad, y sus efectos son duraderos.

En relación con los métodos de suicidio más comunes, la OMS señaló que es clave conocer acerca de ellos pues esto promoverá la elaboración de estrategias de prevención.

Por su lado, el DANE señaló en su última encuesta Pulso Social que mientras el 56 % de los colombianos recurre a hablar con amigos o familiares para sentirse mejor y el 20 % se enfoca en una actividad física, tan solo el 0.9% de la población pide ayuda a un especialista.

Las expertas María Fernanda Cabra y Greys Castro coinciden al asegurar que la atención a la salud mental es limitada y exclusiva, debido a la gran cantidad de filtros que tienen las EPS que impiden el acceso a ella, especialmente para las personas de bajos recursos. Explican, además, que el tiempo de las consultas suele ser bastante reducido (20 minutos aproximadamente) y un nuevo agendamiento, transcurrido poco tiempo, resulta casi imposible.

Pese a ello, este acto no es una preocupación exclusiva de Colombia, pues según cifras de la OMS más de 800.000 personas al rededor del mundo se suicidan cada año, lo que equivale a una muerte cada 40 segundos. Esto pone al suicidio como la segunda causa de fallecimientos entre personas de 15 a 29 años. Además, esta conducta tiene un efecto dominó, pues que por cada persona que se quita la vida, otras 135 sufren las consecuencias y un dolor intenso.

 

¿Cómo prevenir el suicidio?

Entre las principales medidas está el acompañamiento psicológico y/o psiquiátrico, el uso y la difusión de políticas y campañas acerca de la salud mental y la restricción al acceso de medios para efectuar el suicidio.

Cabra indica que es de vital importancia estar atento a las señales de alerta, tales como hablar de querer morir, buscar formas de suicidarse, incrementar el uso de alcohol o drogas, dormir demasiado o muy poco, cambiar drásticamente la conducta o el estado anímico y manifestar de manera persistente que se tiene un dolor insoportable, que no se tiene un propósito en la vida o que es una carga para los demás.

Y aunque el acceso a la salud mental es algo en lo que han estado trabajando las instituciones educativas, entidades gubernamentales y no gubernamentales, la psicóloga hace énfasis en que la psicoterapia no implica una solución definitiva a estas conductas, sino que más bien brinda las herramientas necesarias para que el sujeto aprenda a lidiar con situaciones adversas e ideaciones suicidas.

Es por esto que sería erróneo pensar que una persona no recurrirá al suicidio teniendo un acompañamiento profesional. De hecho, “alguien que ya tenga eso como regulador emocional, puede llegar muchas veces al intento suicida”, destaca la psicóloga. Entre lo que ella ha podido percibir, las personas que recurren por segunda vez a un intento, por lo general buscan ayuda más rápido.

 

Los canales de atención para apoyo en salud mental

En Colombia existen diversas líneas de atención que ofrecen servicios de orientación, asistencia y urgencias en temas de salud mental. De esta forma, el Ministerio de Salud y Protección Social determinó un número para cada territorio. La atención se realiza las 24 horas del día, los siete días de la semana, a través de llamadas, correo electrónico, WhatsApp, Hangouts, Instagram o Facebook. Puede acceder al directorio haciendo clic aquí.

 

En cuanto a Bogotá:

  • Línea 106 a través de teléfono, celular o fijo

Mensajería a través de WhatsApp: 3007548933.

Por correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

  •  Línea Salvavidas de la Fundación Sergio Urrego

WhatsApp - +57 3117668666

Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Facebook o Instagram: Fundación Sergio Urrego