Ludwwin Espitia, el artista colombiano que usa realidad aumentada

Miércoles, 05 Junio 2024 10:22
Escrito por

Aproximadamente una de cada tres personas en Colombia ha tenido alguna experiencia con realidad aumentada, según estudio que realizó Brandstrat en 2022. 

Esa Ligera incomodidad destruida, 2018|LUWO, marca de chaquetas con realidad aumentada||| Esa Ligera incomodidad destruida, 2018|LUWO, marca de chaquetas con realidad aumentada||| Imagen de cortesía|Imagen de cortesía|||
300

En un jardín de flores, donde el color rosado es el más predominante entre todos de los que se observa. Se encuentra una pavada de aves de distintas especies. Algunas de ellas son solo unos tanques de gas con patas, otras tienen extremidades robóticas en un ambiente natural. Dentro el paraíso, está ubicada una niña, parece perdida por el peinado improvisado que se hizo con una cola alta. A pesar de estar en un espectáculo de colores, fauna y flora la niña esta enojada, su nombre es Elid. La obra se llama “Esa ligera incomodidad destructiva” realizado en 2018 por Ludwwin Espitia. 

Un buen artista no crea de la nada, necesita de un ambiente, un ecosistema, unos referentes. Para Ludwwin Espitia muchos de sus referentes han sido las serias animadas que veía en su infancia. “F de Flux Æon” la sería animada de 1991 le cambio la vida. Cuando Rosalía dijo eso en su canción Abdcfg del 2022 se pudo identificar con ella. El referente del ciberpunk, un futuro distópico, le serviría para sus proyectos futuros que cambiarían su vida.  

 “Para ser sincero a mí me encanta los libros con dibujtos” menciona el artista en la sala de su casa. Al caer en cuenta que tenía más de 100 ilustraciones que había realizados desde su universidad en 2008, sabía que tenía que reunirlas en un mismo lugar, así surge su libro. 

Su libro se llama Biotecno y cuenta, desde la perspectiva de distintos animales, la historia del mundo. Ese interés del autor de contar historias, lo llevó a buscar una forma de ser diferente en el mundo editorial: usar realidad aumentada para sumergir a los lectores en los cuentos.  

El proceso de comercialización fue el más difícil, todo el proceso creativo, impresión y maquetar fue lo fácil. La competencia en la industria editorial es “salvaje” como él lo cuenta. Ludwwin se dio cuenta de esto temprano porque, intento contactarse con varias editoriales y no tuvo exito. Sabía que en este ecosistema debía tener algo diferencial, así es como surge la idea de usar realidad aumentada.  

“Instagram y Facebook los de Meta habían sacado esto que era realidad aumentada sin necesidad de aplicaciones ni nada sino dentro de ella misma, entonces yo dije, toca hacerlo nos tocó aprender esa vaina en cuatro meses. Mientras hacíamos el libro y editábamos y hacíamos toda la cuestión estábamos aprendiendo, estábamos cacharreándole lo que nos haría diferentes” dice el diseñador. 

Ludwwin se encontró explorando territorios creativos que nunca había imaginado, es por esta razón que dice que ejerce cinco carreras “a las malas”, ser ilustrador, diseñador, escultor, escritor y presentador. Le ha tocado aprender de todo para mantenerse actualizado al tanto de la actualidad. A través de todas sus carreras encuentra esa cualidad de los artistas que es muy importante, la curiosidad el interés de saber de todo. 

Dio vida a proyectos que trascendieron los límites de lo convencional. Desde colaboraciones con la UNESCO y la OMS. Creó su empresa Trigeon con sus amigos de la infancia e ingenieros, Jesús y Fabian. Esta es considerada un faro de innovación y creatividad.  

Al no tener la atención de ninguna editorial. De manera rebelde público el libro en 2022 de manera independiente. Todo el proceso de realización de Biotecno fue con ayuda de sus amigos y colegas de la empresa. 

“Él como amigo está pendiente de todo, es el líder, y gran jefe” menciona su amiga de la infancia y empleada Mónica Reyes. 

Mónica conoce al artista desde que tienen 10 años. Han sido amigos desde ese entonces y su amistad sigue fuerte hasta la fecha. “Yo opino que Ludwwin no es como un artista como extravagante, él toma un estilo más sport pero lo que está lleno de color y vida es su arte” menciona ella.  

En el arte Ludwwin encontró, no solo una forma de expresión, sino también un refugio para su alma inquieta. Desde los primeros trazos de su infancia hasta las exhibiciones internacionales que marcaron su camino, cada pincelada fue un acto de libertad, un grito de rebelión contra la monotonía de la existencia. 

A finales de su carrera de diseño tuvo una gran pelea con su madre, hasta el punto de que lo echó de la casa, en ese momento su relación era intermitente. Así que decidió, con 19 años, viajó a Estados Unidos y tres años despues viajo a Londres a buscar una nueva pincelada en su vida. En un principio trabajó como bicitaxi no muy bien remunerado.  

“No sé porque me metí en esa mierda, pero imagínate yo soy chiquitico, flaquito cargando gente y eran gente grandísima y yo en esa bicicleta, al otro día no podía ni caminar. Recuerdo que estaban grabando como algún documental en centro de Londres. Había periodistas colombianos entonces grababan algunos chinos y chinas. Eso sucedió en mi primera semana, me preguntaron ¿y cuánto tiempo lleva acá? ¿De dónde es de Colombia? ¿y qué estudio? Y dije soy de Bogotá y llevo más tiempo perdido que trabajando. Dos meses después mi Facebook exploto de mensajes porque salí en televisión de Pirry en Caracol” menciona Ludwwin entre risas.  

Después de unos meses de estar en Londres, regresó a Colombia con el afán de seguir creando piezas de arte. Seguía trabajando en agencias de publicidad, pero el pensamiento de crear su propia empresa no salía de su cabeza. Así surgió Trigeon.  

*** 

A Ludwwin le gusta usar su pelo café castaño en la parte de arriba largo. Es un hombre de contextura delgada de 36 años. En su brazo derecho lleva un reloj negro. Le gusta usar colores oscuros que combina con sus gafas de color negro. Los colores de su ropa no ilustran el carisma y expresividad que demuestra a la hora de hablar. Sus movimientos de manos y postura muestran una seguridad en su persona. El color en su vida se encuentra en su obra, como en la sala de su casa, las paredes blancas destacan las esculturas, lienzos y fotografías que ha realizado en su vida.  

Un capítulo del Biotecno, habla sobre Lady Montagu quien fue la precursora de las vacunas y a quien, por ser mujer, no le dieron crédito de su investigación. “Ella realizaba la inoculación a través de las vacas entonces ella exploraba que las señoras que ordeñaban se infectaban e la viruela de las vacas y entonces ya la humana les daba más pasito que es todo el concepto sobre la vacunación y en ese capítulo uno juega en el filtro de realidad aumentada como la vaca entonces uno le aparece la vaca en la cara y uno muerde unos virus y pues tiene también la voz de la vieja como hablando de su trabajo” menciona el artista sobre su capítulo favorito del libro. 

Mónica y Ludwwin tuvieron la oportunidad de crear un proyecto juntos y con el equipo de la empresa sacaron chaquetas con realidad aumentada, a partir de ilustraciones que aparecen en el libro. 

En la etiqueta se encuentra un código QR que, al abrirlo como se utiliza la cámara de la aplicación para tomar la foto/video y en ese momento la cámara empieza a proyectar la experiencia de la realidad aumentada.  

El momento más feliz que recuerdan juntos es cuando fueron participantes de una convocatoria de Colombia 4.0 es el encuentro de los ecosistemas digitales más importante de Colombia. Les dio la oportunidad de ser diferentes en una feria de tecnología. “Fue increíble porque, ya la empresa tiene un trayecto grande, pero era nuestro primer producto textil con realidad aumentada y que saliéramos de Noticias Caracol para nosotros fue como, ya lo logramos” menciona Reyes con la chaqueta en sus manos y una sonrisa en su rostro. 

Ludwwin Espitia contempla el futuro con esperanza y determinación. Porque sabe que, aunque el camino hacia la grandeza está lleno de desafíos, sobre todo el camino de vivir del arte también está lleno de posibilidades, de oportunidades para seguir creando, explorando y compartir su mundo. Y con cada trazo de su pincel, con cada obra que sale de su imaginación, sigue dejando una huella imborrable en el lienzo de la vida.