Los independientes, otras víctimas de la pandemia

Lunes, 18 Mayo 2020 11:00

Con las puertas de sus negocios cerradas y las manos atadas, más de medio millón de personas solo en Bogotá están intentando sobrevivir sin poder generar ingresos. Nóminas pendientes, gastos familiares y cuotas de banco por pagar que no dan espera inquietan a este grupo. Para el 2019, según la encuesta de micronegocios del DANE, en el país existían 5,6 millones de personas cuyo sustento diario proviene de este tipo de empresas. De estos, hay 685,648 en la ciudad de Bogotá. 

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Jorge Tejedor es dueño de una ferretería ubicada en la Avenida Jiménez en el centro de la ciudad de Bogotá desde hace 20 años.En este negocio vende desde copias de llaves, ganchos para las paredes, tornillos hasta llaves inglesas y taladros. Este le deja ganancias que oscilan en los 4’000.000 de pesos luego de hacer las reinversiones necesarias en nuevos artículos para renovar el inventario. Dichas ganancias le permiten, junto con el sueldo de su esposa, pagar mes a mes gastos como arriendo, mercado, administración, servicios y el aporte a salud y pensión.  El comienzo de la cuarentena lo obligó a cerrar su negocio por lo que no ha generado ingresos en casi dos meses y no podido sustentar sus gastos.

Más de 600 mil empresas se han visto perjudicadas en Bogotá a causa de la pandemia. Esto significa que esta misma cantidad de familias han dejado de percibir recursos a causa de la cuarentena para detener la propagación del coronavirus. De esta forma, han tenido que cambiar hábitos de consumo, recurrir a ahorros para poder cubrir sus necesidades y repensar la forma en la que gastan su dinero.

 

¿Qué implica ser independiente en Colombia?

En la legislación colombiana que concierne al ámbito del derecho laboral no existe una definición para trabajador independiente. Según Daniela Duque Añes, abogada especialista en derecho laboral, el término surge para entender la carga tributaria que tienen aquellos trabajadores que no tienen una relación laboral con un empleador. Hay dos diferencias importantes entre un trabajador dependiente y uno independiente.

La relación de los trabajadores dependientes con sus empleadores es de tipo laboral. Esto significa que a cambio de un salario deben ir a la oficina todos los días, cumplir un horario y llevar a cabo ciertas actividades establecidas. En cambio, la relación de los trabajadores independientes con sus empleadores es de tipo civil o comercial. Por ejemplo, un diseñador gráfico contratado para diseñar la línea gráfica de un evento está prestando sus servicios, pero no es un empleado. Trabaja desde casa y a cambio de un producto recibe unos honorarios.

La otra gran diferencia radica en el tipo de aporte en pensión y salud que hacen estos trabajadores. En Colombia, según la ley, todos los trabajadores deben aportar a salud y pensión además de pagar un monto para la ARL. Por una parte, el aporte de los trabajadores dependientes está dividido entre el empleado y el empleador. De esta forma, la división es así:  Para salud el 4% proviene del empleado y el 8.5% proviene del empleador y para pensión el 4% proviene del empleado y el 12% proviene del empleador. Por otra parte, los trabajadores independientes que ganan más de un salario mínimo están legalmente obligados a aportar el 12.5% de su salario en salud, el 16% en pensión y la ARL según su nivel de riesgo.

La situación económica de los independientes también es muy diferente a la de los dependientes. Según el economista Luis González, hay muchos tipos de independientes en Colombia. Por ejemplo, pueden o no ser profesionales, pueden o no estar registrados ante entidades estatales entre otros. González explica que aquel independiente que tiene la posibilidad de ahorrar es ese que tiene más facilidad para sobrellevar la cuarentena, pues así no esté generando ingresos tiene dinero para cubrir sus necesidades. Por el contrario, aquel que vive del día no puede guardar dinero ni generarlo por lo que no tiene forma de pagar comida o servicios públicos.

 

¿Quién está apoyando a los independientes en Bogotá?

Para responder a esta coyuntura, la Administración Distrital por medio de la Secretaría de Desarrollo Económico activó una línea de crédito exclusivo para las personas independientes que tienen una empresa. Este crédito tuvo una inyección de 220 millones para distintos bancos de la ciudad y cuenta con un respaldo de 30 mil millones de pesos por parte del gobierno. La idea de estos préstamos es que los empresarios los utilicen para que recuperen la liquidez de caja que han perdido durante la cuarentena y puedan pagarles a sus empleados hasta retomar actividades.

Catalina Durán, en cabeza de esta entidad, declaró que desde el Distrito pretenden que todas las personas puedan acceder a este crédito así no tengan vida crediticia, no tengan activos o posesiones que sea posible embargar o que, incluso, estén reportadas en centrales de riesgo. Sin embargo, aclaró que “el Distrito pone el dinero, pero realmente el banco es el que pone las condiciones y decide a quien prestarle y a quien no”. Esto significa que el Distrito no tiene ningún tipo de control sobre las personas que reciben este dinero por lo que dichos créditos podrían no alcanzar a la población afectada por falta de protocolos adecuados.

 

Las preocupaciones de los independientes

Carlos Pinzón vive en Bogotá y es dueño de una empresa de transportes desde hace ocho años, en la que presta servicio a distintas empresas. El año pasado facturó 186 millones de pesos, pero entre reinversiones e impuestos la ganancia real fue el 30% de este valor. Tiene a su cargo a sus dos hijas y a su mamá, por lo que tiene distintas obligaciones monetarias. Desde que comenzó la cuarentena pasó de prestar entre 50 y 60 servicios a ocho en el mes de abril.  Este microempresario ha prestado un par de servicios en su propia camioneta, sin embargo, no tiene las mismas ganancias. Esto ha hecho que pueda pagarles a sus empleados por día trabajado ya que no todas las jornadas son activas.

La mayor preocupación de Pinzón en este momento es la lentitud con la que se va a recuperar la economía pues esta situación es la que le va a permitir reactivar su empresa. Según el economista Luis González, en la actualidad es incierto el momento en el que la economía volverá a la normalidad pues el consumo se ha reducido a comida y elementos de aseo. La alta probabilidad de que aumente el desempleo y desaparezcan muchas fuentes generadoras de trabajo hace que sea probable que tome meses o tal vez un año en reactivarse por completo.

José Luis Anzola es rehabilitador oral y desde hace 30 años atiende pacientes en su propio consultorio. Sus ganancias mensuales iban de los 25 a los 28 millones de pesos, pero desde que comenzó la cuarentena no ha producido dinero. A pesar de esto dado que gana lo suficiente le es posible ahorrar y ahora está usando ese dinero para cubrir gastos. Sin embargo, su esposa y sus dos hijos están estudiando, por lo que los gastos ascienden a 40 millones de pesos solo en educación. Por esto mismo, es que José Luis necesita que el gobierno flexibilice las medidas frente a quienes pueden trabajar pues tiene gastos que no dan espera.

 

Alternativas para la alimentación

Si usted es independiente y ha visto sus ingresos mermados a causa de la emergencia sanitaria aquí hay distintos consejos que pueden ser útiles en este momento e incluso más adelante. Luis González recomienda poner sobre la mesa todos los gastos que tiene y optar por cubrir solo los esenciales. Sea responsable con sus finanzas y use sus ahorros sabiamente antes de pensar en tomar créditos que no sabe si podrá pagar cuando acabe la cuarentena.

La profesora  de economía de la Universidad del Rosario, Soledad Granada, tiene otras propuestas que van más allá de generar ingresos. Esta catedrática explica que la pandemia ha activado redes de solidaridad que se encargan de suplir a las personas que no tienen recursos para alimentarse por medio de donaciones. Lo que usted debe hacer es acercarse a alguna de éstas y solicitar ayuda si la necesita. También propone, y como forma de acercarse a la naturaleza, que comience una huerta personal o comunitaria. Esto le asegurará acceso a comida saludable con rapidez y más adelante podría sacar algún fruto de este trabajo.

También se puede optar por planear sus compras semanal o quincenalmente para que así evite salir mucho de su casa y ahorre comprando en cantidad. Otra recomendación es repensar los hábitos de comida para reemplazar aquellos alimentos costosos y no esenciales. Esta pandemia puede permitirles a los consumidores repensar las prioridades que tienen a la hora de comprar. Por eso, así en este momento sea difícil pensar en nuevas preparaciones que se ajusten a sus ingresos podrá ahorrar dinero y gastarlo en otros artículos que su gasto previo no le permitía adquirir.