Indígenas misak: “Nos tienen vigilados, pero no cuidados”

Sábado, 23 Mayo 2020 16:11

La comunidad misak que habita en Bogotá permanece en alerta roja, desde el 20 de mayo, por 28 casos de contagio por covid-19. Hay contagiados niños y personas mayores de 70 años, que hacen parte de la población de riesgo. Le hace tres peticiones al Gobierno.

 

Foto referencial de los indígenas misak||| Foto referencial de los indígenas misak||| José Navia|||
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Beatriz Cuchillo, una de las principales líderes de la comunidad misak que habita en Bogotá, le contó a Plaza Capital que les realizaron 35 muestras de covid-19, de las cuales 28 dieron positivo.

Los positivos —explicó Beatriz Cuchillo, quien fue vicegobernadora del año pasado — son 12 hombres, 11 mujeres, 3 niñas y 2 jovencitas. De los casos positivos, dos se encuentran hospitalizados.

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“Mi esposo trabajaba manejando taxi y él fue el primero en dar positivo, nosotras en la casa no sabíamos y creemos que él pudo ser el principal portador del virus en nuestra casa”, afirmó.

La dirigente, quien ya contrajo el virus, asegura es muy importante que hacer las pruebas en este momento. Explica pueden llegar a vivir hasta cinco familias misak en una sola casa y ese nivel de hacinamiento propagaría el virus. Además, se registraron casos positivos de covid-19 en personas asintomáticas.

En Bogotá habitan unas 220 familias misak, de las cuales 170 viven en la localidad de Fontibón, que ha sido el foco de contagio de la población.

“No hay garantías por parte del Gobierno. En ningún momento pasa un médico a revisarnos. No hay medicina y tampoco visitas médicas, solo nos llaman”, asegura la lideresa Beatriz Cuchillo. Su esposo es una de las personas que se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos, UCI. La otra persona es una mujer de la misma casa, pero de diferente familia.

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Es por esto que el Movimiento de Autoridades Indígenas del Suroccidente (AISO) hace un llamado de urgencia: “Están conviviendo niños, jóvenes, mujeres, adultos y mayores, algunos casos positivos, otros asintomáticos y negativos. No hay recursos suficientes para suplir elementos de protección, ni costear un lugar para el aislamiento de los casos que no necesiten hospitalización”. 

El Distrito ha realizado seguimientos vía telefónica pero no ha proporcionado medicamentos. Los 26 casos han sido tratados con medicina propia misak-misak (medicina herbal y ancestral) y sin visitas médicas.

Los líderes del resguardo piden intervención económica y sustentos alimenticios. Actualmente, hay 160 familias que no han podido trabajar en los últimos 50 días. No tienen una fuente de sustento básico. “Nadie puede salir en alerta roja, nos tienen vigilados, pero no cuidados. Nos tenemos que alimentar y debemos pagar las facturas que no paran de llegar”, añadió la lideresa Beatriz Cuchillo.

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"Ahora tienen en riesgo su pervivencia, dada la mayor vulnerabilidad por fuera del territorio originario (el departamento del Cauca) y en el contexto urbano de la capital del país, que por la pandemia se ha hecho más inhóspito", le dijo AISO a la revista semana.