“La alegría y la diversión son mi fusil”, 'Cachiporro' del Circo de Colombia

Miércoles, 06 Mayo 2015 11:55
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El Ejército Nacional es reconocido por los Colombianos coma una institución combatiente frente a la guerra, pero esta no es la única actividad, también hacen obras sociales y en especial  se vinculan con el arte circense, para así recorrer los diferentes municipios del país concientizando al público con un mensaje de paz.

Acto circense en el municipio Villa Pinzón Cundinamarca||| Acto circense en el municipio Villa Pinzón Cundinamarca||| Foto: Daniela Escudero /Plaza Capital|||
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Elkin Eduardo Espinel tiene el cargo de Cabo Primero en el Ejército Nacional, su día inicia a las cuatro de la mañana, y lo primero que realiza es vigilar que todo esté en orden, tanto en seguridad como en instalaciones,  en esta ocasión se encuentra en el municipio de Villa Pinzón en Cundinamarca.

Después de revisar que todas las instalaciones están preparadas inicia su transformación, se cambia su camuflado pixelado por un traje  de colores. Sentado en el borde de su catre, se quita  sus botas negras  y se pone unos zapatos blancos con rojo talla 65. 

El trabajo de Elkin en el Ejército aparte de cuidar a los colombianos, es hacer que se rían y se diviertan. “En la actualidad soy el director del Circo Colombia, la idea es sacar al público de la rutina, divertirlos  y dejarles un mensaje de paz”, dice él y se acomoda para  amarrar sus largos cordones rojos.

Elkin se vinculó al Ejército en 1999 con el rango de Soldado Bachiller. “Ingresé al ejército, pero mi pasión era la gimnasia acrobática. Me hicieron un casting dentro de la institución y quedé seleccionado para hacer parte del elenco del circo”, comenta con entusiasmo mientras lentamente se pone de pie y se acerca a su morral tirado en el suelo.

Poco a poco fue ascendiendo, al ingresar al circo su rango cambió a Soldado Profesional y más tarde como Suboficial. Durante este cargo sufrió un accidente y lamentablemente se lastimó una rodilla, lo que impediría que volviera a realizar sus actos acrobáticos, fue entonces cuando decidió darle vida a “Cachiporro”.

“Pensé que no podría volver a estar en el circo, pero mis compañeros me enseñaron el oficio de ser payaso –explica Elkin y continúa- fue difícil porque mi voz no tenía la suficiente proyección, pero no fue impedimento, creamos un formato diferente para no hacer mucho uso de la voz”. Enseguida toma su maleta, la abre, saca una pintura roja, otra azul y una blanca.

El Circo Colombia inició en 1994, su infraestructura no era la mejor y estaba conformado por bachilleres que prestaban servicio militar con la institución y civiles. Hoy en día cuenta con personal de rango más alto como  los Suboficiales y  Soldados Profesionales. La principal función del Circo es hacer visible la labor del soldado tanto como ser humano como ser creativo.

Elkin toma un pincel con su mano derecha y, con la izquierda, un espejo mediano que le permite ver por completo su cara. Con mucha delicadeza comienza a maquillar su rostro y dice: “Las jornadas del circo son muy pesadas, trastear de un pueblo a otro no es fácil y pasar más de dos meses sin ver a mi esposa e hija es muy duro, pero me reconforta la labor que realizo”.

Entre las labores sociales del Ejército se encuentran actividades lúdico recreativas, visitas a adultos mayores, arreglar la infraestructura de varios sitios como escuelas y ancianatos, cine al parque, campañas de prevención contra el alcoholismo y drogadicción, entre otras. La mayoría de estas actividades son realizadas por el Circo.

“Me reconforta cuando los niños llevan carteles a las funciones y ver que me reconocen como ‘Cachiporro’, me hace sentir que mi labor sí da buenos resultados. Quizás algunas familias se avergüencen de que tienen un familiar militar que es payaso, pero en mi caso no es así, mi familia se enorgullece del trabajo que realizo”, dice Elkin mientras retoca su maquillaje  en el espejo.

Los integrantes del circo además de preparar sus actos, tienen como prioridad velar por la seguridad de los integrantes, pues no están exentos de cualquier ataque terrorista. El 6 de octubre de 2005 en Algeciras Huila el grupo guerrillero FARC  lanzó una granada a siete cuadras donde estaba ubicado el circo.

“Fue un recuerdo tormentoso, peroel Ejército reaccionó adecuadamente y se alistó todo para  estar prevenidos por si había otro ataque”, comenta Elkin. Luego de su maquillaje toma un cepillo y organiza su cabello.

El capital del circo sale del apoyo de algunos comandantes que creen en el proyecto. La institución les brinda todo lo correspondiente con vestuario, y los artistas tienen que planear los libretos para niños, jóvenes y adultos, además siempre están renovando sus actos, para que nunca sea el mismo.

Cachiporro, se mira la última vez en el espejo y se coloca su nariz roja, enseguida sale de su carpa, se dirige tras bambalinas y pronuncia: “Mi fusil es la alegría y la diversión”, allí espera a que su telonero le indique la entrada.  Con gran entusiasmo sale al escenario y se sube en la tela colgante, desde allí mira a todos los asistentes y dice: “Soy Cachiporro y les doy la bienvenida al Circo Colombia”.