Cerveceros artesanales, en riesgo por los precios elevados de las materias primas

Miércoles, 23 Noviembre 2022 12:22
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Esta industria, que reúne más de 150 negocios en el centro del país, busca sobrevivir al alza de los materiales importados. ¿A qué retos se enfrenta?

Decenas de cervecerías artesanales estarían en riesgo por cuenta del alza en las materias primas.||| Decenas de cervecerías artesanales estarían en riesgo por cuenta del alza en las materias primas.||| Pexels|||
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Durante las últimas noches de viernes, los bares en Bogotá no se ven tan llenos como de costumbre. En la localidad de Teusaquillo, las ventas de estos establecimientos han venido disminuyendo, según comerciantes del sector. Pero, allí, como reflejo de todo el país, se mueve una industria que resiste a los bajos ingresos y a la difícil competencia contra las grandes empresas: la cervecería artesanal.

El presidente de la Asociación de Cerveceros Independientes de Colombia (ACIC), Jose Manuel Piñeros, recalca la importancia que tiene este negocio para numerosos microempresarios y cómo ha afectado a la industria en general. “Viene una subida imparable [de los precios] desde hace unos dos años, nuestros proveedores de insumos nos ponen en aprietos con la subida del dólar, las crisis de los contenedores y la guerra en Ucrania. Ya tenemos unas tres o cuatro microcervecerías que cerraron. La crisis se ha notado y nos ha pegado muy duro”, dice el líder de la asociación.

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Más de 150 personas pertenecen a ACIC, entre los que se puede ver el variopinto de profesiones que se involucran en este negocio: comerciantes, artistas gráficos, ingenieros químicos o empresarios. Hoy, cada uno de ellos está manteniéndose en esta industria con dificultades, no porque sea un negocio que produce lo suficiente para vivir tranquilo. 

La cerveza artesanal está en todos lados aunque no lo parezca. Está en diferentes personas que la cocinan para surtir a su bar, quienes la compran por barril o botella para su restaurante, quienes la crean como hobby o aquellos para los que se volvió su negocio familiar. Este último es el caso de Fabián Forero. Hace 7 años se propuso hacer cerveza con la olla del sancocho y hoy tiene su propia marca registrada.

Su negocio se llama “Cerveza Cacique” y ha sido patrocinadora de varios eventos, vendida en numerosos bares y catada en varios festivales. Pero, Forero no la ha tenido fácil: desde la pandemia, mantener a flote a Cerveza Cacique ha sido complicado. En la industria de la cerveza artesanal se necesitan cuatro cosas principalmente: cebada, lúpulo, levadura y agua. De estos ingredientes, lo único que se puede conseguir sin importar en Colombia es el agua.

“Hoy, en comparación al año pasado, el litro de cerveza artesanal ha subido en promedio entre $3.000 y $5.000. Es decir, el año pasado un litro valía de $8.000 a $9.000, hoy los precios están entre $13.000 y $15.000. Más o menos el 40% del valor de la pola que se le transfiere al consumidor”, explica Ilich Cerón, dueño de Lubianka, un pub que produce y comercializa cerveza hace más de tres años. 

Debido a esto, hacer cerveza se ha vuelto un azar, pues los precios volátiles afectan el mercado. Tan solo este año Cacique ha tenido que aumentar el precio de su producto dos veces. No son solo los cereales los que cuestan, sino también, las botellas, las etiquetas y las latas. “Hace cuatro años más o menos se vendía una botella en $2.900 dependiendo la variedad, en este momento una botellita está en $5.500”, menciona Mónica Forero, hermana de Fabián y socia de Cerveza Cacique. 

Javier Ortiz es otro cervecero que se ha visto afectado por el aumento en los precios. Él tiene su propio bar e incursionó en el mundo de la cerveza artesanal con su marca “The Gipsy”. A diferencia de Mónica y Fabian, él no utiliza botellas para empacar su producto, sino latas. Pero este, también es otro de los insumos que aumentó su precio. “Si antes una lata salía con etiqueta a $900, ahorita me está saliendo en $1.700”, recalca Ortiz.

Esto, además del costo del líquido en sí mismo llevó a que su cerveza aumentara su precio un 50% en lo que va del año. Sin su bar le sería difícil comercializar su producto al público general. Por este alto coste en las botellas y latas tanto “Cerveza Cacique” como “The Gypsy” optaron por cambiar al negocio de la venta en barril. Así, pueden mantener un margen de ganancia y no entrar en pérdidas. 

Sin embargo, no todos pueden mantenerse a flote de esta manera. “El problema de vender en barril es que no todo el mundo tiene dispensadores, un dispensador cuesta 20 millones de pesos”, menciona Cerón. Por esto, algunos han tenido que abandonar el negocio adquiriendo deudas millonarias, ya que comprar y darle mantenimiento a esta maquinaria es insostenible sin ventas.

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Así lo cuenta Andrés Lozano, quien abrió una planta de producción llamada “Mjød Craft Beer” en Ipiales, Nariño. Su planta lograba producir 400 litros, pero la inflación duplicó el coste de producción, lo que lo llevó a no producir ganancias. Uno de sus socios desistió y “se bajó del bus”, llevándolo a cerrar sus puertas y vender sus equipos. Sus pérdidas fueron de más de 75 millones de pesos. Como Lozano, hay varios microempresarios que tuvieron que dejar esta industria.

La disminución en la producción de cerveza también afecta a los operadores de máquina de las plantas, llamados maestros cerveceros en el gremio. Cada vez que se cierran las plantas sus operadores quedan desempleados. Así ocurrió con Andrés Garzón, quien trabaja como contratista en una planta certificada por el Invima en Ricaurte, Cundinamarca. Debido a la baja en las ventas por el aumento de precios no lo han llamado para volver a la planta, lo que causa que deje de recibir un sueldo de 2 millones de pesos.

Por más que las cervezas de Mónica, Jota, Ilich, Javier y los y las emprendedores que incursionan en este mundo no tengan el mismo sabor hay algo que sí comparten y es la camaradería, la hermandad y la pasión que los mueve a todos en conjunto. No por nada cuando se les pregunta qué representa la cerveza artesanal todos mencionan: “amor”, “magia” o “pasión”. Y es que es eso lo que mantiene a todos este gremio unido y a flote, la resistencia ante un panorama agreste y una inflación que no perdona.