Las marcas de las marchas del 8M

Miércoles, 31 Marzo 2021 19:32
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El 8M pintó de morado las calles del centro de Bogotá. En medio de los disturbios y actos violentos que distorsionó el verdadero sentido de la marcha, lo que dejó el 8M, por su carácter de acompañamiento y empoderamiento de las mujeres, fue mucho más grande. El espacio público marcado por las exigencias femeninas genera una reflexión mucho más amplia, pues no solo fue pintar paredes. Más allá de un graffiti, se hace la invitación de reflexionar sobre cómo la sociedad se ha construido a partir de una visión masculina y cómo las mujeres hemos quedado en un segundo nivel, teniendo que soportar acciones machistas día a día. 

 

Carrera séptima, Bogotá D.C|Congreso de la República, Bogotá D.C|Plaza de Bolívar, Bogotá D.C|Carrera séptima, Bogotá D.C|Carrera séptima, Bogotá D.C|Plaza de Bolívar, Bogotá D.C|Plaza de Bolívar, Bogotá D.C|Estatua La Pola, La Candelaria, Bogotá D.C|Plaza de Bolívar, Bogotá D.C|Estatua La Pola, La Candelaria, Bogotá D.C||| Carrera séptima, Bogotá D.C|Congreso de la República, Bogotá D.C|Plaza de Bolívar, Bogotá D.C|Carrera séptima, Bogotá D.C|Carrera séptima, Bogotá D.C|Plaza de Bolívar, Bogotá D.C|Plaza de Bolívar, Bogotá D.C|Estatua La Pola, La Candelaria, Bogotá D.C|Plaza de Bolívar, Bogotá D.C|Estatua La Pola, La Candelaria, Bogotá D.C||| Madelyn Eslava|Madelyn Eslava|Madelyn Eslava|Madelyn Eslava|Madelyn Eslava|Madelyn Eslava|Madelyn Eslava|Madelyn Eslava|Madelyn Eslava|Madelyn Eslava|||
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Alguna vez me preguntaron si estaba de acuerdo con pintar las calles o incluso tener la violencia como una opción a la hora de salir a marchar. Mi respuesta fue no. Sin embargo, en un proceso de deconstrucción, me di cuenta de que el privilegio nos hace cegarnos a las realidades, y yo, como mujer, estaba cegada a lo que estaba escondido detrás de un simple graffiti. Desde mi feminismo, no me veo agrediendo, pintando las calles o incluso teniendo acciones violentas contra alguien. Yo no he vivido la violencia de una forma en donde me hayan desfigurado con ácido alguna parte de mi cuerpo, o donde haya sido víctima de una agresión sexual. Soy una feminista privilegiada. Pero ahora estoy segura que el privilegio no me ciega a las realidades que miles de mujeres viven día a día. No critico, ni descalifico la manera en que las mujeres marchan y hacen justicia por sus derechos, porque si me hubiera tocado a mí, estoy segura que haría lo mismo.