Otras miradas del confinamiento, conviviendo con el agresor en casa

Martes, 23 Febrero 2021 13:40
Escrito por

Uno de los problemas ocultos incrementados a partir de la pandemia es la violencia intrafamiliar. El confinamiento ha involucrado a millones de personas alrededor de todo el mundo en etapas de abuso físico y mental, haciendo que la amenaza sea mayor en sus propios hogares. En esta ocasión, contactamos a una víctima que nos cuenta su experiencia a través del confinamiento y cómo se han visto encerrados en su casa en un periodo de violencia, de dolor y de ansiedad.

"Quédate en casa"||| "Quédate en casa"||| Nahomy Sanabria Soto|||
262

'Toda mi vida hasta mis actuales 15 años, han sido bastante complicados, en realidad mis padres comenzaron un matrimonio bastante bonito y con muchas expectativas, ellos diseñaron y construyeron la casa donde me crie, tuvieron a mi hermana, cuando ella cumplió los 6 años, me tuvieron a mí, mis primeros 4 años fueron bastante bonitos, me crie en una casa grande con una buena economía, tenía muchas mascotas, era amada y feliz.

Resultará raro que me acuerde de mis primeros años de vida, pero es así, cuando cumplí 5 años las cosas se empezaron a complicar, para ese entonces mi hermana era muy buena conmigo, me quería muchísimo. Mi padre comenzó a beber, también trataba bastante mal a mi madre y a mí, aprovechando que yo tenía apenas uso de conciencia solía obligarme a estar encerrada en mi cuarto y no se me permitía salir hasta que mi madre llegara a la casa, al parecer yo era una molestia para mi padre, me gritaba y me trataba mal cuando yo reclamaba atención paterna, finalmente mis padres se divorciaron, y mi hermana y yo comenzamos a irnos algunas temporadas con mi padre, nos trataba mal a ambas, mi hermana trataba de protegerme hasta que empezó a sufrir golpes como mi madre y malas palabras, dejó de verse con mi padre, para ese entonces ella tenía como 16, yo decidí seguir viéndolo, me daba igual el abuso.

Cuando cumplí los 13 años empecé a cansarme, para ese entonces ya había sufrido muchas malas palabras e incluso palizas (empecé a llevarme mal con mi hermana cuando ella dejó de tener contacto con mi padre) Él odiaba que yo me pusiera shorts o "mostrara más de lo que no debía" me amenazaba, era muy machista y en el 2019 decidí dejar de verlo, estaba demasiado cansada y tenía depresión, la cual "superé" el verano de ese año, hice buenos amigos que me ayudaron a seguir adelante, eso lo molestó mucho y lo llevó a estar ciertamente "obsesionado" conmigo porque "no quería perderme", con todo esto, mi hermana empezó a tener ataques de ira con 16-17 años por culpa del abuso de mi padre y lo pagaba conmigo. Me empezó a hablar mal, y poco después comenzaron los golpes, eso me llevó a odiarla, porque al estar viviendo bajo el mismo techo, para mí era como estar conviviendo con la persona que abusó de mi (en cierta medida sexualmente) un año después comenzó la cuarentena, pensaba que siempre estaría con mi madre, aunque nuestra relación se empezó a deteriorar cuando yo recién cumplí 13 años, además, mi hermana me incitaba a buscar peleas con ella y demás. Me sabe algo feo decir que no me llevo bien con mi madre.

Mi madre comenzó a trabajar bastante seguido en cuarentena y yo no podía ir a buscar ayuda o llamar a nadie, empecé a encerrarme en mi habitación día tras día, entre en depresión con una ansiedad bastante elevada, me sentí muy sola, porque incluso en esa época estaba teniendo algunos problemas de pareja, y no podía desahogarme con nadie, perdí a mucha gente durante la cuarentena, por no decir que a todos mis amigos, cuando terminó el confinamiento pensé que todo mejoraría, volví a ver a mi pareja pero la falta de contacto y mis problemas mentales me hicieron distanciar de él.'

- ¿En la cuarentena sufriste acoso o violencia?

Ambos.

- ¿El abuso aumentó o disminuyó?

Aumentó.

 

“He llegado a sangrar, nunca me había pasado porque nunca solía estar sola, al verme sola, desfogaba mucho más.”

 

Historia de víctima de violencia intrafamiliar durante el confinamiento

La propagación del Covid-19 durante el año 2020 supuso un cambio a la perspectiva humana en todo sentido y Colombia no fue la excepción. A mediados de marzo del año pasado se decretaron medidas de aislamiento preventivo en todo el país, sin embargo, la experiencia durante el confinamiento no ha sido la misma para todo el mundo.

La cuarentena es un mecanismo necesario para evitar la expansión del virus, no obstante, las medidas de aislamiento generaron que mujeres, niños, niñas y adolescentes quedaran encerrados con sus agresores, además, problemas como la ansiedad y el estrés han estado muy presentes durante esta etapa, ya sea, por estrés financiero o consumo de alcohol. En consecuencia, la capacidad de los servicios sanitarios y sociales están colapsados, hecho que dificulta la comunicación con víctimas en busca de apoyo.

A diferencia del 2019, durante el 2020 las llamadas a la línea 155 (Línea de orientación a mujeres víctimas de violencia) incrementaron en 161% puesto que escaló en 3.625 llamadas adicionales respecto del 2019 el cual obtuvo 2.249 llamadas efectivas (en promedio 51 diarias). Un total de 5.874 (en promedio 133 diarias) se recibieron en el primer confinamiento decretado por el gobierno durante el 2020.

Muchas de estas llamadas fueron catalogadas como violencia intrafamiliar, asociadas a las medidas preventivas del aislamiento contra el Coronavirus. Desafortunadamente, cada día la brecha será mayor a las estadísticas del 2019, 2020 y ahora, 2021.

En este análisis se compilan todas las llamadas categorizadas como Violencia Intrafamiliar, independientemente de que la víctima sea hombre o mujer, sin embargo, es preciso y muy diciente señalar que tanto en los datos de 2019 como en los de 2020, más del 90% de las llamadas por violencia intrafamiliar fueron realizadas por mujeres.” – Fuente: línea 155. Cálculos Observatorio Colombiano de las Mujeres.

En correspondencia al sexo y edad de las víctimas, el 51% fueron niñas y adolescentes y el 47% niños y adolescentes. Cabe señalar que en el caso de las mujeres (niñas y adolescentes) el número de edad es similar, sin embargo, para los hombres (niños y adolescentes) 8 de cada 10 son menores de 13 años.

 

¿En qué localidades de Bogotá se dan más casos de violencia intrafamiliar?

  • Localidad de Ciudad Bolívar E-19
  • Localidad de Usme E-5
  • Localidad de San Cristóbal E-4
  • Localidad de Kennedy E-8

 

Territorio Nacional

  • Bogotá D.C.
  • Atlántico
  • Valle del Cauca
  • Antioquia
  • Bolívar
  • Santander

 

¿Qué procedimiento se lleva acabó con las víctimas en las que su salud física o mental se ve afectada?

Cuando los casos están inicialmente en flagrancia por parte de la policía nacional se judicializa al victimario, por consiguiente, dependiendo de qué tan graves pueden ser las heridas de la víctima, si estas necesitan atención inmediata por parte de un médico se traslada al hospital más cercano donde la entidad se encarga de reportar el caso a los entes competentes. La patrulla de policía que esté judicializando el caso lo pone en conocimiento al Fiscal, el cual solicita una orden a Medicina Legal. En caso de que las heridas no requieran de un centro médico se traslada a la víctima inmediatamente a Fiscalía para que esté le realice la orden a Medicina Legal.

 

¿Qué características tienen los agresores?

Generalmente son personas con trastornos psicológicos no diagnosticados que presentan cualidades posesivas. Podríamos considerar la violencia dentro del hogar como una “pandemia”, las cifras son claras, y este tipo de problemáticas tiende a intensificarse ¿Existe alguna forma en la que disminuya la vertiente? Es un tema que requiere atención inmediata y prevención.

Durante el tiempo de pandemia la violencia intrafamiliar ha sido bastante documentada, sin embargo, es necesario saber que el insuficiente el número de denuncias dificulta la recolección de datos. Según la ONU menos del 40% de las mujeres que sufren violencia buscan ayuda o denuncian el delito. Respecto a las mujeres que sí deciden solicitar ayuda, menos del 10% se dirigen a la policía.

“Una llamada puede marcar la diferencia” por lo que, si usted es víctima de violencia en casa o intrafamiliar puede contactarse con las siguientes líneas:

Línea 155: Orientación a mujeres víctimas de violencia

Línea Púrpura en Bogotá: 018000112137, número gratuito desde teléfono fijo o celular - WhatsApp 3007551846

Línea 141: Protección para niños, niñas y adolescentes

Línea 122: Fiscalía General de la Nación (Denuncias por violencia intrafamiliar)

Línea 123: Emergencias