Los ojos víctimas de la paz

Sábado, 08 Noviembre 2014 11:48
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Primera intervención de la Cátedra por la Paz con niños víctimas del conflicto en Ciudad Bolívar.

Niña asistente a la intervención de la Cátedra por la Paz||| Niña asistente a la intervención de la Cátedra por la Paz||| |||
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Cuando Dayanna Giraldo entra al salón es inevitable no mirarla. Sus ojos verdes apuntan siempre al horizonte, su sonrisa blanca hace un fuerte contraste con su color de piel; acompañada por su mamá y hermana mayor se dispone a sentarse y ser parte de la primera intervención que se hará en su escuela de la Cátedra de la Paz.

La Cátedra de la Paz es una iniciativa, que busca que los jóvenes de todo el país tengan la oportunidad de formarse en materia de resolución de conflictos y Derechos Humanos. Esta será una asignatura obligatoria que espera ser puesta en práctica en el primer semestre del 2015 en todos los colegios de Colombia, todo esto en marco del Proceso paz en la Habana.

La paz es una palabra que le cuesta entender a Dayanna, con la que según ella nunca ha vivido y mucho menos sentido. La ve tan lejana, que con un tono sarcástico dice que primero resucita su papá y luego sí podría existir la paz en un país como Colombia. Hoy ella hace parte del grupo de 10 jóvenes que llegaron a Bogotá desplazados por la violencia y que están dispuestos a contar sus historias para empezar un proceso de sanación del dolor por el conflicto.

Ligia Sánchez es la directora de la escuela de la Estrella de Sur ubicada en Ciudad Bolívar, lugar donde se realiza la intervención. Según ella todo lo que se haga con el fin de sensibilizar a la población colombiana, sobre todo la que ha sido víctima del conflicto, será un paso cada vez más grande para alcanzar la paz que se construye desde el perdón.

Odio. Esa es la palabra con la que la mayoría de los asistentes definen el sentimiento que más les ronda al pensar la razón que los trajo aquí. Muchos de ellos han perdido a varios integrantes de su familia por culpa del conflicto, otros a amigos, otros como Heider Rojas proveniente de un pueblo cercano a San Vicente del Caguan, dice que a los diez perdió la habilidad de soñar.

Ricardo Ruidiaz sociólogo experto en Derechos Humanos y director de la Fundación Stop Bullying Colombia, es uno de los dirigentes del evento, afirma que hay que tener mucho tacto al tocar estos temas, ya que pueden traer recuerdos que la mente haya intentado borrar, pero que son necesarios para sanar y continuar: "ese es el primer paso para paz". Lo dice con un tono fuerte y orgulloso.

Los ojos de Dayanna siguen puestos en el horizonte, mientras todos hablan ella se transporta a ese día en el que fue abusada por un miembro de las AUC cuando apenas tenía 9 años. Ahora, cinco años después, culpa a la paz. Dice que la búsqueda de la paz en Colombia nunca se va a lograr hasta que no se acabe toda la raza humana y todo vuelva a empezar. Con una voz dulce pero firme ratifica que no le interesa perdonar. Su papá ya no está, y que ese crudo momento nadie se lo va a poder borrar.

Según Martha Vásquez, miembro del partido político del Centro Democrático opina que este tipo de intervenciones no sirven para nada, ya que se usa a la víctima como un medio y no como un fin, es por esto que cataloga este tipo de eventos como una de las "payasadas más de este gobierno".

Esta es la primera de diez intervenciones que se pretenden hacer como plan piloto, se espera llevar un acompañamiento a cada uno de los integrantes para superar los traumas que ha dejado el conflicto.

Doña Erelis, mamá de Dayanna, sueña con que los ojos de su hija aterricen y brillen de nuevo. Ella quiere la paz para su familia, su país, pero sobretodo la paz para esos ojos que por primera vez la llamaron mamá.